sábado, 6 de fevereiro de 2010

Siete años después del ataque terrorista de las Farc contra el Club El Nogal

A las 8:15 de la noche del 07 de febrero de 2003,una célula terrorista de la cuadrilla Teófilo Forero de las Farc, detonó en el Club del Nogal de Bogotá, un carro-bomba cargado con mas de 200 kilos de explosivos.
En el criminal ataque perdieron la vida 36 personas y resultaron mas de 200 heridos de gravedad. El cobarde atentado contra personas civiles inermes fue planeado por todos los cabecillas del Secretariado de las Farc, con el macabro propósito de "golpear ala burguesía donde más les duele", debido a que los "ricos que van a ese club, son los que financian al ejército burgués que combate a nuestras fuerzas revolucionarias" puntualizó Tirofijo en un mensaje a los demás cabecillas.
Sin embargo, por una imperdonable ligereza del entonces ministro del Interior Fernando Londoño, quien lanzó la hipótesis de presumible participación de otros carteles del narcotráfico diferentes al de las Farc, los terroristas aprovecharon tal coyuntura para negar con total cinismo y descaro absoluto, que ellos tuvieran algo que ver en el monstruoso hecho.
Las investigaciones posteriores demostraron que los miembros de una familia Arellán proveniente del Tolima y de la antigua zona de distensión, fueron los encargados de llevar a cabo el siniestro plan, y que inclusive, James “patamala” ordenó a uno de sus secuaces que activara el explosivo mediante la llamada a un teléfono celular, a sabiendas que uno de los Arellán encargado de entrar el vehículo Megane al parqueadero del club, aún estaba dentro del carro. La razón. El bandido muerto, había sido muy "indisciplinado en los gastos de los recursos de la organización"
Todo se aclaró para las autoridades colombianas con la incautación de los computadores de Raúl Reyes. En uno de los documentos incautados, hay pruebas que un bandido que se identifica con el alias de Toledo y que según los análisis se trataría del lenguaraz periodista Carlos Lozano director del Semanario Voz, órgano de difusión oficial del Partido Comunista (y por extensión de las Farc), escribió eufórico un e-mail dirigido a Raúl Reyes:
—El comunicado de lo de El Nogal es bueno. Abrió las contradicciones. Ahora cobra fuerza la hipótesis de que fue el cartel del Norte del Valle. En el nivel internacional le resta fuerza a la campaña de Uribe Vélez con el terrorismo—
Seis días después, Raúl Reyes expresó por escrito a los demás miembros del Secretariado, su satisfacción por el atentado. Con esta comunicación no quedó ninguna duda acerca de la autoría del crimen por parte de las Farc.
—Camaradas del Secretariado. Va mi saludo comunista. Adiciono análisis nota recibida de Lozano. Encuentro acertado nuestro análisis en cuanto al evidente desespero de Uribe y la cúpula militar por la ausencia de resultados y las crecientes presiones...—
—Considero pertinente estudiar de nuestra parte la conveniencia política de negar responsabilidades en la formidable acción sobre El Nogal, para crearles al Estado, al gobierno y a los gringos mayores contradicciones internas, aprovechando que los servicios de inteligencia no han sido capaces de detener a nadie ni poseen otras pruebas contra las Farc—
Un grupo de ciudadanos afectados por el narcoterrorismo comunista convocó para el 7 de febrero de 2010 una concentración pacífica, para recordar a Colombia y al mundo, que en el club El Nogal las Farc masacraron a 36 colombianos, de la misma forma que lo hacen a diario en diferentes puntos de la geografía nacional.
Es de suponer que la protesta llamará al atención de los magistrados de la Corte Suprema, para que dejan a un lado la oposición política al actual gobierno y actúen en derecho contra los hampones de cuello blanco vinculados a la Farcpolítica, no solo en los computadores de Reyes, sino en los demás ordenadores hallados en los campamentos de Lozada, Martín Caballero, Acacio, John 40, Felipe Rincón, la Pilosa, etc.
