quinta-feira, 1 de julho de 2010

Caso Coronel Plazas: Guarín en maniobras desesperadas

Observatorio brasileño da seguimiento a la saga del Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, de esa vez con un contundente articulo de Eduardo Mackenzie, periodista colombo francés radicado en Francia, que es un puñetazo a la cara de todos que siguen insistiendo en las mentiras acerca de los “desaparecidos” de los hechos del Palacio de Justicia.

El abogado de las familias de los “desaparecidos”, René Guarín, sigue con su trabajo de sapa, ahora participando en cuantos programas de radio se le ofrezcan para que él siga acusando el Coronel Plazas de estar “desacatando” el fallo de la juez Jara, por haber sido trasladado de la Picota para donde constitucionalmente se quedan todos militares que aguardan encarcelados los juicios en su contra, o sea, en la Escuela de Infantería del Ejército en Bogotá. Todo en conformidad con las leyes.

Y ese articulo ha suscitado tanto alboroto por parte de los que quieren a todo costo condenar a un inocente, que la radio “W” resolvió hacer un “debate” entre Eduardo y Guarín. Oigan lo que dice cada cual y saquen sus conclusiones. A mi me pareció – salvo se me equivoco – que la radio sigue los pasos de los comunistas que quieren a sangre y fuego acabar con el Coronel Plazas, o entonces tiene miedo de ese tinterillo.

Hay aun un articulo-denuncia escrito y enviado por Ricardo Puentes Melo al Procurador General de la Nación, Doctor Alejandro Ordóñez Maldonado, muchísimo bien fundamentado, donde él pide al procurador investigar lo que ha sido hecho de los 36 cadáveres enviados a la Universidad Nacional de Colombia, bajo la responsabilidad de Laboratorio de Antropología Física que han sido victimas de la masacre del Palacio de Justicia. Hoy la ciencia forense cuenta con las pruebas de ADN que pueden identificar los restos de esas persona y eso es muy, pero muy importante para probar la inocencia del Coronel Plazas, si todavía quedar dudas cuanto a su acción en el Palacio. No se pierdan de leerlo aquí. Observatorio brasileño sigue atento a los hechos del Coronel Plazas Vega. Que Dios nos bendiga a todos y hasta la próxima!

*****

Guarín en maniobras desesperadas

Por Eduardo Mackenzie

30 de junio de 2010

René Guarín desató una nueva campaña de odio contra el Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, pocos días después de que éste recibiera la cuestionada y surrealista condena, en primera instancia, de 30 años de prisión. Furioso porque el Inpec había trasladado al Coronel a la Escuela de Infantería de Bogotá, y no a la cárcel de la Picota, el hermano de Cristina Guarín, una de las personas que perdieron la vida en la tragedia del 6 y 7 de noviembre de 1985, acusó al Coronel de “desacato”. Es el mundo al revés: el traslado a la guarnición militar fue una decisión del Inpec, y de nadie más.

En su carta al Inpec del 18 de junio de 2010, la juez María Stella Jara Gutiérrez ordena trasladar al Coronel Luis Alfonso Plazas Vega “a un sitio de reclusión”. Allí la juez no dice que el Coronel debe ser llevado a una cárcel. Al usar la fórmula “sitio de reclusión” la juez indicó, con precisión, que Plazas debía ir a una guarnición militar pues así lo determina la ley. Una resolución vigente habilita a la Escuela de Infantería para servir como lugar de reclusión de los militares que son objeto de un proceso penal. Allí se encuentran, por ejemplo, el general Uscátegui y el general Arias Cabrales. Allí estuvo, hasta su absolución, el Almirante Arango Bacci.

La juez Jara había intentado, en agosto de 2009, trasladar a la Picota al Coronel Plazas violando su estatuto militar. Fracasó. El coronel regresó al Hospital Militar, pues su estado de salud lo exigía. Pero la violencia y arbitrariedad utilizada en ese traslado reveló el alto contenido emocional que impregna ese proceso y la subjetividad más que culpable sobre la que reposa el fallo del 9 de junio de 2010.

René Guarín conoce perfectamente estas cosas. Sin embargo, él no vaciló un minuto al ir a mentir ante varios periodistas bogotanos. El quería que difundieran, como algunos hicieron, su desorientador punto de vista. Lo hizo de manera consciente y deliberada. Y arrastró a ello a Cecilia Cabrera, otra familiar de un “desaparecido”. Y Guarín agregó: “El fallo es claro al decir que la reclusión debe ser en una cárcel, pero la Escuela de Infantería no es una un sitio de reclusión particular”. Falso. La sentencia del 9 de junio de 2010 no aborda el tema del lugar de reclusión. Guarín lo sabe. Sus abogados lo saben. Lo que busca Guarín es impresionar a los periodistas dóciles y desorientar a la opinión pública.

Guarín agregó otra enormidad: “Vamos a escribirle al Tribunal Superior de Bogotá, para que tenga en cuenta este desacato (sic) por parte del coronel Plazas de la sentencia para que le confirme los 30 años que le dio la juez tercera especializada”. ¿Cuál desacato? En ese traslado nadie desacató a nadie. Incapaz de criticar directamente a la juez Jara Gutiérrez por no haber hecho lo que él quería, Guarín ataca de manera cobarde al coronel Plazas. Lo mismo hizo Cecilia Cabrera, quien estimó que ese traslado “es una burla a la justicia”.

De ese episodio hay que sacar una conclusión: cuando se es capaz de mentir tan descaradamente, y en materia tan grave, es porque se ha mentido antes, y, sobre todo, a lo largo de este proceso.

Acostumbrados a obrar a sus anchas, y a diseminar en diarios y radios informaciones falsas, esos personajes insultan ahora a la misma juez Jara y al Inpec. Creyendo haber ganado la partida, con la sentencia del 6 de junio, quieren ir más lejos. Esa voracidad no conoce límites. ¿Por qué ese interés desmedido en que el Coronel Plazas vaya a dar a la Picota, infestada de matones y narco terroristas, gente que él combatió con determinación? ¿Por qué Guarín está gritando ahora que el Coronel Plazas debe ser llevado a una cárcel muy lejos de Bogotá que el llama “cuatro bolas”?

