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quinta-feira, 9 de dezembro de 2010

Los cómplices de las Farc buscan legitimar al grupo terrorista

Golpeadas las estructuras directivas, aisladas del mundo, sin asomo de categorización política, las Farc y sus cómplices nacionales e internacionales persisten por todos los medios para salir del listado de grupos terroristas. Los medios son audaces y demandan suma atención del gobierno colombiano.
Para ello recurren a los lineamientos de su Plan Estratégico, a la complicidad de Lula, Correa, Chávez y los demás mandatarios serviles de Fidel Castro, a la propaganda gratuita que les hacen los "colombianos por la paz” y ahora a la jugada de doble carril que pretende legitimar los terroristas y de paso relegitimar a la destituida senadora Piedad Córdoba.
Es de suponer que el gobierno colombiano analizará con pinzas quirúrgicas el ofrecimiento de la liberación unilateral de cinco secuestrados, con la tajante imposición que este “gesto humanitario” será un desagravio a la “agredida” pacifista.
La audaz propuesta de las Farc tiene veneno implícito pues busca obtener réditos políticas y politiqueras desde varios sectores. Uno, para avanzar en la legitimación del grupo terrorista con el padrinazgo de Lula y la “compatriota” Dilma. Dos, para presionar decisiones jurídicas que devuelvan la investidura de senadora Piedad Córdoba, es decir para que de caja de resonancia de la estrategia del grupo terrorista, se legitime como la “abanderada” de la paz.
Tres, para poner al gobierno de Santos contra la pared, máxime que el “nuevo mejor amigo de Santos” hace parte de la farsa, y así Iván Márquez y los demás bandidos que viven en Venezuela, quedarán más tranquilos para seguir en contactos con el Movimiento Bolivariano Clandestino y el gobierno chavista.
Cuatro, para instigar a los familiares de los demás secuestrados a presionar al presidente Santos para que ceda en la negociación. Cinco para evitar que la presión militar del Estado Colombiano llegue a los campamentos de Cano y Catatumbo. Seis, para aliviar la presión internacional que aún no han resuelto Correa y Chávez, derivada de los computadores de Raúl Reyes.
Siete, anticiparse a que el gobierno colombiano, que por politiquería y trastabilleos de falsa diplomacia no ha querido sacar a la luz pública los explosivos secretos de los computadores de Jojoy y Tirofijo, que por razones obvias contienen todos los elementos para la muerte política de las Farc y sus cómplices.
Ocho, la osada propuesta de las Farc coincide con la época navideña, igual que pretendían hace un año cuando secuestraron y degollaron al gobernador del Caquetá, pero ya contaban con la estulticia funcional de un obispo en El Vaticano y la complicidad del gobierno argentino para publicar una película propagandística, y buscar la legitimación política de las Farc .
Las anteriores reflexiones obligan al presidente Santos y a su canciller Holguín a replantear la actitud sumisa frente a Chávez y los demás cómplices de las Farc, pues si no se han dado cuenta, el anuncio de Lula, Kirchner y Mujica de reconocer el estado palestino, es un mensaje claro y concreto para Colombia. Todos los gobernantes del Foro de Sao Paulo comandados por la dictadura cubana, tienen en mente dos pasos claros:
Primero legitimar las Farc como partido político sin el rótulo de terroristas y luego reconocerlos como fuerza beligerante con dominio, lo cual originaría una guerra civil de las Farc y los comunistas latinoamericanos contra Colombia, con el apoyo de los gobiernos pro terroristas del hemisferio. Los gobiernos de Argentina, Brasil y Uruguay acaban de confirmar cual es la intención de las Farc y sus cómplices. Entonces, presidente Santos, canciller Holguín, ministros del despacho, congresistas de la república, abran los ojos y no vayan a morder el anzuelo. Aprieten la ofensiva militar, política y diplomática contra las Farc. Está en juego la libertad, el orden y la democracia.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com

quarta-feira, 14 de abril de 2010

Extraña y sospechosa coincidencia de Colombianos por la Paz con las Farc

Extraña y sospechosa coincidencia, que al mismo tiempo que Piedad Córdoba vocifera en Europa el tema del acuerdo humanitario, las Farc entreguen pruebas de supervivencia de dos policías secuestrados.
No hay paso dado por las Farc en cumplimiento de su Plan Estratégico en torno a la manipulada liberación de los secuestrados, que no coincida con el comportamiento agresivo, irreverente y audaz de Colombianos por la Paz, pero en particular, de su representante Piedad Córdoba, y lo que es mas diciente, es algo que coincide a plenitud, con el llamado Plan Renacer de las Farc diseñado por Alfonso Cano tras la muerte de Tirofijo.
Mientras en Cali, las Farc entregan pruebas de supervivencia de dos miembros de la Policía Nacional, secuestrados por el grupo terrorista, la lenguaraz senadora -quien recibe un exagerado salario pagado con los dineros que aportamos en impuestos los colombianos- hace en Europa lo que mejor sabe: Hablar mal de Colombia y autoproyectarse como la “liberadora de los secuestrados”, al unísono con la que pareciera ser su tarea voluntaria como “estafeta de las Farc”.
El hecho corrobora una vez más, que Colombianos por la Paz no juega limpio con el país, sino que a algunos de sus integrantes, en especial a los comunistas que manipulan al resto de firmones, solo les interesa legitimar a las Farc y quitarles el rótulo de terroristas, para que tengan estatus de beligerancia. Situación que, por obvias razones tiene que ser conocida por Piedad Córdoba.
La farsa de demorar la liberación del cabo Moncayo, la crueldad consentida por los “mediadores” para que los terroristas no dejaran que Calvo y Moncayo trajeran las cartas de los demás secuestrados a sus familiares, se complementa con el publicitado viaje a Europa de la representante de “Colombianos por la Paz”.
Esto, debido a que las Farc perdieron la oportunidad que Monseñor Castrillón les abriera las puertas del Vaticano porque secuestraron y degollaron al Gobernador del Caquetá y después en las elecciones parlamentarias, cuando ninguno de los dirigentes políticos “liberados” de manera unilateral, obtuvo curul para ir al Congreso a promover el canje humanitario y el estatus de beligerancia para los terroristas.
Un seguimiento detallado de los hechos sucedidos indica que a la payasada del cabo Moncayo de anunciar viajes para agradecer a Lula, Chávez y Correa –como si estos personajes siniestros no fueran parte de sus verdugos- se sumó el quizás premeditado y preacordado viaje de Piedad Córdoba a Europa, con la audaz iniciativa de impulsar el acuerdo humanitario antes que finalice el gobierno Uribe,
El velado propósito de este acuerdo, es dejar amarrado al gobernante entrante en la farsa de unas negociaciones de paz, que solo conduzcan al fortalecimiento del grupo terrorista, mientras sus secuaces mandatarios de Ecuador, Venezuela, Bolivia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Cuba y Nicaragua, les dan estatus de beligerancia, les abren embajadas y los apoyan con armas y pertrechos en la ofensiva final para instaurar una dictadura comunista en el país.
Por enésima vez llama la atención el adormecimiento en los laureles de la Cancillería. Cada vez que las Farc o sus voceros o cómplices hablan en el exterior, corroboran que los cónsules y embajadores están en pañales frente a la estrategia propagandista de los terroristas, que todas sus escasas acciones son reactivas, que la proactividad en este campo brilla por su ausencia, y que el Complot contra Colombia develado en los computadores de Reyes, sigue vivito y coleando.
Entretanto la famélica voracidad electorera de los candidatos los aleja de esta verdad. Al unísono, columnistas insensatos o antiuribistas patológicos, tienen el desatino de reconocer los “esfuerzos por la paz” que hace la distinguida senadora.
Pareciera que la estupidez funcional o el cinismo rayano predominaran, hasta el extremo que estos personajes no quieren darse cuenta del grave riesgo que se cierne sobre el futuro de Colombia.
Es más, todos los días las noticias relatan las barbaridades que comete Chávez en Venezuela contra la propiedad privada, contra los derechos humanos, contra la libertad de expresión etc,; o, la tragedia que padece el pueblo cubano sometido a la férula sanguinaria de la dictadura castrista, o las arbitrariedades que han cometido Correa y Evo contra sus pueblos. No obstante, como borregos mecanizados por la palabrería marxista-leninista, se unen a la farsa o por solo hacer daño al gestor de la Estrategia de Seguridad Democrática, afirman que es honesto el trabajo de Colombianos por la Paz y su cuestionada jefe.
La indiferencia crónica ante la realidad es un gigantesco paso hacia el abismo. En ninguno de los países donde se han desarrollado procesos revolucionarios comunistas, ni las guerrillas ni sus cómplices han obrado de buena fe. Siempre se han escudado en las bondades de la democracia para apuñalarla si piedad. La trampa, el engaño, la mentira, la farsa, las estratagemas, los artilugios, son las consuetudinarias líneas de conducta de los comunistas. Y las Farc no son al excepción.
Por estas y muchas razones más, es perentorio preguntar si hay una extraña y sospechosa coincidencia entre los objetivos de Colombianos por la Paz y los de las Farc.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com