Desde luego, la concentración de víctimas del narcoterrorismo comunista en Colombia, también pretende recordar a los indiferentes, que hay 23 militares y policías secuestrados desde hace varios años. Que mentes retorcidas y siniestras como las de Alfonso Cano o el mono Jojoy no los van a liberar de buena voluntad, pues cuentan con el respaldo político de Lula, Chávez, Correa, los Kirchner, Evo, Ortega, Mujica, Lugo y los partidos comunistas del continente, ansiosos de legitimar a las Farc, de otorgarles estatus de beligerancia y apoyar la ofensiva final del terrorismo contra la libertad en Colombia.
Pero además, afirman los organizadores de la protesta, que este es el grito ahogado de millones de colombianos, que no tienen acceso a los medios de comunicación, ni a la academia, ni a las cortes, ni a los estamentos gubernamentales, ni a las embajadas, para que la amnesia consuetudinaria de este país, no cubra con el manto del olvido, el holocausto causado durante cinco décadas por el brazo armado de los "camaradas" en su guerra contra Colombia.
El momento es oportuno para actuar en diferentes campos de la vida nacional y pasar de las palabras y las buenas intenciones a los hechos concretos. Serían muy positivas acciones de este tinte:
1. Creación de un museo abierto al público con subsedes en Cali, Barranquilla, Cartagena, Medellín y Bucaramanga; que describa con detalle el holocausto producto del terrorismo comunista contra Colombia, en el que haya fotografías, videos, libros, recortes de prensa, audios, y testimonios de todas las víctimas de las atrocidades de las Farc.
2. Abrir sendas investigaciones por genocidio contra las Farc y el Partido Comunista Colombiano, en instancias penales nacionales e internacionales Si alguna institución seria se dedica a recolectar y acopiar pruebas concretas, es innegable que existe en todo el territorio nacional, material suficiente para demostrar que de manera sistemática las cuadrillas de las Farc han asesinado, torturado y desplazado a millones de campesinos, gentes humildes, comerciantes, ganaderos, estudiantes, etc, lo que en sumatoria constituye un delito de lesa humanidad.
3. Incrementar la propaganda táctica y estratégica que induzca a la deserción de los terroristas con armas, municiones y los preciados computadores, o para que los cabecillas de las cuadrillas renuncien al terrorismo fariano, entren en sensatez y se entreguen ante las autoridades con sus subalternos y todo el material que posean.
4. Es hora que la justicia colombiana actúe con contundencia similar y sin desbalances contra los criminales de la parapolítica y contra los hampones de cuello blanco, que enmascarados en ONG´s de fachada sirven de legitimadores de las Farc.
5. También es hora de exigir a los candidatos presidenciales que se pronuncien con claridad al respecto, pues hasta la fecha no se ve en ellos, deseo distinto al de tomar las riendas del poder, para volver a las aciagas épocas de Betancur, barco, Gaviria, Samper y Pastrana.
6. Así como se gestó la séptima papeleta y en este momento se habla hasta la saciedad del referendo reeleccionista, sería definitivo que al lado de los tarjetones de las próximas elecciones se nos preguntara a los colombianos, si queremos que las Farc entreguen las armas y se sometan a la justicia y si queremos que entreguen a los secuestrados sin necesidad que los mal llamados colombianos por la paz pretendan legitimarlos al unísono con el Foro de Sao Paulo.
De seguro que sería abrumadora la votación para decirle a las Farc, que ellos no representan al pueblo colombiano sino a los intereses del Partido Comunista y que Colombia quiere libres a los secuestrados, sin la presencia manipuladora de Teodora, de monseñores ansiosos de publicidad, y de estultos que hacen el juego a los terroristas.
Que el luctuoso aniversario de los siete años del ataque terrorista contra el club El Nogal, sea un referente para que el país entero reaccione, para que la ciudadanía vuelva de manera masiva a las calles a refrendar la decisión popular del 4 de febrero de 2008: No mas Farc, no mas terrorismo comunista contra Colombia y si al desarrollo integral, a la armonía y a la integración del país al mundo globalizado y no al estrecho callejón marxista-leninista, que pese a ver la tragedia del pueblo cubano o la debacle venezolana, sigue empecinado en que el totalitarismo es bueno y que las Farc son la solución a los mismos problemas que estos terroristas y los politiqueros corruptos han causado a Colombia.