¿Qué se está tramando con esos alaridos?

La campaña de Guarín, quien se mueve entre Bogotá, Madrid y Bruselas, financiado no se sabe por quién, es la de un desesperado. Es comprensible. Probablemente el juez de segunda instancia rechazará la sentencia de la juez Jara Gutiérrez. Pues estamos ante una paradoja: el mayor argumento a favor de la inocencia del coronel Plazas Vega se encuentra en la sentencia de Jara. Los colombianos deberían leer ese documento. Es verdad, son 302 páginas y la prosa no es bella, ni amena, ni fluida. Se encuentran allí tecnicismos, neologismos, giros jurídicos desuetos y teorías rarísimas como el de la “culpabilidad mediata” (lejana). Pero no importa. Esa sentencia, si se la lee con atención, ofrece una verdad: el coronel Plazas es inocente, y la juez no encontró prueba alguna contra él.

El mismo Guarín sabe que lo que cuenta es la venganza. Guarín dijo el 18 de abril de 2010, antes de la sentencia, que ésta tendría poco que ver con la justicia, que sería otra cosa: “Hablar de justicia en un caso como este es muy difícil teniendo en cuenta que es un proceso que comenzó 20 años después de haberse perpetrado el crimen, donde la justicia comienza a actuar tardíamente.” (Ver www.elperiodico.com.co, 18 de abril de 2010).

La juez utilizó, sobre todo, dos testimonios totalmente anómalos: el de Tirso Sáenz y el de Edgar Villamizar. Ambos son falsos de toda falsedad. La juez rechazó el primero (pues éste reveló que había pedido dinero y ventajas procesales a cambio de su falso testimonio), y acogió el segundo, el más ilegítimo y deshonesto. Cualquier otro juez habría anulado ese proceso por la presencia de tales “pruebas”. La Procuraduria General pidió por eso absolver a Plazas. El juez de segunda instancia no tiene más salida que rechazar ese fallo. Guarín y sus amigos lo saben y eso los desestabiliza.

Villamizar es un testigo fantasma. La propia juez nunca lo vio ni lo interrogó. Tampoco la defensa. Su testimonio fue firmado con una firma y una identidad falsas. No se sabe siquiera dónde el fantasma rindió a la fiscal su “testimonio”. Pues en los registros de entrada a la Escuela de Caballería del 1 de agosto de 2007 su nombre no aparece. El fantasma nunca aclaró eso, ni se presentó jamás al juzgado. Su testimonio es un anti-testimonio. ¿Por qué sólo 22 años después de los hechos del Palacio apareció (fugazmente) ese testigo tan sospechoso? ¿Quién mueve los hilos de ese grotesco títere? El fantasma no dice siquiera que vio a Plazas secuestrar ni apresar a nadie. No afirma que fuera testigo de que Plazas diera una orden en ese sentido. La juez no pudo probar que ese fantasma hubiera estado en la refriega del Palacio de Justicia. Esos dos días él los pasó en el batallón Vargas de Granada (Meta). El pretende haber sido transportado el día del incidente en un helicóptero para 14 personas. Las fuerzas militares colombianas no tenían en 1985 ese tipo de helicópteros. Sus helicópteros sólo podían llevar 5 o 6 tripulantes. Ninguno de los combatientes de la fuerza pública vio al fantasma en la refriega. Ese es, sin embargo, el testigo de cargo clave sobre el cual descansan las 302 páginas de la sentencia de la juez Jara Gutiérrez.

La prensa no puedo siquiera preguntarle a la juez por qué falló con un material probatorio tan endeble, pues ella se fue del país sin dejar dirección. Ese proceso es, pues, una montaña de injusticias y de enigmas. Es el escándalo más grande de la historia judicial de Colombia. Ese fallo es una mancha infamante para toda la rama judicial, la cual será lavada por el juez de la segunda instancia.




Comentarios: G. Salgueiro

domingo, 27 de junho de 2010

¡Qué vergüenza de sentencia!

¡Qué vergüenza de sentencia!

La condena del Coronel (r) Alfonso Plazas y su reclusión carcelaria, a nuestro juicio, son violatorias del Derecho Penal Nacional e Internacional, ya que no se logró probar su culpabilidad y además no se le juzgó conforme a la ley vigente cuando comandó la retoma del Palacio de Justicia, cumpliendo, así, con su deber constitucional e ineludible de defender las instituciones.

Esa es la cara de la juez María Stella Jara, la defensora de terroristas, la indigna, la ímpia y que mancilla la Justicia de Colombia con sus fallos criminales. ¡No se olviden de esa cara!

EL COLOMBIANO| Medellín | Publicado el 26 de junio de 2010

No sólo nos parece injusta la condena del Coronel (r) Alfonso Plazas Vega sino su reclusión carcelaria, ya que a nuestro juicio este proceso es violatorio del Derecho Penal Nacional e Internacional, pues no se demostró su culpabilidad por el delito de desaparición forzada de personas, crimen que además no existía en la legislación colombiana al momento de la toma y retoma del Palacio de Justicia, el 6 y 7 de noviembre de 1985.

Esta sentencia puede conducir a una desmotivación de la Fuerza Pública, que ve cómo, 25 años después, se le aplican normas de nuevos Códigos, algo totalmente violatorio de la Convención Americana de Derechos Humanos, que señala: "nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delitos según el derecho aplicable". Y el Código Penal vigente en 1985 no tipificaba el delito de desaparición forzada.

También consideramos contraria a derecho la condena de 30 años de prisión por el delito de desaparición forzada agravada, porque no está probado que fuera Plazas quien diera la orden de desaparecer a algunos de los sobrevivientes o que conociera de alguna orden en tal sentido y que, pudiendo evitarla, no lo hubiera hecho. ¡Qué vergüenza de sentencia!

Esta sentencia fue apelada por la defensa del Coronel (r) Plazas ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, del que esperamos toda la sabiduría para que este Coronel sea juzgado conforme a la ley, y no a intereses ajenos a la verdad.

Los colombianos no queremos una politización de la Justicia sino unos jueces que sepan interpretar las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se dio el Holocausto. Los magistrados tampoco podrán desconocer que la ley penal sólo es retroactiva en los aspectos favorables al acusado.