sábado, 27 de março de 2010

¿Que hay detras de las liberaciones de Calvo y Moncayo?

Escritor-estratega
Desde hace un año el país espera que las Farc cumplan la promesa de liberar al cabo Moncayo y al soldado Calvo, pero los cabecillas del grupo terrorista con la complaciente alcahuetería de Colombianos por la Paz, y la soterrada complicidad de los gobiernos comunsitas del Foro de Sao Paulo, han jugado con el dolor de las víctimas, trasladado la culpa del fracaso al gobierno colombiano, puesto a Piedad Córdoba y sus socios como los "bonachones y efectivos mediadores" y creado la idea que se requiere un acuerdo humanitario, no en las condiciones que exigen el EStado de Derecho y la lógica, sino dentro de los parámetros que convienen al Plan Estratégico de las Farc y a al proyección del Socialismo del siglo XXI en el continente.
Tras el fracaso de la amañada estrategia fariana de liberar a los dirigentes políticos que tenía secuestrados, para que estos se lanzaran al congreso y desde alli buscaran la ley de canje y la legitimación de las Farc, la premeditada liberación en pleno agite electoral de dos militares secuestrados, tiene muchas razones de ser.
Consciente del bajo nivel de popularidad el candidato liberal Rafael Pardo Rueda, le apuesta a apoyar el canje humanitario en las condiciones que quieren las Farc y sus cómplices. No le importa al señor Pardo Rueda cuanto pueda perder Colombia, sino cuanto puede ganar él, en su voraz apetito de sentarse en el solio de Bolívar, aún a sabiendas de su ineptitud funcional para ese cargo.
Para el efecto, en contubernio con Ernesto Samper y César Gaviria, dos de los principales responsables del caos al que llegó el país en agosto de 2002, Pardo Rueda dió el aval como senadora liberal en las relcientes elecciones a Piedad Córdoba, quizas la persona mas impopular y detestada por los colombianos.
Y de manera curiosa o quizás inexplicable, obtuvo una elevada votación, para seguir con la curul parlamentaria y la vocería de los mal llamados colombianos por la paz, psoiciones que le permitirán despotricar del mismo sistema que le permite vivir a cuerpo de reina y vociferar demagogia proletaria, eso si con dineros recibidos de los impuestos que pagamos lso colombianos, incluidos quienes no compartimos su grotesco comportamiento antipatriótico y prochavista.
Tampoco es gratuito que varios liberales amigos de Pardo, recién elegidos a la Cámara de Representantes por el Huila estén diciendo que es necesario e impostergable retornar a los diálogos de paz con las Farc, sin tener en cuenta que los terroristas expresen de frente que su objetivo es tomarse el poder e instaurar una dictadura similar a la cubana y su admiración, así como su alianza con el dictadorzuelo tropical de Venezuela.
De remate este discurso, coincide con las aguas tibias que ha destilado Pardo Rueda como candidato. Sin duda que lo del espejito y los falsos defensores de la Estrategia de Seguridad Democrática a quienes se refiere Uribe, son dardos contra Pardo Rueda. Y quien sabe si también sean para él, los mensajes del conocimiento de la injerencia de un gobierno extranjero en la cuestión electoral. Como dicen lso campesinos colombianos: "Por algo será...
Con la certeza de su reelección como senadora y en cumplimiento de compromisos de vieja data con el Secretariado de las Farc, Piedad Córdoba seguirá empañada no solo en el acuerdo humanitario para liberar a los demás secuestrados, sino en concretar el objetivo principal de la estratagema, que consiste en legitimar al grupo terrorista con estatus de beligerancia, para que acto seguido, Lula o su eventual sucesora, Correa, Chávez, Ortega, la dictadura cubana, la Kirchner, el indio coquero, el terrorista uruguayo Mujica y el reproductor obispo rojo paraguayo, les concedan embajadas y apoyo con armas, para que las Farc puedan lanzar a ofensiva final hacia la toma del poder, sin importar que por ejemplo fuera Pardo Rueda el presidente, es decir el mismo que les diera la mano con el reconocimiento de beligerancia.
La explicación es clara y concreta: Las Farc y los demás comunistas latinoamericanos, creen a rajatabla que el marxismo-leninismo tiene vigencia, que la miseria y tragedia cubana son culpa de los gringos, que Fidel y Lula no son bandidos sino héroes, etc.
Mientras tanto, con la farsa de su fingida lealtad Noemí Sanín juega a ganar avemarías con camándula ajena, gracias a la amnesia del pueblo colombiano, que olvidó, que Noemí fue envida a Madrid y a Londres como embajadora, como si no hubiera personas mas capaces que ella para ocupar esos cargos, que desde luego las hay en Colombia; por necesidad política del Presidente Uribe de no tener en Colombia a una enconada y envidiosa opositora, quien durante los primeros meses de gobierno de Uribe se dedicó a despotricar del mandatario, para construir la imagen demagoga y politiquera de la "mujer que cambiaría a Colombia" a partir de las elecciones de 2006.
Recuérdese que por esa misma razón fueron nombrados embajadaores de Colombia en Washintgntoel poco diplomático Horacio Serpa ante la OEA y el inepto expresidente Pastrana ante el gobierno de Estados Unidos.
Y a los colombianos tambíen se nos olvida que la hoy febricitante candidata conservadora, regresó hace menos de un año de Madrid a Bogotá, y lo primero que dijo era que venía a ver cual de los partidos le ofrecia la candidatura presidencial. Esto indica que igual a Pardo y Vargas Lleras, Noemí actúa como los girasoles para donde alumbre el sol, o como los camaleones, que cambian de color de acuerdo con las conveniencias del habitat. En síntesis, por su volatilidad Noemí sería otra presa fácial de la estrategia terrorista de las Farc y sus socios del Foro de Sao Paulo. Al fin y al cabo la definción que de ella hizo López Michelsen es precisa para el momento histórico: "Es como ver a Andrés Pastrana con falda"
Por su parte, el terrorista Petro, Mockus y Fajardo y con menor dificultad Vargas Lleras, no tienen opción de pasar a segunda vuelta. Tampoco tienen el talante para contarrrestar al arremetida integral de los complotados contra Colombia en el hemisferio. Inclusivbe por afinidad política y compromisos anteriroes, podría inferirse que Petro terminaría aliado a los enemigos de la democrcia y la libertad en Colombia.
Quien mejor encarna la idea de la seguridad democrática es Juan Manuel Santos, aunque tiene varios "peros". Primero la arrogancia y egocentrismo que corroboran la sarcástica frase de Lucho Garzón: " Si Uribe se cree el enviado de Dios, Santos se cree Dios". Segundo, la ambivalente actitud que ha asumido hacia las Fuerzas Militares, porque asi se percibe al interior de las instituciones armadas. Poseido de autosuficiencia y egocentrismo altos, Santos se autoatribuye haber golpeado el corazón de las farc y fantasea con ser el cerebro de la Operación Jaque, acción militar cuyo mérito corresponde en la totalidad al general Montoya y a un mayor de la Dirección de Inteligencia, pero como suele suceder a la hora de las medallas y estímulos, aparecen héroes de todos los rincones.
En tercer lugar, a pesar de la cuota de sangre que pusieron las Fuerzas Armadas para sostenerlo en el cargo durante el periodo ministerial de Santos, este ha sido sordo, mudo y ciego frente a las agresiones de la guerra jurídica y política de los comunistas contra las instituciones.