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
www.luisvillamarin.com
Analista de asuntos estratégicos.

sábado, 30 de janeiro de 2010

Chávez no planea una guerra contra Colombia... Chávez está en guerra contra Colombia

Se necesita ser mamerto, o miembro de "colombianos por la paz" o muy ingenuo para no entender esta realidad. Hugo Chávez Farías, no planea una guerra contra Colombia. El, su gobierno, sus socios de las Farc y sus compinches del Alba, Unasur, el Foro de Sao Paulo y el Movimiento Continental Bolivariano, están en guerra contra Colombia hace varios años.
La explicación es sencilla. Todos estos grupos están manipulados por comunistas, cuya premisa conceptual es que en Latinoamérica hay un conflicto de clases latente, que solo puede ser resuelto, cuando los marxistas-leninistas triunfen y gobiernen en cada país. No importa que este sistema paquidérmico y arcaico haya fracasado en el Viejo Continente.
Para Fidel Castro y sus peones Hugo Chávez, Rafael Correa, Daniel Ortega, Evo Morales, Mujica, Cristina Kirchner, el obispo Lugo e Ignacio Lula, el comunismo tiene vigencia y fuera de eso Colombia pero en particular el presidente Uribe, es el único escollo que les impide avanzar con mayor celeridad en ese proyecto de guerra de clases.
Auto convencido que es la reencarnación de Simón Bolívar o quizás más que el Libertador, el pintoresco bocón venezolano, está en guerra contra Colombia desde antes de ser elegido presidente de su país. Según lo demostraron los computadores de Reyes, los nexos de Chávez con las Farc son de vieja data, igual que la relación con los terroristas colombianos, de los partidos de izquierda que apoyan su socialismo del siglo XXI y que en forma descarada conspiran con las Farc y varios traidores colombianos vinculados a la Farcpolítica, para deponer la institucionalidad en Colombia.
Esos nexos van más allá de la simpatía ideológica y confirman la tesis de la guerra declarada contra Colombia. Un examen detallado de la sumatoria de hechos así lo corrobora:
Las Farc asesinaron en Apure Venezuela a una decena de militares y funcionarios de PDVSA. Chávez y sus lacayos mintieron ante los medios de comunicación y achacaron el crimen a las autodefensas ilegales de Carlos Castaño. El ministro Rodríguez Chacín sirvió de mediador para que las Farc adquirieran armas y equipamiento militar con traficantes internacionales vía Caracas, al mismo tiempo que era delegado de Chávez para el espectáculo mediático de las liberaciones de algunos políticos secuestrados.
Sin pestañear, Chávez prometió en Caracas a Iván Márquez, la entrega de 300 millones de dólares para que las Farc lanzaran la ofensiva final contra Colombia. Inclusive alcanzó a entregarles 50 millones de dólares para el efecto.
En esos mismos días, Chávez abrió oficina a las Farc y el Eln en el Ministerio de Defensa Venezolano dentro del llamado Fuerte Tiuuna. Allí se concretaron los contactos políticos entre las dos agrupaciones terroristas, para la cacareada unión delictiva contra Colombia.
Iván Márquez, Timochenco, Rodrigo Granda y otros cabecillas de las Farc viven en Venezuela, y portan pasaportes y documentos de identidad de esa nacionalidad con nombres falsos. Las Farc y el Eln entrenan a las milicias bolivarianas de defensa de la revolución chavista; grupos delictivos que existen con la complicidad de los faltos de carácter generales y coroneles venezolanos que conviven con espías cubanos, oficiales propagandistas de Castro y milicias paralelas dirigidas desde el Palacio de Miraflores sin control orgánico de los comandantes de las fuerzas militares venezolanas.
A todas estas realidades se suman los hostigamientos y abiertos desafíos contra la soberanía e integridad colombianas, que ha cometido el gobierno chavista tales como: 1. Secuestro y asesinato de un capitán y un cabo colombianos que se encontraban en Venezuela averiguando la ubicación de un cabecilla del Eln. 2. Secuestro y asesinato de diez campesinos colombianos, sindicados de ser miembros de grupos de autodefensa ilegal. 3. Voladura de puentes fronterizos. 4. Sobrevuelo de aeronaves militares venezolanas en territorio colombiano. 5. Ingreso de miembros de la Fuerza Armada Venezolana armados y uniformados a diferentes puntos de la frontera colombiana.
Es evidente que Chávez ha buscado encender la mecha a partir de una de estas provocaciones, pues el Plan Guaicapuro, contempla ataques en las fronteras para recuperar la Guajira colombiana y parte de Arauca, que según la constitución bolivariana pertenecen a Venezuela; mientras que las Farc reconocidas por todos los gobiernos mamertos como ejército revolucionario comunista, atacarían la zona del interior e instalarían un gobierno revolucionario, reconocido por los camaradas de Unasur, el Foro de Sao Paulo y las Ong´s vinculadas al Movimiento Continental Bolivariano.