No debe olvidarse que fue el M-19 el causante de la peor tragedia que haya vivido la Justicia de Colombia en toda su historia. Y a pesar de ello la sociedad fue generosa y le otorgó el indulto al grupo subversivo. ¿Por qué entonces se pretende ahora imponer un trato discriminatorio y enviar a la cárcel a quienes estaban repeliendo los ataques? ¿Por qué no recuerdan también que, gracias a la acción de las Fuerzas Armadas, cientos de personas salvaron sus vidas a pesar del asalto guerrillero?

Hay que recalcar que la motivación del M-19 para la toma del Palacio no fue ninguna causa altruista en bien del pueblo por el que decían luchar. No. Su interés era suspender la extradición. La Comisión de la Verdad creada en 2005 demostró cómo el llamado cartel de Medellín, le pagó dos millones de dólares al grupo guerrillero con el fin de destruir los procesos contra los denominados extraditables, como en efecto sucedió.

Y si bien nunca dejaremos de lamentar la muerte y desaparición de las víctimas inocentes que dejaron estos luctuosos hechos, no estamos de acuerdo con hacer responsables a los servidores de la Patria, que no tenían otra alternativa sino la de defender la institucionalidad de la cruenta embestida de la guerrilla.

¿Dónde queda la responsabilidad del M-19? ¿Serían capaces sus antiguos miembros de renunciar al indulto, a los altos cargos que algunos ejercen desde su reinserción a la vida civil y someterse a procesos judiciales como el que se le sigue al Coronel Plazas?

En esa búsqueda de la verdad sobre lo ocurrido en el Palacio de Justicia, la comunidad debería exigir igualdad en el tratamiento de los procesos y en la aplicación de la ley. Es injusto tener dos raseros divergentes: uno, que posibilita el perdón y el indulto para los guerrilleros; y otro, que condena y lleva a la cárcel a los servidores de la Patria. ¡No hay derecho!

quinta-feira, 24 de junho de 2010

Coronel Plazas, ¡Dios está contigo!

Ayer yo hizo una edición en ese blog dedicada especialmente al Coronel Plazas Vega, y lo hizo por un deber de conciencia y de justicia únicamente. Hoy, al abrir mi buzón estaba allá una carta del propio coronel, agradeciendo mi labor.

Mi Coronel Plazas, es un honor poner mi granito de arena sobre su causa pues jamás conocí nada que pareciera a eso que le hacen. NADA! No mi agradezca, pues si llevo mi vida luchando por la libertad, la Verdad que reposa en Cristo Jesús, no podría acallarme delante de ese crimen en contra de alguien que solo cumplió con su deber de defender a todos ciudadanos, de defender a la patria y que, además, ayudó a salvar 260 vidas humanas en aquél triste episodio.

No hizo nada todavía pero le doy mi palabra que seguiré denunciando hasta que la Justicia haya sido consolidada. Tenga como cierto que Dios no abandona los suyos y un día vamos conmemorar su liberación, y que los verdaderos criminales – incluso la juez Jara – del Palacio de Justicia van ocupar la cárcel que hoy le sirve de hogar. No pierda la esperanza porque la Justicia Divina puede tardar pero no falla!

Lo saludo con un afectuoso abrazo fraternal.

Y siguiendo en esa senda del Coronel Plazas, más abajo les ofrezco la contundente, valerosa pero muy digna carta que la esposa del Coronel Plazas, Doña Thania Vega, hoy mi amiga, le escribió a la juez María Stella Jara. No tiene desperdicio. Miren el coraje de quienes tienen la conciencia limpia y tranquila, al contrario de esa juez malsana. Que Dios nos bendiga a todos y que un día Él envíe Su largo brazo de Justicia sobre Colombia. Hasta la próxima!

Muy apreciada Gracia Salgueiro:

Aunque no tengo el gusto de conocerte, ya tengo un inmenso afecto por ti. Mi señora, Thania, me ha contado sobre tu manera de ser, tu trato humano y considerado con ella, que ha sufrido tanto este crimen del comunismo internacional contra nuestra familia.

Gracias por este magnífico artículo, bien documentado en una página muy reconocida como es"Observatorio Brasileño". He leído en ella varios escritos desde hace mas de un año, cuando la conocí por invitación del Coronel Luis Villamarín, que es uno de sus mas valiosos columnistas.

Latinoamérica está en un gravísimo peligro de convertirse en el reemplazo de la URSS. Eso en resumidas cuentas es el Foro de Sao Paulo, creado cuando se les cayó el telón de acero, y los comunistas se quedaron sin casa. Ahora la quieren organizar en nuestros países, y no podemos permitirlo.

Tu eres una de las titánicas luchadoras de esta causa, y una generosa colaboradora con quienes hemos sido víctimas de esta conjura trasnacional.

Junto con mi inmensa gratitud, te mando un afectuoso saludo.

Alfonso Plazas.

Carta abierta a la juez colombiana

María Stella Jara Gutiérrez,

donde quiera que esté

Bogotá, 23 de junio de 2010

Su señoría,

En medio de la soledad de mis noches, a las que me condenaron hace ya tres años cuando detuvieron a mi esposo, el coronel Luis Alfonso Plazas Vega, reflexiono acerca de lo que está ocurriendo.

Veintitrés años después de los hechos dolorosos del Palacio de Justicia, mi esposo fue detenido, primero para investigarlo y después para juzgarlo. El fue privado de libertad pues un juez decidió que él era “peligroso para la sociedad”. Durante esos años he tenido que aprender a vivir sola, pues mis hijos salieron hace seis años del país por las amenazas que recibieron.

He pasado muchas noches tristes, muchas noches amargas, muchas noches con miedo. La de hoy es una noche especial. Son tantas las ideas y las preguntas que se atropellan en mi mente que he decidido levantarme para escribir y tratar de organizar mis sentimientos.

Hoy me enteré por los medios que usted se fue del país después de dictar la sentencia de cadena perpetua contra el coronel Plazas Vega, porque 30 años de cárcel para un hombre que ayer cumplió 66 años es cadena perpetua.