Y lo que es peor, con audacia ha eludido su responsabilidad política en los vergonzosos hechos de los falsos positivos, e inclusive ha sugerido que esto comenzó desde 1984, frase que pone en la picota pública a todos los oficiales y suboficailes que comandaron tropas desde esa época.
En cuarto lugar, ni Santos ni ninguno otro de los candidatos reune las cualidades de estadista, analista y ejecutivo que tiene Uribe Vélez. Pero como hay que decidirse por uno de ellos, Santos resulta la aceptable opción, con la salvedad que debe bajar el tono a su arrogante egocentrismo; aprender mas de Uribe en el manejo de la jauría comunista internacional; planear una estrategia concreta que integre seguridad nacional y desarrollo socio-económico, apoyar a las Fuerzas Militares y de Policía en todo, incluida la reatauración del fuero militar, para que se acabe la desafortunada demagogia con que Uribe manejó este tema; generar fuentes de empleo; incrementar la inversión en educación e investigación científica; resolver de plano el cuello de botella de la salud; hacer la necesarísima reforma agraria sin Agro Ingreso Seguro para que los terratenientes paguen impuestos y la tierra produzca beneficio social; y además, reformar la paquidérmica estructura burocrática de la diplomacia colombiana en el exterior.
En síntesis, lo que se juega en los días venideros con la liberación de Calvo y Moncayo, no es solo la continuidad de la estrategia de seguridad democrática, ni la consolidación del uribismo, ni la confirmación que el bipartidismo pasó de moda.

Es algo mas serio: Un paso trascendental para la continuidad de la libertad en Colombia, a partir de las opciones políticas que se asuman frente al manejo del espinoso tema de las Farc y la proyección del próximo presidente del país, llamado no solo a continuar la obra de su antecesor, sino a salvar a Colombia de las trama que se teje con los "buenos oficios" de Lula y Piedad Córdoba, pues la la jauría comunista dirigida desde La Habana, está avida de legitimar a las Farc y meter a Colombia en el redil del arcaico comunismo del siglo XXI. Todo eso y mucho mas, es lo que se teje detrás de la liberación de Moncayo y Calvo.

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarín.com

sábado, 26 de dezembro de 2009

Quijotesca mediación de Monseñor Castillón, unión Farc-Eln y resurgimiento del terrorismo urbano.