A eso se suman descaradas actividades de política partidista de funcionarios diplomáticos venezolanos con miembros del Polo Democrático en Colombia, grupo que cuenta con la simpatía chavista, e inclusive algunos de sus miembros integran el Partido Comunista clandestino de las Farc y su movimiento bolivariano.
De remate Chávez y sus subalternos bocones han inventado una fantasiosa invasión gringa a Venezuela, según ellos lanzada desde Colombia, para así, criticar los convenios militares de Colombia con Estados Unidos, justificar la carrera armamentista venezolana y legitimar por anticipado, la eventual agresión armada contra Colombia, según Chávez, enemiga acérrima de su proyecto esclavista procubano contra el resto del continente.
En realidad, el plan militar contra Colombia es una opción que cada día toma más fuerza dentro de los cursos de acción del asediado gobierno pro terrorista venezolano. Chávez necesita a las Farc y sus socios instalados en el gobierno de Colombia. Requiere a Uribe fuera del entorno, necesita a todos los mamertos y los resentidos como Ernesto Samper o su socia Teodora, instalados en los altos niveles gubernamentales, cerca de las Farc, el Polo, el Partido Comunista y demás mediocres que han vendido el alma al diablo, en aras de tener a su disposición la torta del presupuesto nacional y los cargos públicos para llenarlos de mamertos.
Solo la prudente actitud del gobierno colombiano ha evitado una guerra, la cual por inoperancia de la Cancillería y los cuerpos diplomáticos colombianos acreditados en el exterior, no es ni conocida ni entendida en otros países del mundo, con excepción de los gobiernos de Lula Da Siilva, Evo, Ortega, Correa, Mujica, Lugo, La Kirchner y la dictadura cubana que están ansiosos porque suceda esa agresión armada para apoyar a las Farc y a Chávez en la aventura bélica.
Para el efecto han recurrido a toda clase de patrañas. Desde la marrullera intención de utilizar a Obama con el inmerecido Premio Nobel de Paz, o la manipulación de muchos demócratas despistados, a quienes los comunistas colombianos y del hemisferio tienen convencidos que Uribe es un ogro y que algunos sindicalistas farianos muertos eran arcángeles; hasta las tramas y componendas con la liberación a cuentagotas de los dirigentes políticos, los militares y los policías secuestrados por las Farc.
Por esa razón no es de extrañar que Chávez haya dado a la Piedad Córdoba miles de dólares por medio de Monómeros para hacer conciertos por la paz, que en la práctica tienen más fisonomía de conciertos por las Farc. Tampoco es de extrañar la afinidad ideológica y vehemente defensa que a cada rato hacen los periodistas Botero y Lozano acerca de las Farc.
Mucho menos se puede extrañar la actitud malévola de los manipuladores de Colombianos por la paz y la actitud estúpida funcional de Daniel Samper sumada a la de otros, como los liberados Sigifredo López, Alan Jara, Luis Eduardo Pérez y Clara Rojas, quienes se acaban de lanzar a la arena política para cumplir el compromiso acordado en cautiverio a cambio de la propagandística liberación: Hacer campaña por el acuerdo humanitario y la legitimación del grupo terrorista.
Entretanto, Telesur que tiene más de telefarc que de noticiero serio, continúa la campaña simultánea de propagandismo pro terrorista con la exaltación de los cabecillas de las Farc, para quienes Chávez ha pedido en reiteradas ocasiones estatus de beligerancia; además que permite que fuerzas de seguridad venezolana apoyen a las Farc en el envío de toneladas de cocaína para Europa, Estados Unidos o Japón; al mismo tiempo que células chavistas crean movimientos políticos subversivos para las próximas elecciones en diversos lugares del país.
En síntesis, hay una larga sumatoria de agresiones y actitudes hostiles del gobierno chavista contra Colombia, que comprueban la intencionalidad bélica y además la necesidad que tiene Chávez de lograr por medios subrepticios o abiertos, cumplir la orden que le dio su cacique Fidel Castro, quien envió miles de comunistas ortodoxos a territorio venezolano, no solo para que fortaleciera su revolución tropical, sino para que la extendiera lo más rápido posible hacia Colombia; gracias a la complicidad de Rafael Correa e Ignacio Lula y la persistente acción terrorista de las Farc contra el pueblo colombiano.
Ni más ni menos. Si un animal camina como pato, nada como pato y vive como tal, es un pato. Lo mismo: si Chávez ha desatado cientos de actitudes hostiles, si es comunista, si odia la democracia y la libertad, si es esclavo de Fidel Castro, si apoya a las Farc, si tiene conjura con los comunistas criollos contra Colombia, si se arma hasta los dientes, si tiene en ciernes el Plan Guaicapuro y si ha ordenado agresiones como la voladura de los puentes o los sobrevuelos en territorio colombiano en búsqueda de un incidente, no es porque esté preparando una guerra contra Colombia. Está en guerra contra nuestro país y de qué manera.