Eso me hace pensar en la inmensa responsabilidad que significa ser juez. Ser juez significa ser casi Dios. Con razón les dicen a ustedes “su señoría”. En manos de una juez estuvo y está nuestra vida. La mía, la de mi esposo, la de mis hijos. Usted acaba de destruir esa vida, esas vidas, sin razón: la de mi esposo, la mía, la de mis hijos y la de mi nieto y la de los nietos que vendrán, y las vidas de toda nuestra familia. Qué responsabilidad tan grande. Es casi sobrenatural. Manejar y definir la vida de un ser humano y decidir encerrarlo en una celda el resto de su vida, castigarlo de esa manera porque “supuestamente” cometió un delito, es adelantarse en la Tierra a la justicia divina!

Que íntegra, qué centrada, qué vertical, qué honesta, qué ecuánime, qué imparcial, qué preparada, qué equilibrada, qué valiente, debe ser una persona para ser buen juez. ¿Usted reúne esas virtudes? Estoy segura que no. Creo que no reúne ninguna de esas virtudes. Si así fuera, usted jamás hubiera proferido esa sentencia, ni condenado a un hombre inocente, honesto, cristiano, servidor de la Patria, buen colombiano y con una hoja de vida intachable. Contra él usted no reunió una sola prueba. Usted se basó en el testimonio de un testigo fantasma, al cual ni usted ni la defensa vieron, ni pudieron interrogar personalmente, porque nunca se presentó a la audiencia y cuyo testimonio son cuatro hojas llenas de mentiras en las cuales ni siquiera su firma es auténtica. Su Señoría, usted condenó sin pruebas materiales a un acusado. Eso sí que es un delito comprobable y abominable, además de ser un pecado.

Cómo quisiera sentarme con usted, su señoría, frente a frente, para mirar sus ojos y para tratar de ver qué hay dentro de usted.

¿De qué huye señora juez? Dicen los medios que usted huye de las amenazas que le llegaron por este caso. Si tiene dudas le quiero decir una cosa: no ha sido el coronel, ni su familia, quienes la han amenazado.

Mis hijos viven en el exterior, y son hombres bien criados, que nacieron en un hogar cristiano y que son nuestro orgullo por sus valores. El coronel Plazas lleva diez meses sometido a un tratamiento médico en el Hospital Militar de Bogotá por los daños emocionales que usted, con su actitud brutal e intransigente, con su decisión de negarle la posibilidad de acompañar a su padre en el momento de su muerte, le ocasionó. Y después por hacerlo sacar del hospital y llevarlo amarrado de pies y manos, como un delincuente de la peor ralea, a una cárcel que no le correspondía - de acuerdo a la Constitución y a la ley a las que usted no se somete. Usted, durante todo este tiempo, ordenó que él fuera vigilado por guardianes del Grupo de Reacción Inmediata del Inpec, vigilancia extraordinaria que no fue puesta a verdaderos criminales como “alias la pantera” o a “alias Pablito”, ni a ningún sicario, ni a ningún guerrillero.

Yo soy una mujer sola. Yo no sé formular amenazas. Mi formación, mi educación, rechazan esa manera de actuar. Como madre y esposa he sufrido la tortura sicológica que producen las amenazas. Fuimos amenazados durante varios años cuando el coronel Alfonso Plazas se enfrentó al narcotráfico de este país desde la Dirección Nacional de Estupefacientes. Jamás se nos ocurriría a nosotros hacer lo mismo con alguien.

Yo creo que usted sí fue amenazada por otra gente, no por el coronel Plazas. Y ese miedo la presionó a actuar, a sentenciar como lo hizo. Estimo que usted no está huyendo de tales amenazas. Usted huye ante los temores que le genera el hecho de haber cometido un delito grave como es condenar a un inocente. Presumo que eso es lo que ha ocasionado la demora de más de ocho meses en proferir su inicua sentencia condenatoria, mientras organizaba cómo cumplir con un pacto secreto e infame y cómo resguardarse de lo que puede implicar moral y jurídicamente fallar sin pruebas y enviar a la cárcel, de por vida, a un inocente.

Usted está huyendo de su propia conciencia. Huir de eso es muy difícil. Puede usted ir al lugar más apartado del planeta pero siempre la sombra de su culpa la seguirá.

La verdad es que nosotros estamos sufriendo inmensamente, y que usted ha acabado con nuestras esperanzas, pero tenemos paz interior. Tenemos fe en que cuando este caso llegue a las manos de un juez probo, sereno, con las virtudes que mencioné, la justicia se abrirá paso.

No sé en qué país del mundo está usted ahora. Lo que sí sé es que usted no puede estar tranquila. Su irresponsabilidad y su crueldad han sido inmensas, y por eso sé que no encontrará paz ni sosiego en ninguna parte.

Le recomiendo que sea valiente y que descargue su conciencia contando quien la amenazó a tal punto de que no pudo obrar como una verdadera juez de la República de Colombia. No soy persona de odios ni de resentimientos. Pido a Dios que me libre de esos sentimientos. Soy sincera al decir que siento por usted cierto pesar y cierta conmiseración por el enorme peso que ha decidido usted misma cargar sobre su conciencia.

En una entrevista que dio a El Espectador, usted dijo que ha tenido que pedir ayuda siquiátrica y tomar gotas. Yo sé porqué el Coronel Plazas tuvo problemas emocionales. Ya lo expliqué. Quisiera saber qué es lo que a usted la atormenta tanto.

Durante el juicio oré por usted, para que Dios entrara en su alma y la ayudara a obrar en Derecho y en Justicia y a no dejarse vencer por los intereses malvados que la acechan. Veo, sin embargo, que en este caso, hasta ahora, el Mal venció al Bien. Empero, nunca es tarde señora juez. Alivie su conciencia para volver a tener paz interior. Hágalo por temor de Dios. Siempre me pregunté por qué, en las audiencias a las que asistí, nunca pude encontrar su mirada. Usted nunca me miró a los ojos. Ahora entiendo. Usted ya estaba comprometida, y su lucha interna no le permitía mirarme a los ojos.

Hoy usted está posiblemente en Alemania, apoyada por algunas ONGs y por organizaciones de izquierda. Mientras tanto, el coronel Plazas quedó aquí privado de la libertad, luchando con su equipo de defensa, para demostrar su inocencia, porque en la justicia de Colombia, a pesar de lo que dicen la Constitución, las leyes y la jurisprudencia, a los militares no se les tiene que demostrar su culpabilidad sino que ellos tienen que demostrar su inocencia.

