Extraña y sospechosa coincidencia, que al mismo tiempo que Piedad Córdoba vocifera en Europa el tema del acuerdo humanitario, las Farc entreguen pruebas de supervivencia de dos policías secuestrados.
No hay paso dado por las Farc en cumplimiento de su Plan Estratégico en torno a la manipulada liberación de los secuestrados, que no coincida con el comportamiento agresivo, irreverente y audaz de Colombianos por la Paz, pero en particular, de su representante Piedad Córdoba, y lo que es mas diciente, es algo que coincide a plenitud, con el llamado Plan Renacer de las Farc diseñado por Alfonso Cano tras la muerte de Tirofijo.
Mientras en Cali, las Farc entregan pruebas de supervivencia de dos miembros de la Policía Nacional, secuestrados por el grupo terrorista, la lenguaraz senadora -quien recibe un exagerado salario pagado con los dineros que aportamos en impuestos los colombianos- hace en Europa lo que mejor sabe: Hablar mal de Colombia y autoproyectarse como la “liberadora de los secuestrados”, al unísono con la que pareciera ser su tarea voluntaria como “estafeta de las Farc”.
El hecho corrobora una vez más, que Colombianos por la Paz no juega limpio con el país, sino que a algunos de sus integrantes, en especial a los comunistas que manipulan al resto de firmones, solo les interesa legitimar a las Farc y quitarles el rótulo de terroristas, para que tengan estatus de beligerancia. Situación que, por obvias razones tiene que ser conocida por Piedad Córdoba.
La farsa de demorar la liberación del cabo Moncayo, la crueldad consentida por los “mediadores” para que los terroristas no dejaran que Calvo y Moncayo trajeran las cartas de los demás secuestrados a sus familiares, se complementa con el publicitado viaje a Europa de la representante de “Colombianos por la Paz”.
Esto, debido a que las Farc perdieron la oportunidad que Monseñor Castrillón les abriera las puertas del Vaticano porque secuestraron y degollaron al Gobernador del Caquetá y después en las elecciones parlamentarias, cuando ninguno de los dirigentes políticos “liberados” de manera unilateral, obtuvo curul para ir al Congreso a promover el canje humanitario y el estatus de beligerancia para los terroristas.
Un seguimiento detallado de los hechos sucedidos indica que a la payasada del cabo Moncayo de anunciar viajes para agradecer a Lula, Chávez y Correa –como si estos personajes siniestros no fueran parte de sus verdugos- se sumó el quizás premeditado y preacordado viaje de Piedad Córdoba a Europa, con la audaz iniciativa de impulsar el acuerdo humanitario antes que finalice el gobierno Uribe,
El velado propósito de este acuerdo, es dejar amarrado al gobernante entrante en la farsa de unas negociaciones de paz, que solo conduzcan al fortalecimiento del grupo terrorista, mientras sus secuaces mandatarios de Ecuador, Venezuela, Bolivia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Cuba y Nicaragua, les dan estatus de beligerancia, les abren embajadas y los apoyan con armas y pertrechos en la ofensiva final para instaurar una dictadura comunista en el país.
Por enésima vez llama la atención el adormecimiento en los laureles de la Cancillería. Cada vez que las Farc o sus voceros o cómplices hablan en el exterior, corroboran que los cónsules y embajadores están en pañales frente a la estrategia propagandista de los terroristas, que todas sus escasas acciones son reactivas, que la proactividad en este campo brilla por su ausencia, y que el Complot contra Colombia develado en los computadores de Reyes, sigue vivito y coleando.
Entretanto la famélica voracidad electorera de los candidatos los aleja de esta verdad. Al unísono, columnistas insensatos o antiuribistas patológicos, tienen el desatino de reconocer los “esfuerzos por la paz” que hace la distinguida senadora.
Pareciera que la estupidez funcional o el cinismo rayano predominaran, hasta el extremo que estos personajes no quieren darse cuenta del grave riesgo que se cierne sobre el futuro de Colombia.
Es más, todos los días las noticias relatan las barbaridades que comete Chávez en Venezuela contra la propiedad privada, contra los derechos humanos, contra la libertad de expresión etc,; o, la tragedia que padece el pueblo cubano sometido a la férula sanguinaria de la dictadura castrista, o las arbitrariedades que han cometido Correa y Evo contra sus pueblos. No obstante, como borregos mecanizados por la palabrería marxista-leninista, se unen a la farsa o por solo hacer daño al gestor de la Estrategia de Seguridad Democrática, afirman que es honesto el trabajo de Colombianos por la Paz y su cuestionada jefe.