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com

sexta-feira, 29 de janeiro de 2010

Derecho de Petición - Firmala!


FIRMA EL PETITION ONLINEhttp://www.petitiononline.com/CHOCO


DERECHO DE PETICION
Art. 23 Constitución Nacional de Colombia

Señores
GUILLERMO MENDOZA DIAGO
Fiscal General de la Nación
ALEJANDRO ORDÓÑEZ MALDONADO
Procurador General de la Nación
WOLMAR PEREZ
Defensor del Pueblo

CC. Oficina Alto Comisionado de los derechos humanos de las Naciones Unidas
Comisión Interamericana de DDHH
Corte Interamericana de DDHH
International Human Rights Association of American Minorities NGO
OEA
CPI
Embajada de los Estados Unidos
Presidente de los Estados Unidos Barack Obama
Embajada del Reino Unido
Embajada de España
Embajada de Francia
Embajada de Canadá
Embajada de los Países Bajos
Embajada de Suecia
Embajada de Alemania
Embajada de Suráfrica
Comisión Europea
Nuncio Apostólico
Fundación Nelson Madela
Fundación Steve Biko
Congreso del Black Caucus
Centro Martin Luther King

El pasado 17 de diciembre de 2009, en el municipio del Carmen del Darién, Chocó, las FARC asesinaron en estado de indefensión a los dos líderes afro-descendientes fundadores del Consejo Mayor del Curbaradó y de Jiguamiandó, MANUEL MOYA LARA y GRACIANO BLANDON, junto con su hijo. Asesinatos que configuran perfectamente un CRIMEN DE LESA HUMANIDAD, por tratarse de líderes públicos de las comunidades afro-descendientes desplazadas de sus territorios; de comunidades en manifiesto estado de indefensión y debilidad; por tratarse de un asunto sensible en materia de derechos humanos, en tanto estos líderes eran defensores de derechos humanos de sus comunidades negras y porque se hace URGENTE esclarecer el grado de responsabilidad que, por acción u omisión, pueda recaer sobre funcionarios públicos ante quienes estas víctimas habían acudido, en reiteradas ocasiones, en búsqueda de protección, que inexplicablemente nunca les fue otorgada.

Está establecido que la causa del asesinato de ambos líderes, tiene su génesis en el proceso penal No. 2022 que desde el año 2004, se adelanta en la fiscalía 14 de la Unidad de derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario de Bogotá, en cuyo plenario se encuentran sus valerosas denuncias contra miembros de las FARC, sus milicianos y su apoyo encubierto de organizaciones no gubernamentales, nacionales e internacionales, contra quienes mas de 60 personas declararon en su contra, por innumerables crímenes que van desde el desplazamiento forzado, hasta el asesinato y la desaparición de personas de la raza negra, y que, a través del trabajo concienzudo de la policía judicial, se pudo llegar hasta la propia exhumación de los cadáveres de las víctimas.

Esta investigación produjo más de 55 órdenes de captura, por las cuales hoy se encuentran varios condenados. ¿Por qué el Estado colombiano no protegió a testigos y denunciantes, como MANUEL MOYA y GRACIANO BLANDON, permitiendo con esa omisión su vil asesinato?

Al ocurrir el relevo del fiscal que instruía el proceso No. 2022, el nuevo funcionario asume una actitud sorprendente y sospechosa, que debe investigarse, llegando a pretender injustamente vincular penalmente a MANUEL MOYA LARA en otro proceso que lleva en su mismo despacho, en el cual los abogados de la ONG denunciada en el 2022, son parte civil y denunciantes contra MANUEL MOYA LARA, en un indelicado ejercicio de la profesión y claro conflicto de intereses, lo cual trajo como consecuencia obvia no solo el NO esclarecimiento de los hechos, sino que quienes se encontraban vinculados con suficiente prueba y privados de libertad, fueron premiados con la libertad gracias a la actitud omisiva del fiscal 14 LUIS ALBERTO REYES HERRERA, quien quedó a cargo de la investigación y permitió el vencimiento de términos que benefició a los terroristas de las FARC.

Estos denunciados autores de crímenes volvieron a merodear los sitios de habitación y trabajo de las comunidades que los habían señalado judicialmente, lo cual los colocó en un grado de altísima vulnerabilidad y riesgo si se tiene en cuenta, además, que se trata de regiones apartadas y de irrisoria presencia de las autoridades estatales encargadas de brindar protección, pudiendo estar entre ellos los autores materiales del homicidio de estos líderes afro-descendientes.

Por lo anterior, comedidamente, reclamamos una COMISIÓN JUDICIAL ESPECIAL, conformada por el Fiscal General o su delegado, el Procurador General o su delegado, y el Defensor del Pueblo o su delegado, con el concurso de un grupo de fiscales y procuradores especiales, con participación de representación de las comunidades que lideraban y de los abogados que los representaban como defensores o parte civil, que investigue estos asesinatos y determine responsabilidades materiales e intelectuales, promotores, incitadores y determinadores mediatos de tan execrables crímenes, que atentan gravemente contra la existencia y organización social y política de estas minorías étnicas de las cuencas del Atrato y vulneran derechos humanos, derechos étnicos y derechos de los pueblo negros, reconocidos y consagrados por las Naciones Unidas.

De esta manera, solicitamos una reunión urgente para estructurar, constituir y formalizar la Comisión reclamada, en el entendido de que la criminalística enseña que la inclusión de las víctimas, la prontitud y la diligencia con que se inicie y lleve una investigación criminal, conllevará al éxito de la justicia o a su fracaso, consagrándose la impunidad, beneficiándose directamente a los asesinos.