Pero el coronel Plazas también está apoyado por cientos de miles de ciudadanos, de diferentes niveles, por gente del común, por colombianos de bien. E incluso por personas de otros países que nos han manifestado su apoyo y su solidaridad.

Tengo la absoluta certeza de que usted no está bien interiormente. No lo estará nunca mientras su víctima, el Coronel Plazas Vega, esté privado de libertad. Creo señora juez que usted malogró su propia vida. Usted podrá huir de Colombia, pero no podrá huir de su propio remordimiento.

Aquí, aunque no tenemos libertad, tenemos paz interior, a pesar de la infamia de que somos víctimas. Dios está con nosotros.

Atentamente,

THANIA VEGA

Bogotá, 23 de junio de 2010

Comentarios: G. Salgueiro

quarta-feira, 23 de junho de 2010

Especial Coronel Plazas Vega

Hola amigos, esa edición de hoy de Observatorio brasileño es dedicado exclusivamente al Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, con la intención sobre todo de difundir lo que se planea en su defensa.

La primera nota del señor Ricardo Puentes, tomada desde su mural en Facebook, llama a una concentración en la Procuraduría General de la Nación donde el hará una denuncia por desaparición y ocultamiento de cadáveres por parte de la Universidad Nacional. Más abajo tiene todas las informaciones que se requiera para asistir al acto.

Y en un llamamiento de ese mismo señor, una gran concentración frente al Palacio de la Justicia en defensa de los militares – héroes nacionales, dijo de paso – injustamente acusados y perseguidos por la Justicia Colombiana. De estar todavía en Colombia yo sí iría a esa concentración porque los magistrados necesitan saber a ciencia cabal que la gente no es suficientemente estúpida para aceptar fallos criminales, como el dictado en contra del Coronel Plazas Vega.

Y para probar eso – como si el propio proceso no fuera bastante – publico aquí un video donde el terrorista Gustavo Petro cuenta como ocurrieron los hechos de aquellos días, con la cara más cínica y hasta una risa mal disfrazada de contentamiento en ver que, se perdieron la batalla en el Palacio, ahora la ganaron con el fallo criminal de la juez María Stella Jara.

Después de eso video muy diciente hay el editorial presentado por Don Fernando Londoño en su programa “La Hora de la Verdad” del día 16 de junio, donde él prueba la connivencia de esa jueza mal nacida con los bandidos del M-19, al acatar una declaración tramposa de un tipo mentiroso y que nadie sabe se de hecho existe, toda vez que solo existe esa declaración y ni polvo del tipo.

Y para concluir la edición de hoy, dejo con mis queridos lectores una bella y conmovida canción hecha especialmente para el Coronel Plazas, titulada “Diga Usted., Coronel”, un homenaje a ese gran héroe colombiano hecha por Gregorio Uribe. Me llevó a las lagrimas y sigo me preguntando: ¿Cómo puede eso? Ni en los tribunales de Moscú hubo cosa tan asquerosa, tan criminal y tan groseramente fraudulenta!

Bueno, les invito a todos que viven en Colombia a participar de eses sucesos de mañana, del día 2, sin olvidar de los cumpleaños del presidente Uribe en la gran marcha del día 4 de julio. Quiero informarlos que muy pronto, bajo la iniciativa del Filosofo, Periodista y Maestro brasileño, Olavo de Carvalho, tendremos más un sitio en apoyo al Coronel Plazas, incluso con una petición en varios idiomas para presionar la Corte Suprema de Justicia a juzgar en conformidad a las leyes y no a través de ideologías espurias que solo benefician a terroristas y bandidos. Que Dios nos bendiga a todos y hasta la próxima!

Ricardo Puentes M June 23, 2010 at 11:49am

Asunto: DENUNCIO CONTRA LA UNIVERSIDAD NACIONAL, CASO PALACIO DE JUSTICIA

Mañana 24 de junio entablaré un denuncio contra la Universidad por el delito de DESAPARICIÓN Y OCULTAMIENTO DE CADÁVERES DE SERES HUMANOS EN ESTADO DE INDEFENSIÓN.

Quienes quieran acompañarnos, estaremos en la PROCURADURÍA GENERAL DE LA NACIÓN, con pancartas y camisetas.

LUGAR: Procuraduría General de la Nación

FECHA: JUNIO 24 DE 2010

HORA: 10 am.

GRAN CONCENTRACIÓN DE RESPALDO A LOS MILITARES PERSEGUIDOS POR LA JUSTICIA.

FECHA: viernes, 2 de julio de 2010

HORA: 14:00 – 16:00

LUGAR: PLAZA DE BOLÍVAR, FRENTE AL PALACIO DE JUSTICIA

Los colombianos de bien, víctimas de la narcoguerrilla, estamos presenciando inermes cómo la justicia colombiana se ha ensañado contra nuestras fuerzas militares, mientras protegen y camuflan a los verdaderos y sanguinarios asesinos de nuestra patria. Las cortes y la Fiscalía se encuentran hoy infiltradas por fuerzas tenebrosas y oscuras que quieren someter a Colombia bajo el imperio del narcotráfico que intenta corromper y comprar todo, hasta las conciencias.

Por ello, queremos hacer una gran concentración de apoyo a nuestras Fuerzas militares y a las víctimas de la narcoguerrilla, repudiando la impunidad de los guerrilleros de cuello blanco que presumen de su impunidad.

La cita será el 2 de julio, aniversario de la OPERACIÓN JAQUE, golpe contundente propinado a los bandidos y que, junto a las derrotas del Palacio de Justicia y muchas más, es lo que quieren cobrarse usando los estrados judiciales como campo de batalla, buscando, como las hienas, derrotar a quienes no pudieron vencer con las armas.