A partir del momento en que las Farc entraron al Foro de Sao Paulo, la agresión comunista contra Colombia dejó de ser local y se convirtió en hemisférica, con sobredosis de propaganda internacional, reclutamiento de militantes para la Coordinadora Continental Bolivariana y posibilidad para que los terroristas busquen estatus de beligerancia en todo el planeta.
Todo indica que los acontecimientos recientes no son aislados. La ya recurrente payasada de los mal llamados “colombianos por la paz,” que descaradamente sirven de multiplicadores a la siniestra manipulación de las Farc para liberar los secuestrados, sumada con el anuncio de fusión del Eln y las Farc (equivocadamente desechado por el novato Mindefensa y minimizado por el alto mando militar), la resurrección del terrorismo urbano con el secuestro y asesinato del gobernador del Caquetá, las desafiantes declaraciones del canciller brasileño Celso Amorín acerca de la presencia militar gringa en Colombia, y la quijotesca sugerencia de Monseñor Castrillón, denotan un giro estratégico de las Farc y sus cómplices, empeñados en sacar a Uribe del camino y conducir a Colombia hacia el socialismo castro-chavista.
Dentro y fuera de Colombia, los comunistas son conscientes que las Farc están en un mal momento militar, por esa razón forzaron la fusión con el Eln, mediante la cual pretende reestructurar y reforzar las cuadrillas para recuperar zonas de donde fueron desalojados, al igual que, tener una fuerza guerrillera fuerte para apoyar a su cómplice Hugo Chávez, en el momento en que decida atacar a Colombia, para forzar la entrada de su arcaica ideología política y de paso reconocer como sus aliados militares y políticos a los terroristas colombianos y sus reconocidos padrinos políticos.
Entretanto los gobiernos comunistas de Lula, Correa, Evo Morales, Daniel Ortega, la Kirchner y el obispo rojo en el Paraguay, se oponen a la presencia militar norteamericana, porque tienen en ciernes el plan de otorgar estatus de beligerancia a las Farc, sea que ocurra la cada día más inminente agresión armada chavista contra Colombia, o sea que la Unión Europea de cabida a que en su territorio se negocie la liberación de los secuestrados, con el implícito reconocimiento político y supresión del calificativo de terroristas a las Farc.
Desde hace unos meses Monseñor Castrillón anda de mediador y de facilitador. Los contactos han sido hechos con terroristas del Eln residentes en Europa, muy cercanos a un importante sector de la iglesia católica y por bandidos de las Farc, que asilados o agazapados con identidades falsas portan pasaportes venezolanos o ecuatorianos expedidos legítimamente y a conciencia por las respectivas cancillerías de esos países, viajan por Europa como Pedro por su casa e inclusive tienen mucha cercanía con politiqueros en la sede de gobierno francesa, algunos despistados parlamentarios europeos y miembros de los partidos comunistas de España, Francia, Italia, Dinamarca, Noruega, Suecia, Suiza y Grecia.
El cobarde y demencial asesinato del secuestrado gobernador del Caquetá, se convirtió en la pieza que le falló a la estrategia publicitaria y propagandista montada por las Farc, Lula y sus demás secuaces. La idea era siniestra. Con el Gobernador secuestrado y ante la mentirosa proximidad de la liberación de Moncayo, las Farc pedirían desde Europa, como condición única para iniciar la liberación de los secuestrados, la supresión del calificativo de terroristas, el reconocimiento de estatus de beligerancia y la iniciación de un farsante mesa de diálogo para aclimatar la supuesta paz, mientras Chávez los ayuda a instalarse en las posiciones claves de gobierno.
Esa es la razón para que la vocera fariana incrustada en el grupo de Danielito el travieso y demás idiotas útiles de las Farc, se hiciera la desentendida y manifestara no tener conocimiento de las fechas de las liberaciones.
Esa es la misma razón para boquisuelto Monseñor Córdoba anunciara pavos y cenas navideñas en las casas de las víctimas. Es la misma razón, para que los mal llamados “Colombianos por la Paz”, después de no “saber nada”, anunciaran por medio de su locuaz vocera, que las liberaciones de Moncayo y Calvo se producirían en Enero.
La explicación es sencilla, todo esto se haría con un gobernador secuestrado y los camaradas de las Farc, presionando en foros internacionales el acuerdo humanitario ya, así como la estulticia de Monseñor Castrillón, sirviendo de juguete útil a la maniobra político-estratégica de las Farc y el Foro de Sao Paulo.
Pero el plan terrorista falló. La reacción inmediata de las Fuerza Militares acorraló a los secuestradores del Gobernador. Sanguinarios y despiadados, los sicarios degollaron a la víctima y de paso decapitaron una jugada maestra, craneada en Brasilia por Amorín, los delegados de las Farc y del gobierno venezolano.
Desesperados por no perder la pantalla política, los terroristas forzaron a Monseñor Castrillón a dar la "buena nueva" que se va a reunir con el delegado de Cano, porque esa es otra carta que les queda. Es por esa razón que Amorín se vio obligado a payasear con el cuento de las bases gringas, pese a que él y su jefe Lula, saben que no son bases gringas sino personal militar norteamericano dentro de bases militares colombianas que ya existen. Que falta hace que la cancillería y el gobierno colombiano, exijan a Lula que mande a callar a ese bocón.
Una vez mas, igual que sucedió para esta misma época con el caso de Emmanuel el hijo de Clara Rojas, la razón está de lado del gobierno nacional. Pero claro, falta la acción diplomática masiva de embajadores, cónsules y demás plenipotenciarios para que el mundo entero deduzca cuales son las verdaderas intenciones del Foro de Sao Paulo, pues ya las Farc no actúan solas, ni se manejan solas, sino que son interdependientes del proyecto totalitario comunista que articulan todos los que hacen parte del Complot contra Colombia. Dentro y fuera del país.
Lo malo y lo feo del asunto es que los militares y policías continúan secuestrados, y esta situación favorece la estupidez funcional del profesor Moncayo, que no solo ataca al presidente Uribe con igual nivel de imbecilidad al que desataba la mamá de Ingrid Betancur, sino que le dio el embeleco de lanzarse al Congreso por las listas del Polo, es decir de la misma agrupación donde militan algunos de los estafetas de las Farc, dizque para presionar el canje humanitario.
Hay dos opciones, o que las neuronas no le dan a Moncayo para entender que las Farc y los mal llamados “colombianos por la paz”, están jugando con su dolor, o es que por desgracia, al aceptar militancia en el Polo, en realidad Moncayo pertenece a la izquierda pro chavista, y su actuación es consciente para favorece el proyecto totalitario comunista contra Colombia.
Lo cierto es que el gobierno nacional tiene que andar con pies de plomo en el caso de la "buena nueva" de Monseñor Castrillón, pues este gesto de paz fariano, no deja de ser otro intento de encerrona del Foro de Sao Paulo, que está adolorido porque sus mandatarios no han podido crucificar a Uribe en Unasur, y ahora tienden otra atarraya y otros anzuelos en otro escenario geopolítico, para ver si logran abrir el camino hacia el estatus de beligerancia de las Farc y la aclimatación en Colombia, de un gobierno títere de transición hacia el comunismo chavista, a partir del 7 de agosto de 2010.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
www.luisvillamarin.com
Analista de asuntos estratégicos