Quedamos pendientes de su respuesta al email: diasporaatrato@gmail.com

Atentamente,

Fernando Antonio Vargas-COMITÉ NACIONAL DE VICTIMAS DE LA GUERRILLA
FUNDACIÓN UN MILLON DE VOCES
UNIÓN DE ORGANIZACIONES DEMOCRÁTICAS DE AMÉRICA- UNOAMÉRICA
ASOCIACIÓN DE VÍCTIMAS CIVILES DE LA GUERRILLA AVCG
FEDERACIÓN VERDAD COLOMBIA
FUNDACIÓN FUNDAGAN
FUNDACIÓN PAÍS DIGNO
ASOCIACIÓN DE DESPLAZADOS DEL BAJO Y MEDIO ATRATO ASODESMA
ASOCIACIÓN LA DIÁSPORA DEL ATRATO
ASOCIACIÓN LOS MÁRTIRES DEL ATRATO
FUNDACIÓN PARA EL PENSAMIENTO PRIMERO COLOMBIA
ASOCIACIÓN NUEVO LIDERAZGO CAMPESINO

sexta-feira, 22 de janeiro de 2010

Testimonio de dos pilotos de combate
El 30 de agosto de 1996, 415 terroristas del bloque sur de las Farc arrasaron por sorprea la base militar de las Delicias. Al cabo de 17 horas de desigula combate, murieron 28 militares, 60 fueron secuestrados y 15 queadron heridos de gravedad. Este es el testimonio del coronel Iván González y le mayor Ricardo Torres, los pilotos del primer helicóptero militar que aterrizó en el lugar de los hechos.
Eran las cuatro y media de la tarde cuando despegamos del Batallón Joaquín Paris con rumbo a la población de Las Delicias en el departamento del Caquetá. Íbamos en el Helicóptero FAC 4122, Black Hawk de la Fuerza Aérea Colombiana. Yo era el copiloto de una tripulación de 4 personas, un piloto y dos técnicos de vuelo, que recibimos la orden de evacuar algunos soldados heridos.
Sobrevolamos durante dos horas y media 450 kilómetros de selva espesa, infinita y profunda. A la mitad del camino, nuestra cabina, que hasta este momento vivió un ambiente fraternal y tranquilo, se fue quedando en silencio y se llenó de inquietantes secretos. La noche empezó a caer trayendo consigo un paisaje siniestro, gris y oscuro, como preludio de acontecimientos fatídicos. Debajo, la selva cada vez era más espesa, más primitiva y más espeluznante.
-Ejercito, Ejército, de rotor...-, -Ejercito, Ejercito, Ejercito de rotor...-, a la espera de su respuesta, imaginaba aquellos hombres tratando de sintonizar el radio al escuchar el sonido de nuestro helicóptero,
-Ejército, Ejército, Ejército de rotor...-, llamamos repetidas veces. Solo recibíamos el sonido seco de la estática de nuestro radio como respuesta. El sistema de navegación marcó las coordenadas del pueblo justo debajo de nosotros, pero no logramos verlo, hicimos varios giros, hasta que este surgió bajo una bruma densa, “¡parece que es ahí!”, expresó el Capitán“, giré la cabeza y vi un caserío abandonado y destruido por la barbarie. Casas destruidas, cuerdas y postes formaban desordenadas telarañas y las pequeñas embarcaciones hundidas a la orilla del río.
Buscábamos a un soldado, un infante de marina, un campesino, una señal de humo, algo o alguien, pero nada apareció. Pensamos seguir hacia la base aérea de Tres Esquinas, ubicada en el Caquetá a unos a 70 kilómetros de distancia, pero no teníamos combustible suficiente para recorrer los 70 kilómetros.
Imperaba aterrizar en aquel pueblo fantasma donde de seguro los terroristas nos esperaban. Imaginé la emboscada preparada y nosotros listos para pelear evadiendo cilindros y repeliendo el fuego de las ametralladoras enemigas. Nuestra situación era crítica, en ese instante todas las posibilidades pasaron por la mente, desde la idea de arborizar lejos de allí hasta caer sobre algún cultivo de coca o entrar en combate frontal.
Todas las alternativas eran peligrosas, pero nuestro deber era aterrizar. Debíamos pelear contra el miedo y el enemigo para rescatar a nuestros héroes heridos.Descendimos a poca altura donde identificamos lo que parecieran ser personas acostadas en el suelo y algo que parecían bultos en movimiento. Pensé en una emboscada del enemigo, pero era raro que estos no se ocultaran. Lo que se movía eran animales caminando entre ellos. El piloto de la aeronave tomó las precauciones necesarias y ordenó a los técnicos de vuelo alistar las ametralladoras.
Ordenó máxima disposición de combate, ajustar los protectores y desasegurar el armamento. Los pilotos con las manos sobre los controles, los artilleros, con sus escudos blindados sosteniendo las armas y con el dedo en el disparador y todos, con los ojos puestos sobre lo que se moviera en el horizonte. Descendimos alertas y callados con la adrenalina calcinando el miedo, el sudor corriendo y los corazones palpitando aceleradamente.
Las ráfagas de los rotores apartaban los árboles y agitaban las ramas levantando nubes de polvo y hojas, en diabólicos remolinos. El peligro era latente pero seguíamos vivos, ni un disparo, ni explosiones de bombas, ni gritos, nada. En vuelo lento, casi a ras del suelo, el helicóptero se deslizaba, cual ángel de la noche explorando entre los escombros y las ruinas de una antigua civilización extinta. Con las lámparas alumbrábamos los rincones, las garitas destruidas y el puesto de mando incendiado.
Al bajar, la pegajosa humedad con penetrante y fétido olor entró por las puertas abiertas, donde estaban alertas los artilleros. Nos invadió la desolación y el espectro de la muerte con el vaho de los cadáveres que convertían el aire en nauseabundo gas irrespirable. En el espacio abierto para los deportes yacían los cuerpos (17) de las víctimas de un cruento final, incinerados (5) junto a las trincheras, 8 caídos dentro de las ruinas y 5 ahogados en la orilla del río.