Editorial Fernando Londoño – 16 junio


Gustavo Petro es autor intelectual del ataque terrorista al Palacio de Justicia


Diga Usted, Coronel - Gregorio Uribe

Comentarios: G. Salgueiro

quinta-feira, 17 de junho de 2010

Soldado colombiano es el personaje del Bicentenario

En más uno de sus maravillosos artículos, el Coronel Villamarín propone que el soldado colombiano se torne el personaje del Bicentenario. En el texto abajo hay la dirección de su pagina web donde hay la encuesta y les invito a acudir allá y votar. Yo ya voté. ¿Y Uds. Que están esperando?
Que Dios los bendiga y hasta la próxima!
G. Salgueiro


Soldado colombiano es el personaje del Bicentenario

Rescate del general Mendieta



*Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

Mediante una maniobra táctica de alto riesgo operacional, las Fuerzas Especiales del Ejército, rescataron sanos y salvos al general Luis Mendieta Ovalle, los coroneles Enrique Murillo y Donato Gómez y el sargento Arbey Delgado, secuestrados y torturados por las FARC, desde hace mas de una década.


La milimétrica incursión aeroterrestre, constituye un paradigma universal en las operaciones especiales contra agrupaciones terroristas, pues a pesar de la orden que tienen los terroristas para asesinar a sus secuestrados, como ya hicieron con los diputados del Valle y el gobernador de Antioquia; tras un minucioso trabajo de inteligencia militar en el área de combate, exploraciones del terreno, ubicación de observadores adelantados y combinación de sofisticadas técnicas de inteligencia electrónica, los soldados rescataron a los secuestrados .


Las FARC sufrieron otro revés táctico de connotaciones estratégicas, en el momento en que su embajadora oficial investida de senadora, regresó de Europa de hacer proselitismo a favor del acuerdo humanitario que legitime al grupo terrorista, e inclusive después de la farsa de la liberación de Moncayo y desde luego, que con típica marrulla comunista, el contubernio FARC-Colombianos por la Paz, iniciara a publicar a cuenta-gotas nuevas pruebas de supervivencia.


Una vez más, de la mano de los soldados , Colombia pervivió en la institucionalidad, golpeó bandas criminales y resarció la ley y el orden. El soldado que entrega hasta su vida en defensa del país, cumple su deber y espera una nueva misión, ojala mas difícil, para refrendar con creces su vocación patriótica.


Durante la vida republicana, hay un cúmulo de agresiones contra la institucionalidad, subversión politizada bipartidista y luego comunista y narcoterrorismo; aparece como constante fija, que el Ejército Nacional no solo creó la república sino que la ha salvado en cientos de oportunidades, en que la incompetente dirigencia civil ha sido incapaz de resolver graves problemas sociopolíticos generados por ella misma. Décadas de sacrificios, abnegaciones, lealtad a la bandera patria, y de férrea defensa de la república, la soberanía nacional, la integridad territorial y la institucionalidad. Sin pedir ni rehusar...


Hemos sugerido seleccionar al soldado colombiano como el personaje del bicentenario. Invitamos a los lectores a que visiten la web www.luisvillamarin.com y voten al respecto, y a que extiendan esta sugerencia a los gremios de la producción, a los medios de comunicación, a los centros educativos, a sus familiares, amigos, contactos, redes sociales en la web, etc.


A los candidatos Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, a que se comprometan con total seriedad a revisar el lacónico estado de los beneficios sociales de los miembros de las Fuerzas Militares y las reserva activa, para que se corrija por ejemplo, el humillante aumento del 2% en los ya paupérrimos salarios de militares y policías, pues es necesario que el país, los gobernantes, las cortes y los legisladores, entiendan que esos hombres que ayer liberaron a Mendieta, que antes dieron de baja a Reyes y que en sus morrales cargan a cuestas una tradición bicentenaria de amor por Colombia, no solo merecen un reconocimiento histórico irrefutable, sino una paga diga, acorde con las circunstancias del mundo actual.