terça-feira, 21 de abril de 2009

Criminal manipulación para liberar al cabo Moncayo y los demás secuestrados

El siguiente acto del sainete propagandístico y politiquero montado por las Farc y sus áulicos, es el morboso anuncio de la liberación del cabo Moncayo, secuestrado hace más de once años en el Cerro Patascoy. Tiene toda la razón el Presidente Uribe al contestar enfadado que lo correcto es que nunca ha debido ser secuestrado.
Las Farc y sus cómplices internacionales de Caracas, La Habana, Quito, Managua, La Paz, Buenos Aires y Brasilia, jugaron un as pero perdieron la partida. Pretendían utilizar la reciente Cumbre de las Américas para resarcir el cacareado y reiterativo consenso de los comunistas del Foro de Sao Paulo, según el cual, es urgente "la paz" para Colombia a partir del amañado acuerdo humanitario que les quite el rótulo de terroristas.
Pero el inusitado protagonismo del presidente norteamericano Barack Obama, opacó a los demás y dejó en segundo lugar y sin protagonismo mediático, al audaz flechazo de las Farc. Esa y no otra es la razón por la que lafigura visible de Colombianos por la Paz, insiste en que el gobierno es el que está demorado.
Se les desbarató el plan. Igual que cuando no tenían al niño Emanuel, o cuando fueron capturados en Bogotá tres terroristas con las pruebas de superveniencia de Ingrid Betancur y otros secuestrados; o cuando fue abatido Raúl Reyes y los analistas de inteligencia descifraron los gravísimos secretos registrados en los computadores del cabecilla y la forma como venía en marcha el complot contra Colombia.
La artificiosa etapa anterior a la anunciada liberación de Moncayo, no es nada diferente a las estratagemas publicitarias descubiertas en los computadores de Reyes, en aras de lograr el reconocimiento de beligerancia de las Farc.
Tampoco es nada diferente a las líneas de acción dispuestas en el Plan Estratégico del grupo terrorista. Nada distinto a los quiméricos sueños de los jurásicos marxistas-leninistas de tomar el poder en Colombia por medio de la combinación de todas las formas de lucha, para implantar una sanguinaria dictadura comunista similar a la cubana.
Y los actores de reparto del sainete, vuelven a ser los mismos. El presidente Lula, con su actitud de "yo no fui, todo fue a mis espaldas y yo lo único que quiero es la paz de Colombia", desarrolla un papel protagónico en el teatral escenario.
Como buen comunista, el presidente brasileño sigue aferrado a las ideas del proletariado triunfante, a la supresión del capitalismo así haya que utilizarlo como un medio para lograr el fin, a la unidad marxista-leninista de todos los gobiernos latinoamericanos y a destruir por todos los medios el capitalismo del llamado imperio norteamericano.
Por su parte, los autodenominados Colombianos por la Paz, también cumplen su parte en el reparto actoral. En lugar de forzar a las Farc a que liberen a todos los secuestrados sin contraprestaciones, y de paso convencerlos para que se sometan a la ley de justicia y paz, su locuaz representante tiene el descaro de hablar de los "prisioneros de guerra", "las Farc ejército del pueblo", "el comandante Cano" y otras perlas que solo sirven para refrendar su afinidad ideológica y su parte en el show.
Ni a los terroristas ni a los "pacifistas" del sui generis grupo Colombianos por la Paz, pareciera importarles un ápice el dolor de los secuestrados. Unos y otros se tapan con la misma cobija y por el contrario, se evidencia que están amangulados para hacer las entregas a cuentagotas, con misterios, con improperios y descalificaciones contra el gobierno nacional, con retardos calculados, con la búsqueda de padrinos internacionales, con despliegue mediático y con la obvia intención que la audaz mediación postule al o a la candidata a la Presidencia, proyectada a ser el presidente(a), que negocia con los terroristas la desmovilización de sus estructuras, a cambio del gobierno de transición hacia el gobierno integrado al socialismo del siglo XXI, que pulula en el continente.
Si fuera cierto que a los llamados Colombianos por la Paz, les interesara la paz y el bienestar de los compatriotas, no actuarían como multiplicadores del caballo de Troya que se esconde en la propuesta del acuerdo humanitario tendiente a legitimar a los terroristas, ni se prestarían para que las Farc abusen de la estupidez funcional del papá del cabo Moncayo, quien igual a la mamá de Ingrid Betancur, se dedicó a despotricar del Presidente Uribe, en lugar de asediar a los terroristas que han secuestrado, torturado y maltratado a su hijo.
Los "intelectuales" de izquierda que se identifican como Colombianos pacifistas amigos de Colombia, no son imbéciles. Por el contrario son personas con los cinco sentidos en orden. Por lo tanto, saben y entienden, que las liberaciones a cuentagotas, son una macabra y siniestra manipulación del dolor humano. Conscientes o inconscientes hacen parte del síndrome de Estocolmo colectivo, que quieren imponer los terroristas a todos los colombianos.
Por esa razón es incomprensible que se presten para semejante monstruosidad. Si de verdad son amigos de Colombia y en realidad quieren la paz, entonces que lo demuestren con hechos concretos; más que con "mediaciones humanitarias" que esconden artilugios publicitarios. La única opción pacifista es la desmovilización de los terroristas, y a eso es que debieran apuntarle, quienes en aras de sacar del camino al presidente Uribe, juegan a Dios y al diablo, sin importarles que con sus actitud maniquea hacen parte de la descomposición política del país y el futuro de la institucionalidad.
Es hora que tanto los alebrestados antiuribistas y los indiferentes, se den cuenta que el presidente Uribe no es el problema, que las Farc no son la solución a los males estructurales del país, y que legitimarlos no contribuye a nada, pues los terroristas no representan a nadie más que al arcaico partido comunista colombiano.
Si Colombia entera se manifestó de manera multitudinaria contra las Farc y exigió la liberación incondicional de todos los secuestrados, como verdadera muestra de paz, la obligación de quienes se auto denominaron "colombianos por la paz" en supuesta representación del sentir popular, debe ser de respaldo al país y el cumplimiento irrestricto de un claro mandato colectivo de la nación.
Por dicha razón, es hora que Colombia deje atrás el silencio y exija a los terroristas que liberen al cabo Moncayo y a los demás secuestrados, sin actos propagandísticos, sin mediadores mañosos como Lula y sin la torva intención de Chávez, Correa y Ortega de legitimar a las Farc y sin la estupidez funcional de quienes creen que hacen un gran favor al país, con tanto show innecesario. Ese sería el final del sainete...
Y también es hora que el profesor Moncayo recapacite hacia donde debe apuntar la artillería, pues lo más seguro es que alebrestado por los secuestradores, su hijo va a salir a repetir las mismas frases ordenadas por las Farc que dijeron Luis Eladio Pérez, Alan Jara y Sigifredo López, para presionar al gobierno colombiano que la única opción es el canje humanitario, en las condiciones que imponen los terroristas.

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.co.nr

domingo, 5 de abril de 2009

Los niños en la guerra

Cifras aproximadas indican que el 30% de los integrantes de los grupos terroristas que delinquen en Colombia son menores de edad y casi todos niños preadolescentes. En medio del morbo publicitario, los medios de comunicación se han limitado a reseñar los constantes casos, mientras que los organismos gubernamentales y las Ong´s que se relacionan con el tema, se han quedado estancadas en las estadísticas de los desmovilizados en estas categorías.

Llama la atención, que los abanderados de la supuesta paz, verbigracia el Partido Comunista y los Colombianos por la Paz, guarden silencio cómplice frente a este hecho de barbarie y de corrupción de mentes infantiles.

Sería de esperarse que los fervientes defensores de los derechos humanos, siempre encaminados a buscar condenas jurídicas politizadas contra quienes los han combatido en el campo de batalla, verbigracia el aberrante caso de injusticia contra el coronel Alfonso Plaza Vega; se pronunciaran con la misma vehemencia e hicieran seguimientos minuciosos a los procesos por el reclutamiento de menores para los grupos terroristas.

Quienes hemos comandado operaciones de contraguerrillas en diferentes regiones del territorio nacional, a diario tomamos contacto no solo con la realidad de la Colombia rural (tan desconocida como ajena para los burócratas citadinos), sino que hemos visto de cerca a menores de edad capturados, muertos o heridos en medio de los combates.

Para mencionar un solo caso de los muchos que conocí de cerca, cito a Henry Gutiérrez Restrepo alias Daniel de la cuadrilla Carlos Alirio Buitrago del Eln, quien se presentó de manera voluntaria a la base militar de Juanes en zona rural de San Carlos Antioquia en 1990.

Para al época, Henry tenía 12 años de edad, cuatro de ellos de militancia en la cuadrilla terrorista. Fue reclutado para el Eln por Rigoberto Buitrago Ramírez alias Saúl, cabecilla del grupo, hermano de Carlos y Alirio Buitrago, en cuya memoria el sacerdote católico Bernardo López Arroyave, fundó este grupo terrorista, en el suroriente antioqueño.

Tengo el vívido recuerdo del breve texto que leí en un trozo de cartón rasgado de una caja de crema dental, que cargaba el imberbe entre la cartera:

-Si matan o hieren a Henry, localicen a mi mamá en San Luis y le informan. Ella vive cerca del parque municipal-

Con apenas segundo año de escuela primaria, Henry hacía parte de la Comisión de Trabajo Político Organizativo, encargada entre otras cosas de "limpiar la región de sapos, paramilitares, y enemigos de la revolución popular".

Impresionado por la vivacidad del imberbe, complementada por su extraordinaria memoria fotográfica y la precisión de los detalles que narraba, demoré dos días desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche, en desarrollo de la entrevista y cotejo de datos útiles para la inteligencia militar. Muchas de sus revelaciones, fueron útiles para las operaciones subsiguientes y puntal importante, para escribir el libro de mi autoría titulado El Eln por dentro, publicado años después de esta experiencia.