El fuerte viento estremecía a aquellos heroicos patriotas inmolados pero no vencidos, inermes como piedras, cubiertos de harapos y equipo militar destruido. Algunos, con los ojos abiertos en sus pálidos rostros, mostraban su último gesto de dolor y valor. Veíamos como los cuerpos eran empujados por el inevitable viento de la maquina, al mismo tiempo que se empeñaban en detectar cualquier señal del enemigo.
De repente, notamos destellos de luz titilando bajo los escombros y ligeros movimientos. Detuvimos el vuelo de inmediato pensando en un ataque frontal. Los artilleros giraron las ametralladoras. Quietud, máxima alerta y tensión con los nervios a punto de reventar. Solo el rugir de la máquina, el golpeteo de las aspas del rotor pero ningún ruido de armas.
Como sombras surgiendo de tumbas, comenzaron a aproximarse siluetas que arrastraban los pies y levantaban los brazos con actitud de suplicantes zombis. Caminaban e imploraban ayuda. Cuando la fuerte luz del reflector del helicóptero los cubrió, vimos sus fantasmales figuras.
De repente, encontramos lo que habíamos venido a buscar desde el lejano Guaviare, de donde partimos ese día a muchas millas de distancia de jungla al oriente del país, sin saber lo que nos esperaba. Eran los sobrevivientes del exterminio de la Base Militar de Las Delicias, sobre el río Caquetá, así parecieran seres del otro mundo. Solo el brillo de sus ojos lo negaba, el resto era igual: lodo, sangre, sudor y lágrimas.
Aterrizamos casi a las siete de la noche entre las ruinas de la Base Militar de Las Delicias. Caminé hacia los sobrevivientes y me sorprendió un Teniente médico de la Armada acompañado de un enfermero y 22 heridos. Había llegado antes que nosotros subiendo por el río Caquetá desde la Base Naval destacada en la frontera con el Perú. Algunos, en estado grave, tenían no menos de 4 y 5 impactos de bala en distintas partes del cuerpo; otros intentaban caminar aunque no lo conseguían.
Debíamos abordar pronto, pues a lo mejor, el enemigo acechaba cerca. Unos acostados y otros sentados, pero al final no cabían todos en el helicóptero. Prioridad, los más graves Ningún soldado deseaba quedarse a la espera de otro vuelo y confundían al oficial con sus gritos de dolor, pero era inevitable así fuese doloroso. Dejamos los menos afectados para después.
Mi capitán había abastecido el helicóptero con los últimos 50 galones del combustible de la reserva. Arrancamos motores y despegamos mientras yo miraba por la ventanilla a los que se quedaban. En sus ojos se veía el temor y la angustia de soportar por más tiempo el dolor y el miedo de estar en el sitio. Volamos hacia la base de Tres Esquinas. Abordo había una fetidez nauseabunda que emanaba de las heridas descompuestas, la sangre y el sudor de los cuerpos que se mezclaba con el humo del combate.
Sentí habitar en el infierno: Calor, gritos, llantos y el abrazo negro de la noche en el infinito espacio selvático. Al instante perdimos de vista la diferencia entre el cielo y la tierra. Era el panorama de un mundo sin horizontes.
Treinta minutos después.
-“Torre de control Tres Esquinas, Tres Esquinas, Tres Esquinas; helicóptero FAC 4122… FAC 4122…
Siga FAC 4122, este es Tres Esquinas”, contestaron. Informé la hora de llegada y el número de heridos a bordo.
Encontramos el punto de aterrizaje en la oscuridad, señalizado con los precarios medios de iluminación disponible en esa Base Aérea enclavada en medio de la selva. Pronto, aparecieron las alarmantes luces de las ambulancias. Los lamentos de los heridos se mezclaron con las órdenes de los médicos y las enfermeras. Aquel no era el fin de ese dramático rescate. Faltaba trasladarlos a un centro médico con mejores servicios. Transcurrieron 20 minutos cuando, en la negra y profunda bóveda celeste, se escuchó el distintivo rugir de un avión Hércules. No entendíamos cómo podría aterrizar. Estaba sobre nosotros y traía la esperanza de salvación.
De repente, la brillante luz de una bengala abrió un gran hueco en lo alto e iluminó todo el campo. El avión apareció en el centro del resplandor, suspendido en el aire, cual musculoso y alado dios griego que acude a proteger a sus jóvenes guerreros. Su silueta giró contrastando con el oscuro fondo del espacio y se posó en tierra mostrando el brillo de sus hélices que reflejaban la intensa luz de la bengala.
Al tocar tierra, el avión celebró su llegada con el chillido de las ruedas que despedían el humo del caucho quemado por el pavimento y el tronar de sus motores puestos en la máxima potencia de los reversibles para contener la veloz mole salvadora. Todos nos unimos a la celebración, con gritos de espontáneo júbilo. Lo habían logrado y los heridos se salvarían, a la media noche llegarían al Hospital Militar de Bogotá. Exhaustos respiramos satisfechos por la misión cumplida en aquel fatídico día.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de Asuntos Estratégicos
www.luisvillamarin.com