*Analista de asuntos estratégicos - 
www.luisvillamarin.com

quarta-feira, 14 de abril de 2010

Extraña y sospechosa coincidencia de Colombianos por la Paz con las Farc

Extraña y sospechosa coincidencia, que al mismo tiempo que Piedad Córdoba vocifera en Europa el tema del acuerdo humanitario, las Farc entreguen pruebas de supervivencia de dos policías secuestrados.
No hay paso dado por las Farc en cumplimiento de su Plan Estratégico en torno a la manipulada liberación de los secuestrados, que no coincida con el comportamiento agresivo, irreverente y audaz de Colombianos por la Paz, pero en particular, de su representante Piedad Córdoba, y lo que es mas diciente, es algo que coincide a plenitud, con el llamado Plan Renacer de las Farc diseñado por Alfonso Cano tras la muerte de Tirofijo.
Mientras en Cali, las Farc entregan pruebas de supervivencia de dos miembros de la Policía Nacional, secuestrados por el grupo terrorista, la lenguaraz senadora -quien recibe un exagerado salario pagado con los dineros que aportamos en impuestos los colombianos- hace en Europa lo que mejor sabe: Hablar mal de Colombia y autoproyectarse como la “liberadora de los secuestrados”, al unísono con la que pareciera ser su tarea voluntaria como “estafeta de las Farc”.
El hecho corrobora una vez más, que Colombianos por la Paz no juega limpio con el país, sino que a algunos de sus integrantes, en especial a los comunistas que manipulan al resto de firmones, solo les interesa legitimar a las Farc y quitarles el rótulo de terroristas, para que tengan estatus de beligerancia. Situación que, por obvias razones tiene que ser conocida por Piedad Córdoba.
La farsa de demorar la liberación del cabo Moncayo, la crueldad consentida por los “mediadores” para que los terroristas no dejaran que Calvo y Moncayo trajeran las cartas de los demás secuestrados a sus familiares, se complementa con el publicitado viaje a Europa de la representante de “Colombianos por la Paz”.
Esto, debido a que las Farc perdieron la oportunidad que Monseñor Castrillón les abriera las puertas del Vaticano porque secuestraron y degollaron al Gobernador del Caquetá y después en las elecciones parlamentarias, cuando ninguno de los dirigentes políticos “liberados” de manera unilateral, obtuvo curul para ir al Congreso a promover el canje humanitario y el estatus de beligerancia para los terroristas.
Un seguimiento detallado de los hechos sucedidos indica que a la payasada del cabo Moncayo de anunciar viajes para agradecer a Lula, Chávez y Correa –como si estos personajes siniestros no fueran parte de sus verdugos- se sumó el quizás premeditado y preacordado viaje de Piedad Córdoba a Europa, con la audaz iniciativa de impulsar el acuerdo humanitario antes que finalice el gobierno Uribe,
El velado propósito de este acuerdo, es dejar amarrado al gobernante entrante en la farsa de unas negociaciones de paz, que solo conduzcan al fortalecimiento del grupo terrorista, mientras sus secuaces mandatarios de Ecuador, Venezuela, Bolivia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Cuba y Nicaragua, les dan estatus de beligerancia, les abren embajadas y los apoyan con armas y pertrechos en la ofensiva final para instaurar una dictadura comunista en el país.
Por enésima vez llama la atención el adormecimiento en los laureles de la Cancillería. Cada vez que las Farc o sus voceros o cómplices hablan en el exterior, corroboran que los cónsules y embajadores están en pañales frente a la estrategia propagandista de los terroristas, que todas sus escasas acciones son reactivas, que la proactividad en este campo brilla por su ausencia, y que el Complot contra Colombia develado en los computadores de Reyes, sigue vivito y coleando.
Entretanto la famélica voracidad electorera de los candidatos los aleja de esta verdad. Al unísono, columnistas insensatos o antiuribistas patológicos, tienen el desatino de reconocer los “esfuerzos por la paz” que hace la distinguida senadora.
Pareciera que la estupidez funcional o el cinismo rayano predominaran, hasta el extremo que estos personajes no quieren darse cuenta del grave riesgo que se cierne sobre el futuro de Colombia.
Es más, todos los días las noticias relatan las barbaridades que comete Chávez en Venezuela contra la propiedad privada, contra los derechos humanos, contra la libertad de expresión etc,; o, la tragedia que padece el pueblo cubano sometido a la férula sanguinaria de la dictadura castrista, o las arbitrariedades que han cometido Correa y Evo contra sus pueblos. No obstante, como borregos mecanizados por la palabrería marxista-leninista, se unen a la farsa o por solo hacer daño al gestor de la Estrategia de Seguridad Democrática, afirman que es honesto el trabajo de Colombianos por la Paz y su cuestionada jefe.
La indiferencia crónica ante la realidad es un gigantesco paso hacia el abismo. En ninguno de los países donde se han desarrollado procesos revolucionarios comunistas, ni las guerrillas ni sus cómplices han obrado de buena fe. Siempre se han escudado en las bondades de la democracia para apuñalarla si piedad. La trampa, el engaño, la mentira, la farsa, las estratagemas, los artilugios, son las consuetudinarias líneas de conducta de los comunistas. Y las Farc no son al excepción.
Por estas y muchas razones más, es perentorio preguntar si hay una extraña y sospechosa coincidencia entre los objetivos de Colombianos por la Paz y los de las Farc.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com

sábado, 27 de março de 2010

¿Que hay detras de las liberaciones de Calvo y Moncayo?