Henry relató con lujo de detalles el planeamiento y ejecución del asalto a Cementos Río Claro en 1987, los "ajusticiamientos" que cometía Palizada, las veces que el mismo incineró tractomulas en la autopista Medellín-Bogotá, los secuestros de unos ciclistas y unos japoneses adscritos a Isa, el ataque terrorista contra la Central Hidroeléctrica de Jaguas, los malos tratos de palabra y de obra que recibió de los cabecillas y en especial el temor a escapar, por miedo a que los terroristas asesinaran a su madre, como se lo habían advertido.

Henry rindió testimonio ante el juez promiscuo de San Carlos, pués en esa época no había Fiscalía, pero de manera curiosa, no hubo acción legal contra los integrantes de las milicias populares urbanas del Eln, a quienes señaló con nombre propio y actividades específicas, sino que al poco tiempo, todos los denunciados estaban al tanto de los cargos, pero ni eran llamados a declarar, ni tampoco eran requeridos por autoridad alguna.

Igual que sucede ahora con las reticentes denuncias de los claros nexos del Partido Comunista con las Farc, o las críticas sentidas de algunos columnistas acerca del tratamiento diferente de los medios de comunicación y de las autoridades judiciales, frente a los casos de parapolítica y Farcpolítica. O con las graves denuncias que hizo Olivo Saldaña contra sindicalistas, un exgobernador y dirigentes políticos regionales en el Tolima. Una vez mas el silencio cómplice fue la matriz del asunto.

Llama también la atención que el combo de Piedad Córdoba pegado al embeleco del acuerdo humanitario, so pena de resucitar el descompuesto cadáver político de las Farc y buscar la candidatura presidencial de la polémica senadora liberal, jamás se detiene a cuestionar a los terroristas por el reclutamiento de menores, o por los secuestros, o por envenenar acueductos, o por destruir la infraestructura económica, o por desplazar a tanto campesino amenazado de muerte, etc.

No.. En la agenda de los autodenominados Colombianos por la paz, solo aparece escrito el mandato del Foro de Sao Paulo dirigido por Lula, Chávez, Correa, Ortega la dictadura cubana y las Farc: Hacer un acuerdo humanitario en Colombia, que de estatus a los terroristas, reconozca su beligerancia y permita abrirles embajadas en Managua, Quito, Caracas, Brasilia y La Habana y desatar la etapa final de la guerra contra Colombia, con el fin de imponer una dictadura totalitaria similar a la cubana.

Lo tragicómico del asunto, es que pese a las revelaciones de los computadores de Reyes, a las anotaciones del diario de la terrorista holandesa que anda al lado de Lozada, a las declaraciones de Cano, a que las Farc no han renunciado a su Plan Estratégico y a que el Foro de Sao Paulo sigue empeñado en envenenar mentes como lo hicieron en Caracas hace una semana con el homenaje a Tirofijo; todavía hay estultos funcionales que creen que Lula obra de buena fe, que el embeleco pacifista de los Colombianos por la Paz, no tiene doble fondo, y que las Farc con su comunismo están pérdidas.

No se dan cuenta que por culpa de esa indiferencia e indolencia, de no haber sido por el certero bombardeo a la guarida de Reyes, el maquiavélico complot habría seguido su curso.

Y tampoco se dan cuenta que las Farc asesinan la vida en primavera, que las bandas mal llamadas paramilitares son una consecuencia del terrorismo comunista, que muchos de los paras primero fueron miembros de las Farc y el Eln, y lo que es mas grave, que más de la tercera parte de los crímenes de lesa humanidad cometidos por los grupos terroristas en Colombia, son ejecutados por menores de edad como Henry Gutiérrez, cuya fogosidad es utilizada con macabra y siniestra intencionalidad por desadaptados o resentidos sociales como el cura Pérez, el sacerdote Bernardo López Arroyave, y otros bandidos cuyos nombres son utilizados por las cuadrillas de las Farc y el Eln.

Dos o tres semanas atrás, Ramón Isaza reconoció ser el autor intelectual de la muerte de los hermanos Carlos y Alirio Buitrago. Herlinda Ramírez la madre de las dos víctimas, quien también es miembro activo del Eln, pidió en público la reparación por la muerte de sus dos angelitos. Entendible desde el punto de vista maternal y humano, pues su dos hijos fueron masacrados por sicarios al servicio de Isaza, quien desde luego debe responder por el homicidio múltiple.

Lo que no es entendible desde le punto de vista jurídico, es porqué la mencionada señora no responde ante los tribunales de justicia por los crímenes de lesa humanidad que han cometido sus hijos con su complicidad, pues los ha apoyado en el trasegar clandestino desde cuanso la familia entera se enguerrilló; por los actos de sedición en que ha participado ella y su esposo Manuel identificado con el alias de Marcelo, como lo denunciaron en su debido momento Angélica Mazo alias Mónica, Faber y el propio Henry Gutiérrez.

Pero claro, la justicia está sobrecargada de procesos en un país donde la ley y el orden no se compaginan. Y de contera, hay tendencia al espectáculo mediático o a las aberraciones jurídicas como el politizado juicio contra el coronel Plazas Vega. Mientras tanto por lógica conveniencia Petro, Navarro, y los demás terroristas desmovilizados del M-19 dicen que todo fue a sus espaldas, que ellos eran del M-19 pero no participaron en el sangriento asalto al Palacio de Justicia, por ende no son responsables, y claro, que ellos nunca reclutaron niños para el M-19.

En la práctica, miles de imberbes engatusados en las oscuras estratagemas de guerra leninista contra la institucionalidad colombiana, siguen enredados en un desangre feroz... los comisarios políticos de esa barbarie, dedicados a legitimarlos, a la par con la actitud calculada y condescendiente de los mandatarios marxistas de Ecuador, Venezuela, Brasil, Ecuador, Bolivia, Cuba y Nicaragua....

Ese es un bosquejo global del entorno de los niños que están en la guerra contra Colombia.






Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

www.luisvillamarin.co.nr

Analista de asuntos estratégicos

domingo, 22 de fevereiro de 2009

Masacre de indígenas Awa, y montaje del acuerdo humanitario

Masacre de indígenas Awa, DIH y montaje del acuerdo humanitario

La masacre de la hasta el momento indeterminada cantidad de indígenas Awa perpetrada por las Farc, al unísono con la manipulada liberación de seis secuestrados en poder del grupo terrorista, al mismo tiempo que los medios de comunicación volvieron a tocar el tema del Plan Renacer, y que Piedad y su combo de “intelectuales”, anunciaron seguir empeñados en buscar la paz de Colombia, resulta no solo sintomática, sino una refrendación mas de la doble moral de las Farc, cuyas acciones no han dejado de gravitar en torno a su Plan Estratégico, tan audaz para los mandos guerrilleros, como desconocido por quienes deben diseñar la política y la estrategia integral del Estado para combatirlos.
Al día siguiente de terminar el sainete, Telesur y sus secuaces, publicaron por Internet un video singular. Piedad Córdoba y Daniel Samper estaban cariacontecidos y se sentían profundamente decepcionados, por la conducta del Estado colombiano, al que por obligación moral debieran respaldar.
Esa actitud de supuesto disgusto de los dos personajes mencionados obedecía a los contenidos de unas grabaciones que echó a rodar un terrorista, mientras los tramaba con un sancocho y un discurso de universitario primíparo en lides marxistas.
Inclusive Piedad anunció con vehemencia que al cabo del show publicitario montado para lavar la imagen de los secuestradores, daría una rueda de prensa, para denunciar tal irregularidad, al mismo tiempo que movía la cabeza con ademanes de disgusto, complementados por los gestos de dignidad vitrinera de Daniel Samper.
Pero que curioso, al día siguiente la gobernación de Nariño puso al descubierto que esos mismos terroristas que con cara de angelitos, hablaban de seriedad y de humanizar la guerra, no solo habían masacrado a mas de 15 indígenas, sino que con el mayor desparpajo reconocían el aberrante etnicidio, y de paso, confesaban la autoría de un carro-bomba estallado contra la sede de la Dijin en Cali.
Ambas acciones terroristas, se derivan de una orden emitida por Cano al Bloque Occidental, consistente en cometer diversas accions delictivas para demostrar poderío armado y para desprestigiar la Política de Seguridad Democrática del gobierno nacional.
Y es curioso, porque ni Piedad Córdoba ni Daniel Samper, ni Jorge Botero, ni Morris, salieron a juzgar el cinismo de los terroristas Jairo Martínez y Mosquera, que durante la farsa de la liberación, hablaron con cara de seminaristas acerca de su supuesta visión pacifista.
En contraste con la gravedad del macabro crimen, los amigos de la paz o Colombianos por la Paz, como se autodenominan, se limitaron a enviar un escueto comunicado a los medios, para urgir a las Farc que aclararan.
No para condenarlos por la cobarde masacre, ni para exigirles que liberen a los secuestrados. Al contrario para hacerles el juego, y darles aire político con el argumento que Lula Da Silva está muy interesado en continuar en la búsqueda de la paz en Colombia. De remate los idiotas útiles, dueños de la eterna bobería colombiana, les complementaron la jugada.
El síndrome que edificó la mamá de Ingrid Betancur, parece haber enraizado en la conciencia de muchos estultos. En lugar de asediar a las Farc para que liberen a los secuestrados sin ninguna contraprestación, y de urgir a la comunidad internacional no solo para que los califique como terroristas, sino para que los persiga en los países donde se pasean como Pedro por su casa, los “intelectuales” y dudosos amigos de Colombia, cayeron en la misma estupidez crónica del papá del cabo Moncayo.
Concientes algunos de la estratagema, e idiotas útiles otros, parecieran no darse cuenta que entre mas asedien al gobierno nacional para que ceda a la payasada del acuerdo humanitario en las condiciones que lo desean Chávez, Correa las Farc y Piedad Córdoba; las Farc serán mas duras, no cederán y mantendrán en sus guaridas a esos secuestrados como las joyas de la corona, que les permita su resurrección política.
Son tan mezquinos estos personajes, que por andar embelesados en tumbar al presidente Uribe, ignoran el grave daño que causan a la institucionalidad, al Estado de derecho y al futuro de la libertad en Colombia.
Y lo que es peor: Siguen obsesionados en tener como paradigma a Cuba, el empobrecido y oprimido país que después de medio siglo de dictadura comunista, sobrevive gracias a los dólares que a diario envían a la isla los llamados “gusanos” enemigos de la tiranía castrista, los dineros calientes que recogen las jineteras por prostituir sus cuerpos con los turistas europeos y norteamericanos, y la ingente ayuda del régimen chavista.
Lo cierto es que las Farc masacraron a una etnia con la circunstancia agravante que sus líderes naturales, dicen condenar a las Farc, pero de manera simultánea se les ocurre otra imbecilidad. Creen que para ellos no rigen las leyes colombianas, ni que el Ejército Nacional puede entrar a sus villorrios. He ahí el tragicómico drama de Colombia. Mientras cada quien hale la cuerda para su lado, la anarquía será superior a la cordura y el orden sociopolítico.
Y mientras este drama azota a la etnia Awa, cerca del luga del exc ecrable r, el ex viceministro de seguridad ecuatoriana Ignacio Chauvín, puso el dedo en la llaga. Reconoció que el gobierno de Correa se reunía con Raúl Reyes, que algunos sectores del régimen de Correa están untados hasta los tuétanos de narcotráfico, y que tal como aparece escrito en los computadores del terrorista abatido, la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos ALDHU, carnetiza a los ecuatorianos que se han vinculado a los círculos y milicias bolivarianas de las Farc, incrustados en el vecino país, con la venia de las autoridades complotadas con los terroristas colombianos, y que además la agresión contra Colombia descubierta en los archivos de Reyes, esta vivita y coleando.
Y ahí toma fuerza la segunda curiosidad. Ni Piedad Córdoba, ni Daniel Samper, ni ninguno de los “intelectuales” se ha manifestado al respecto. Es como si estas revelaciones no fueran trascendentales para la paz del país.
Pero hay otros cómplices. Son los medios de comunicación, dados a vivir de la chiva, de la oportunidad momentánea y de publicar noticias sin profundidad analítica. Todo eso a nombre de la libertad de prensa. Situación, de la cuál las Farc sacan dividendos publicitarios importantes.
En síntesis, las Farc masacraron una porción de una etnia que se rebeló a incorporar jóvenes a las guerrillas comunistas, mientras quedó al descubierto la actividad narcoterrorista de Rafael Correa uno de sus mas importantes cómplices.
Sin embargo, los promotores de la “paz”, “los difusores del acuerdo humanitario con caballo de Troya incorporado” y los cariacontecidos idiotas útiles de la estratagema, han guardado silencio cómplice al respecto… ¡Por algo será!

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
www.luisvillamarin.co.nr
Analista de asuntos estratégicos

quinta-feira, 29 de janeiro de 2009

¿A qué apuesta Lula Da Silva con la liberación de los secuestrados por las Farc?

¿A qué apuesta Lula Da Silva con la liberación de los secuestrados por las Farc?

Por escritorestratega el 28 de Enero 2009 11:16 PM

Sería demasiado ilusorio pensar que al gobierno brasileño de Lula Da Silva, lo motivan intereses humanitarios netos en la calculada, manipulada y publicitada liberación de seis secuestrados, como parte del metódico sainete que han montado Piedad Córdoba, los autodenominados intelectuales amigos de Colombia y las Farc, con el fin de revivir a los terroristas en el ámbito político, y de paso, tratar de .desprestigiar al gobierno colombiano.

Dos razones concretas explican dicha realidad. La primera, porque en política no hay nada gratuito. Nadie da puntada sin dedal Y la segunda, porque las Farc hacen parte del entorno estratégico a la mediano y largo plazo, de unificar regímenes izquierdistas en todo el continente latinoamericano.

Comprometedores antecedentes indican que más allá del interés humanitario, preexisten serias coincidencias ideológicas y metodológicas de las Farc con Lula Da Silva y muchos de sus copartidarios del PT. Por ejemplo, ni el mandatario brasileño ni las Farc, han podido demostrar lo contrario, respecto al rumoreado apoyo de cinco millones de dólares, que Tirofijo envió a la segunda campaña presidencial de Lula.