La indiferencia crónica ante la realidad es un gigantesco paso hacia el abismo. En ninguno de los países donde se han desarrollado procesos revolucionarios comunistas, ni las guerrillas ni sus cómplices han obrado de buena fe. Siempre se han escudado en las bondades de la democracia para apuñalarla si piedad. La trampa, el engaño, la mentira, la farsa, las estratagemas, los artilugios, son las consuetudinarias líneas de conducta de los comunistas. Y las Farc no son al excepción.
Por estas y muchas razones más, es perentorio preguntar si hay una extraña y sospechosa coincidencia entre los objetivos de Colombianos por la Paz y los de las Farc.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com
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quarta-feira, 14 de abril de 2010
sábado, 1 de agosto de 2009
Las marrulleras reacciones de Lula, Chávez y Correa confirman sus nexos con las Farc
Las marrulleras reacciones de Lula, Chávez y Correa confirman sus nexos con las Farc
Desde Quito Rafael Corea payaseó y pidió a Jojoy que confirmara si las Farc aportaron dinero para su campaña presidencial. Como era obvio de esperar, desde Venezuela Iván Márquez le respondió que no.
Por su parte desde Caracas, con el consuetudinario cinismo marxista-leninista Hugo Chávez negó que los lanzacohetes de fabricación sueca hubieran sido entregados por el gobierno venezolano a las Farc y desató otra tormenta mediática cargada de insultos y descomedimientos contra Colombia, con la disculpa que la presencia militar de Estados Unidos en Colombia es un peligro para su “democracia”.
Mientras tanto, con el mismo cinismo Lula Da Silva el otro complotado y uno de los dos cerebros de la estrategia comunista del siglo XXI en el continente (el otro es Fidel Castro), acudió al artilugio de ofrecer sus servicios como mediador entre Caracas y Bogotá, pero a la vez tuvo el descaro de pedir explicaciones del gobierno colombiano ante Unasur y la OEA.
En ese sentido Lula actúa igual a Fidel Castro, cuando el dictador cubano ordenó a Chávez que se despelucara por la captura de Granda y luego medio entre y Uribe Chávez para zanjar la disputa.
Como era de suponer, el gobierno colombiano respondió con firmeza, desistió de asistir a la improductiva y “mamertizada” cumbre de Unasur, y con actitud gallarda dejó claro ante el mundo entero, que ni en el tramposo acuerdo humanitario apadrinado por Piedad Córdoba ni en la manipulación de Unasur, Colombia puede ceder ante el chantaje y las baladronadas de los peones de Fidel Castro en Latinoamérica.
El cuento chino ingeniado por Correa, que Raúl Reyes lo tildó de traicionero, no es mas que otra de las marrullas del pintoresco mandatario ecuatoriano, tendientes a desviar el cauce de sus responsabilidades penal, política e histórica por tener nexos con terroristas.
La pataleta de Chávez por la presencia militar de Estados Unidos en la región, no solo pretende liberar la actual presión de las Fuerzas Militares contra el mono Jojoy, sino que intenta buscar la forma de descalificar el contenido de los computadores de Reyes, para tener futuros argumentos de defensa ante las instancias internacionales, cuando sea llamado a responder por augear el terrorismo.
Y la actitud morronga de Lula, pretende hacerlo aparecer como el falso moderador, pues también sabe que a largo plazo cuando ya no sea presidente del Brasil, los computadores de Reyes lo pueden sentar en el banquillo de los acusados en la Corte Penal Internacional.
Si el contenido del diario de Reyes no hubiera sido manipulado por Correa y sus asesores, y si fuera cierto que el actual gobernante ecuatoriano no es cómplice de las Farc, el gobierno de Ecuador lo hubiera hecho público desde marzo de 2008, cuando el gobierno colombiano destapó la caja de pandora con los primeros hallazgos de los computadores.
La mirada matrera y agresiva de Correa contra Uribe en Santo Domingo, refleja el odio comunista de clase propio de un delincuente de cuello blanco complotado con terroristas que desangran al pueblo colombiano, contra el audaz presidente que sabedor de la funesta complicidad de Correa con el terrorista Raúl Reyes a quien protegía dentro de su territorio, tomó l avaliente e histórica decisión de golpear la cúpula de las Farc en la sede prohijada por los directivos de Alianza País.