Escritor-estratega
Desde hace un año el país espera que las Farc cumplan la promesa de liberar al cabo Moncayo y al soldado Calvo, pero los cabecillas del grupo terrorista con la complaciente alcahuetería de Colombianos por la Paz, y la soterrada complicidad de los gobiernos comunsitas del Foro de Sao Paulo, han jugado con el dolor de las víctimas, trasladado la culpa del fracaso al gobierno colombiano, puesto a Piedad Córdoba y sus socios como los "bonachones y efectivos mediadores" y creado la idea que se requiere un acuerdo humanitario, no en las condiciones que exigen el EStado de Derecho y la lógica, sino dentro de los parámetros que convienen al Plan Estratégico de las Farc y a al proyección del Socialismo del siglo XXI en el continente.
Tras el fracaso de la amañada estrategia fariana de liberar a los dirigentes políticos que tenía secuestrados, para que estos se lanzaran al congreso y desde alli buscaran la ley de canje y la legitimación de las Farc, la premeditada liberación en pleno agite electoral de dos militares secuestrados, tiene muchas razones de ser.
Consciente del bajo nivel de popularidad el candidato liberal Rafael Pardo Rueda, le apuesta a apoyar el canje humanitario en las condiciones que quieren las Farc y sus cómplices. No le importa al señor Pardo Rueda cuanto pueda perder Colombia, sino cuanto puede ganar él, en su voraz apetito de sentarse en el solio de Bolívar, aún a sabiendas de su ineptitud funcional para ese cargo.
Para el efecto, en contubernio con Ernesto Samper y César Gaviria, dos de los principales responsables del caos al que llegó el país en agosto de 2002, Pardo Rueda dió el aval como senadora liberal en las relcientes elecciones a Piedad Córdoba, quizas la persona mas impopular y detestada por los colombianos.
Y de manera curiosa o quizás inexplicable, obtuvo una elevada votación, para seguir con la curul parlamentaria y la vocería de los mal llamados colombianos por la paz, psoiciones que le permitirán despotricar del mismo sistema que le permite vivir a cuerpo de reina y vociferar demagogia proletaria, eso si con dineros recibidos de los impuestos que pagamos lso colombianos, incluidos quienes no compartimos su grotesco comportamiento antipatriótico y prochavista.
Tampoco es gratuito que varios liberales amigos de Pardo, recién elegidos a la Cámara de Representantes por el Huila estén diciendo que es necesario e impostergable retornar a los diálogos de paz con las Farc, sin tener en cuenta que los terroristas expresen de frente que su objetivo es tomarse el poder e instaurar una dictadura similar a la cubana y su admiración, así como su alianza con el dictadorzuelo tropical de Venezuela.
De remate este discurso, coincide con las aguas tibias que ha destilado Pardo Rueda como candidato. Sin duda que lo del espejito y los falsos defensores de la Estrategia de Seguridad Democrática a quienes se refiere Uribe, son dardos contra Pardo Rueda. Y quien sabe si también sean para él, los mensajes del conocimiento de la injerencia de un gobierno extranjero en la cuestión electoral. Como dicen lso campesinos colombianos: "Por algo será...
Con la certeza de su reelección como senadora y en cumplimiento de compromisos de vieja data con el Secretariado de las Farc, Piedad Córdoba seguirá empañada no solo en el acuerdo humanitario para liberar a los demás secuestrados, sino en concretar el objetivo principal de la estratagema, que consiste en legitimar al grupo terrorista con estatus de beligerancia, para que acto seguido, Lula o su eventual sucesora, Correa, Chávez, Ortega, la dictadura cubana, la Kirchner, el indio coquero, el terrorista uruguayo Mujica y el reproductor obispo rojo paraguayo, les concedan embajadas y apoyo con armas, para que las Farc puedan lanzar a ofensiva final hacia la toma del poder, sin importar que por ejemplo fuera Pardo Rueda el presidente, es decir el mismo que les diera la mano con el reconocimiento de beligerancia.
La explicación es clara y concreta: Las Farc y los demás comunistas latinoamericanos, creen a rajatabla que el marxismo-leninismo tiene vigencia, que la miseria y tragedia cubana son culpa de los gringos, que Fidel y Lula no son bandidos sino héroes, etc.
Mientras tanto, con la farsa de su fingida lealtad Noemí Sanín juega a ganar avemarías con camándula ajena, gracias a la amnesia del pueblo colombiano, que olvidó, que Noemí fue envida a Madrid y a Londres como embajadora, como si no hubiera personas mas capaces que ella para ocupar esos cargos, que desde luego las hay en Colombia; por necesidad política del Presidente Uribe de no tener en Colombia a una enconada y envidiosa opositora, quien durante los primeros meses de gobierno de Uribe se dedicó a despotricar del mandatario, para construir la imagen demagoga y politiquera de la "mujer que cambiaría a Colombia" a partir de las elecciones de 2006.
Recuérdese que por esa misma razón fueron nombrados embajadaores de Colombia en Washintgntoel poco diplomático Horacio Serpa ante la OEA y el inepto expresidente Pastrana ante el gobierno de Estados Unidos.
Y a los colombianos tambíen se nos olvida que la hoy febricitante candidata conservadora, regresó hace menos de un año de Madrid a Bogotá, y lo primero que dijo era que venía a ver cual de los partidos le ofrecia la candidatura presidencial. Esto indica que igual a Pardo y Vargas Lleras, Noemí actúa como los girasoles para donde alumbre el sol, o como los camaleones, que cambian de color de acuerdo con las conveniencias del habitat. En síntesis, por su volatilidad Noemí sería otra presa fácial de la estrategia terrorista de las Farc y sus socios del Foro de Sao Paulo. Al fin y al cabo la definción que de ella hizo López Michelsen es precisa para el momento histórico: "Es como ver a Andrés Pastrana con falda"
Por su parte, el terrorista Petro, Mockus y Fajardo y con menor dificultad Vargas Lleras, no tienen opción de pasar a segunda vuelta. Tampoco tienen el talante para contarrrestar al arremetida integral de los complotados contra Colombia en el hemisferio. Inclusivbe por afinidad política y compromisos anteriroes, podría inferirse que Petro terminaría aliado a los enemigos de la democrcia y la libertad en Colombia.
Quien mejor encarna la idea de la seguridad democrática es Juan Manuel Santos, aunque tiene varios "peros". Primero la arrogancia y egocentrismo que corroboran la sarcástica frase de Lucho Garzón: " Si Uribe se cree el enviado de Dios, Santos se cree Dios". Segundo, la ambivalente actitud que ha asumido hacia las Fuerzas Militares, porque asi se percibe al interior de las instituciones armadas. Poseido de autosuficiencia y egocentrismo altos, Santos se autoatribuye haber golpeado el corazón de las farc y fantasea con ser el cerebro de la Operación Jaque, acción militar cuyo mérito corresponde en la totalidad al general Montoya y a un mayor de la Dirección de Inteligencia, pero como suele suceder a la hora de las medallas y estímulos, aparecen héroes de todos los rincones.
En tercer lugar, a pesar de la cuota de sangre que pusieron las Fuerzas Armadas para sostenerlo en el cargo durante el periodo ministerial de Santos, este ha sido sordo, mudo y ciego frente a las agresiones de la guerra jurídica y política de los comunistas contra las instituciones.

Y lo que es peor, con audacia ha eludido su responsabilidad política en los vergonzosos hechos de los falsos positivos, e inclusive ha sugerido que esto comenzó desde 1984, frase que pone en la picota pública a todos los oficiales y suboficailes que comandaron tropas desde esa época.
En cuarto lugar, ni Santos ni ninguno otro de los candidatos reune las cualidades de estadista, analista y ejecutivo que tiene Uribe Vélez. Pero como hay que decidirse por uno de ellos, Santos resulta la aceptable opción, con la salvedad que debe bajar el tono a su arrogante egocentrismo; aprender mas de Uribe en el manejo de la jauría comunista internacional; planear una estrategia concreta que integre seguridad nacional y desarrollo socio-económico, apoyar a las Fuerzas Militares y de Policía en todo, incluida la reatauración del fuero militar, para que se acabe la desafortunada demagogia con que Uribe manejó este tema; generar fuentes de empleo; incrementar la inversión en educación e investigación científica; resolver de plano el cuello de botella de la salud; hacer la necesarísima reforma agraria sin Agro Ingreso Seguro para que los terratenientes paguen impuestos y la tierra produzca beneficio social; y además, reformar la paquidérmica estructura burocrática de la diplomacia colombiana en el exterior.
En síntesis, lo que se juega en los días venideros con la liberación de Calvo y Moncayo, no es solo la continuidad de la estrategia de seguridad democrática, ni la consolidación del uribismo, ni la confirmación que el bipartidismo pasó de moda.

Es algo mas serio: Un paso trascendental para la continuidad de la libertad en Colombia, a partir de las opciones políticas que se asuman frente al manejo del espinoso tema de las Farc y la proyección del próximo presidente del país, llamado no solo a continuar la obra de su antecesor, sino a salvar a Colombia de las trama que se teje con los "buenos oficios" de Lula y Piedad Córdoba, pues la la jauría comunista dirigida desde La Habana, está avida de legitimar a las Farc y meter a Colombia en el redil del arcaico comunismo del siglo XXI. Todo eso y mucho mas, es lo que se teje detrás de la liberación de Moncayo y Calvo.

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarín.com