De otra parte, las revelaciones parciales que hicieron los medios de comunicación acerca de los nexos de varios funcionarios del gobierno brasileño con las Farc encontrados en los computadores de Raúl Reyes, dejaron entre los analistas del tema, la sensación que el presidente Uribe Vélez, manejó el tema con cordura, y que tal vez, a pesar de otras informaciones mas graves, prefirió "no tocar" al Brasil con el ánimo de no ahondar mas la compleja crisis regional, que en forma vitrinera desataron los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Nicaragua, cuando quedó al descubierto el complot contra Colombia.

A eso se le suma la estrecha cercanía de Lula con el gobierno francés en la adquisición de armamento sofisticado y el inminente traslado de tecnología nuclear de París a Brasilia, así como la persistente idea encabezada por Lula, de conformar una alianza militar suramericana que desconozca por parejo el Tiar de la OEA y la incidencia del Pentágono en la seguridad nacional de cada uno de los estados del hemisferio.

De carambola, la iniciativa de la especie de "Otán Suramericana", pretende la reacción contraria de Uribe, para dejar a Colombia fuera de la alianza, y a largo plazo utilizar como un as estratégico, a las Farc dentro del proyecto de expansión geopolítica y geoestratégica del Socialismo del siglo XXI en Latinoamérica.

En todos estos artilugios ha estado presente desde la sombra el gobierno francés. Primero con las negociaciones paralelas con las Farc para liberar a Ingrid Betancur a espaldas del gobierno colombiano, luego con el pantallero periplo de Ingrid y después con los permanentes negocios de alto nivel con Brasil, encaminados a dejar a los Estados Unidos fuera de la torta geopolítica hemisférica y a potenciar a Brasil como el lider regional.

Fuera de eso, los archivos electrónicos de los computadores de Reyes sumados a las investigaciones de analistas políticos brasileños, demuestran que desde hace varios años se ha detectado una marcada infiltración de los comunistas en importantes escalones de mando de la Fuerza Aérea de ese país.

Con la circunstancia agravante, que con la complicidad de algunos funcionarios oficiales y dirigentes comunistas brasileños, el terrorista Francisco Collazos, alias Oliverio Medina, o el cura Camilo, miembro activo del llamado Frente Internacional de las Farc, burló a los servicios de seguridad internacionales y logró asilo político consentido por el propio Lula Da Silva.

Con un ingrediente mas. Mientras Chávez y Correa tenían a Rodríguez Chacín y Correa en tratos directos con las Farc, Lula tenía a cinco funcionarios de alto nivel comprometidos en el mismo complot. Cuando la trama quedó al descubierto, Chávez y Correa se defendieron con patanería y ofensas bajas contra Colombia. Mientras tanto Lula se hizo del desentendido y eludió cualquier responsabilidad en una mezcla de cinismo y aparente dignidad de presidente de una de las diez potencias económicas del mundo.

La cuestión resulta mas sintomática, toda vez que con muchas disculpas y mentiras piadosas, la administración Lula ha eludido la responsabilidad política e histórica de calificar a las Farc como terroristas, así como en desarrollar una campaña militar sostenida en la frontera con Colombia, para destruir varios campamentos guerrilleros instalados en la selva amazónica, cortar los nexos de los narcos brasileños con los terroristas colombianos y deportar a varios propagandistas de las Farc, que se mueven como Pedro por su casa, tanto en universidades como pasillos de edificaciones oficiales brasileñas.

No es descabellado afirmar que el Ejército brasileño, otrora institución visible anticomunista de ese país, está sometido a una tensión impredecible, a sabiendas que han sido amordazados, mientras los populistas dirigentes políticos, están inmersos en la estrategia política trazada desde La Habana, tendiente a someter todo el continente dentro del arcaico esquema marxista-leninista.

Detrás de toda la maquinación mediática que han dado las Farc y sus socios, a la audaz liberación unilateral de seis secuestrados, la marrullera jugada persigue objetivos políticos y estratégicos que proyecten a Lula como un pacifista internacional y a las Farc como un movimiento político no terrorista. Es otra arista del mismo esquema que montaron Chávez e Iván Márquez en la sede de Pdvsa a finales de 2007, con la liberación de los secuestrados. Las peticiones que hagan los terroristas al cabo de las próximas liberaciones y la actitud que asuma Lula en torno a ellas, darán luces para aclarar los alcances de la estratagema.

En este sentido, el aporte de las aeronaves militares brasileñas a la Cruz Roja Internacional con el aparente distanciamiento de Lula, en suposición mas interesado en la liberación de los secuestrados que en conseguir réditos personales, refleja que por debajo de la mesa se mueve una estratagema mas del complot contra Colombia, que de seguro se conocerá cuando caigan los archivos personales de otro cabecilla de las Farc.

Como parte de esa estrategia articulada, Chávez visitó a Uribe en día pasados; Correa volvió a dar bandazos entre sus sugerencias cantinflescas de seguridad en la parte colombiana y ortodoxa fidelidad marxista leninista; las Farc reactivaron los ataques terroristas en áreas urbanas, y, Piedad Córdoba se adueñó del tema de la libertad de los secuestrados, como si estuviera lavando su deteriorada e imagen ante el electorado, con el doble propósito de ganar réditos políticos personales y de paso, ridiculizar a su archienemigo el presidente Uribe. Además que es la candidata presidencial de Chávez y las Farc, útil para el llamado "gobierno de transición" hacia el socialismo.

A mediano y largo plazo, el Estado colombiano debe ir con pies de plomo en torno a la liberación de los secuestrados y el casi inminente paso de las Farc, que van a pedir estatus de beligerancia, con la venia del gobernante del país más poderoso de la región, mientras los estultos funcionales ,incluidos los que viven como ricos en Estados Unidos y vociferan como "proletarios" hacia Latinoamérica,;creen que los complotados olvidaron la conjura dinamizada por la Coordinadora Continental Bolivariana, los "izquierdistas" despitados y las Farc, en aras de resucitar el cadáver político de los terroristas.

Por esa razón esos izquierdistas estultos calumnian al gobierno colombiano, aseveran que los contenidos de los computadores de Reyes son falsos y que Correa ha criminalizado a las Farc. O son ingenuos, o hacen parte del mismo complot contra Colombia.

Lo cierto es que ni Lula ni su gobierno, han sido aliados de Colombia en la lucha contra el narcoterrorismo, sino lo que es peor, les interesa y les conviene, que las Farc existan para seguir empecinados en el proyecto de someter a Colombia al ambicioso proyecto de expansión castro-chavista. Ni mas ni menos.

Esa es la verdadera intención de Lula. De remate, la manipulada liberación unilateral de dos dirigentes políticos y cuatro uniformados en poder de las Farc, le proporcionó la oportunidad dorada para recomponer el camino de la estrategia internacional de los remanentes comunistas latinoamericanos. Una vez más, los izquierdistas moderados y armados, están jugando con el dolor de las víctimas del secuestro. Y los medios de comunicación ansiosos de la chiva, les hacen el juego.

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

www.luisvillamarin.co.nr

Analista de asuntos estratégicos