Por esa razón Chávez blasfemó, rabió, botó babaza, injurió al pueblo colombiano y desató una oleada de ofensas contra Uribe, pues temía que ocurriera lo mismo con Iván Márquez, Timochenco y Tirofijo, cuyas guardias personales tienen campamentos en diferentes puntos de la geografía venezolana.
Un año y medio después de la certera muerte de Reyes, los tres complotados contra Colombia continúan con la misma actitud marrullera.
Lula se hace el que no sabe nada y que solo quiere la paz para Colombia, sin dejar de promocionar en forma velada, la campaña presidencial de la representante de los autodenominados Colombianos por la Paz y la calculada legitimación de las Farc, incluida la apertura de embajadas para los terroristas en La Habana, Quito, Managua, La Paz, Caracas, Buenos Aires, Santiago, Montevideo, Asunción y San Salvador.
Correa mantiene su actitud grotesca disfrazada con dignidad de vitrina, adolorido por la muerte de Reyes en su supuesta segura guarida y por que al mismo tiempo evidencia que su odiado "enemigo de clase" Alvaro Uribe no solo lo supera en cualidades personales y profesionales, sino que el 90% del pueblo colombiano quiere reelegirlo.
Y Chávez desarrolla el libreto que le ordenan Fidel Castro y Lula. Vocifera estupideces y luego se retracta. Ofende y luego se declara agredido. Miente y tiene el descaro de decir que el mentiroso es Uribe.... Comunista tenía que ser ....
Las anteriores realidades demuestran con claridad meridiana, que la preocupación de Lula, Chávez y Correa acerca de la presencia de militares norteamericanos, es simple y llanamente la comprobación que por parejo los mandatarios de Ecuador, Venezuela y Brasil, son cómplices de las Farc y presienten que con la presencia de militares norteamericanos en Colombia apoyados por tecnología de punta, con suma facilidad las Fuerzas Militares colombianas podrán golpear los campamentos de las Farc dentro y fuera de las fronteras nacionales, impedirán el crecimiento de las estructuras comunistas afiliadas en Colombia al proyecto estratégico del Foro de Sao Paulo y descubrirán mas pruebas que comprometen a estos gobiernos pro terroristas con las Farc.
Todas estas realidades, implican que Colombia tiene la obligación moral y política, de dar continuidad a la estrategia de seguridad democrática con la alta posibilidad de reelegir a Álvaro Uribe, único dirigente capaz en la actualidad de contrarrestar las argucias y patrañas de los comunistas del hemisferio y el carácter suficiente para actuar con coraje contra los enemigos de Colombia.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.co.nr
Desde Quito Rafael Corea payaseó y pidió a Jojoy que confirmara si las Farc aportaron dinero para su campaña presidencial. Como era obvio de esperar, desde Venezuela Iván Márquez le respondió que no.
Por su parte desde Caracas, con el consuetudinario cinismo marxista-leninista Hugo Chávez negó que los lanzacohetes de fabricación sueca hubieran sido entregados por el gobierno venezolano a las Farc y desató otra tormenta mediática cargada de insultos y descomedimientos contra Colombia, con la disculpa que la presencia militar de Estados Unidos en Colombia es un peligro para su “democracia”.
Mientras tanto, con el mismo cinismo Lula Da Silva el otro complotado y uno de los dos cerebros de la estrategia comunista del siglo XXI en el continente (el otro es Fidel Castro), acudió al artilugio de ofrecer sus servicios como mediador entre Caracas y Bogotá, pero a la vez tuvo el descaro de pedir explicaciones del gobierno colombiano ante Unasur y la OEA.
En ese sentido Lula actúa igual a Fidel Castro, cuando el dictador cubano ordenó a Chávez que se despelucara por la captura de Granda y luego medio entre y Uribe Chávez para zanjar la disputa.
Como era de suponer, el gobierno colombiano respondió con firmeza, desistió de asistir a la improductiva y “mamertizada” cumbre de Unasur, y con actitud gallarda dejó claro ante el mundo entero, que ni en el tramposo acuerdo humanitario apadrinado por Piedad Córdoba ni en la manipulación de Unasur, Colombia puede ceder ante el chantaje y las baladronadas de los peones de Fidel Castro en Latinoamérica.
El cuento chino ingeniado por Correa, que Raúl Reyes lo tildó de traicionero, no es mas que otra de las marrullas del pintoresco mandatario ecuatoriano, tendientes a desviar el cauce de sus responsabilidades penal, política e histórica por tener nexos con terroristas.
La pataleta de Chávez por la presencia militar de Estados Unidos en la región, no solo pretende liberar la actual presión de las Fuerzas Militares contra el mono Jojoy, sino que intenta buscar la forma de descalificar el contenido de los computadores de Reyes, para tener futuros argumentos de defensa ante las instancias internacionales, cuando sea llamado a responder por augear el terrorismo.
Y la actitud morronga de Lula, pretende hacerlo aparecer como el falso moderador, pues también sabe que a largo plazo cuando ya no sea presidente del Brasil, los computadores de Reyes lo pueden sentar en el banquillo de los acusados en la Corte Penal Internacional.
Si el contenido del diario de Reyes no hubiera sido manipulado por Correa y sus asesores, y si fuera cierto que el actual gobernante ecuatoriano no es cómplice de las Farc, el gobierno de Ecuador lo hubiera hecho público desde marzo de 2008, cuando el gobierno colombiano destapó la caja de pandora con los primeros hallazgos de los computadores.
La mirada matrera y agresiva de Correa contra Uribe en Santo Domingo, refleja el odio comunista de clase propio de un delincuente de cuello blanco complotado con terroristas que desangran al pueblo colombiano, contra el audaz presidente que sabedor de la funesta complicidad de Correa con el terrorista Raúl Reyes a quien protegía dentro de su territorio, tomó l avaliente e histórica decisión de golpear la cúpula de las Farc en la sede prohijada por los directivos de Alianza País.
Por esa razón Chávez blasfemó, rabió, botó babaza, injurió al pueblo colombiano y desató una oleada de ofensas contra Uribe, pues temía que ocurriera lo mismo con Iván Márquez, Timochenco y Tirofijo, cuyas guardias personales tienen campamentos en diferentes puntos de la geografía venezolana.
Un año y medio después de la certera muerte de Reyes, los tres complotados contra Colombia continúan con la misma actitud marrullera.
Lula se hace el que no sabe nada y que solo quiere la paz para Colombia, sin dejar de promocionar en forma velada, la campaña presidencial de la representante de los autodenominados Colombianos por la Paz y la calculada legitimación de las Farc, incluida la apertura de embajadas para los terroristas en La Habana, Quito, Managua, La Paz, Caracas, Buenos Aires, Santiago, Montevideo, Asunción y San Salvador.
Correa mantiene su actitud grotesca disfrazada con dignidad de vitrina, adolorido por la muerte de Reyes en su supuesta segura guarida y por que al mismo tiempo evidencia que su odiado "enemigo de clase" Alvaro Uribe no solo lo supera en cualidades personales y profesionales, sino que el 90% del pueblo colombiano quiere reelegirlo.
Y Chávez desarrolla el libreto que le ordenan Fidel Castro y Lula. Vocifera estupideces y luego se retracta. Ofende y luego se declara agredido. Miente y tiene el descaro de decir que el mentiroso es Uribe.... Comunista tenía que ser ....
Las anteriores realidades demuestran con claridad meridiana, que la preocupación de Lula, Chávez y Correa acerca de la presencia de militares norteamericanos, es simple y llanamente la comprobación que por parejo los mandatarios de Ecuador, Venezuela y Brasil, son cómplices de las Farc y presienten que con la presencia de militares norteamericanos en Colombia apoyados por tecnología de punta, con suma facilidad las Fuerzas Militares colombianas podrán golpear los campamentos de las Farc dentro y fuera de las fronteras nacionales, impedirán el crecimiento de las estructuras comunistas afiliadas en Colombia al proyecto estratégico del Foro de Sao Paulo y descubrirán mas pruebas que comprometen a estos gobiernos pro terroristas con las Farc.
Todas estas realidades, implican que Colombia tiene la obligación moral y política, de dar continuidad a la estrategia de seguridad democrática con la alta posibilidad de reelegir a Álvaro Uribe, único dirigente capaz en la actualidad de contrarrestar las argucias y patrañas de los comunistas del hemisferio y el carácter suficiente para actuar con coraje contra los enemigos de Colombia.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
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