quarta-feira, 20 de janeiro de 2010

Presidentes extraordinarios para tiempos de grandes crisis

Presidentes extraordinarios para tiempos de grandes crisis

*Jairo Álvarez Botero

Hace pocos días fui entrevistado por el periodista Jorge Ramos para su programa de Univisión Internacional AL PUNTO. Disfruté mucho la entrevista porque el Señor Ramos es honesto, franco y pregunta en forma firme, demandando la verdad con su aguda mirada. Como él no permite preparar el programa, sus preguntas son como “tiros en la frente”. Para finalizar el programa me preguntó la opinión sobre la repercusión en una posible reelección del Presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez, considerando que los presidentes Chávez, Ortega, Morales, Correa, Zelaya, etc. también buscaban su reelección.

Sólo se me ocurrió decirle que la situación con Colombia era completamente distinta puesto que mientras en los citados países su democracia retrocedía, se fugaban los capitales y se perdía la libertad, en Colombia pasaba todo lo contrario. Además le dije que estaba seguro que los planes del Presidente Álvaro Uribe eran muy distintos puesto que era un hombre patriota que quería y debería terminar la misión propuesta.

Por meses la pregunta del Señor Ramos me ha hecho meditar frecuentemente: ¿debí haber contestado diferente? Después de esta entrevista he estado haciendo el paralelo histórico entre nuestra Colombia y los Estados Unidos de Norte Americana, una de las democracias más antigua y adelantadas del planeta.

Estados Unidos lleva 234 años de existencia sin golpes de estado, sin dictadores, sin plebiscitos y con un mínimo de reformas constitucionales, pero las grandísimas dificultades y tropiezos no han faltado en ponerla al borde del fracaso que exigieron a la democracia esfuerzos y sacrificios. La más grande de todas ellas la famosa Gran Depresión Mundial presentada a fines de los años mil novecientos veintes que fueron acompañados a continuación por la brutal Segunda Guerra Mundial.

Esta situación fue una de las más críticas que puede afrontar una nación: Decenas de millones de desempleados, el peor desempleo de la historia con una cuarta parte de la fuerza laboral sin trabajo. La producción agropecuaria reducida en un 60% y la industrial en 50%. Dos millones de habitantes viviendo en la calle y el crimen fuera de control. De los 48 Estados de la Unión, 32 cerraron todos sus bancos, incluyendo el Banco de la Reserva Federal. Y para “decorar esta torta” el 7 de Diciembre de 1941 estalló la Segunda Guerra Mundial al venir el ataque de Japón a Pearl Harbor, dejando así el país al borde de la mayor hecatombe de su historia. No se pueden contar las obras históricas escritas sobre esta famosa crisis.

¿Y qué necesitó USA para salir de esa crisis? Simplemente un líder sin miedo, con capacidad de trabajo, con iniciativa y conocimiento de la problemática de la nación. Esa persona necesitaba experiencia, que hubiera sido alcalde, senador, gobernador, presidente. Debería ser preparada para momentos de crisis, estudiosa y que gobernara con mano dura y erradicara el crimen. Necesitaba persona carismática con don de gentes y de mando para imponer orden y especialmente requería un hombre que el interés por su país estuviera por encima de cualquier ambición política. En otras palabras se necesitó un verdadero y completo patriota.

Como era lógico, para sacar el país adelante esa persona no podía estar encargada del país solo por unos pocos años. Necesitaba un tiempo extraordinario para situación extraordinaria y así poder cumplir la misión y “arreglar la casa”. La oposición nacional a la reelección fue muchísima porque “se arriesgaba la democracia de casi 170 años si se reelegía varias veces al presidente”, pero la tenacidad y amor a la patria de FDR lo llevo no solo a triunfar en su cometido sinó a cumplir su misión y, aparte de ello, dejo el terreno abonado para el éxito futuro de la nación.

¿Y cual fue ese Presidente? Franklin Delano Roosevelt (FDR) – gobernó de 1933 a 1945 – Fue necesario elegirlo presidente cuatro veces. Lamentablemente sus condiciones de salud no le permitieron terminar su último periodo. No solo sacó a la nación adelante sino que la dejó con grandes cimientos de desarrollo social, económico y madurez política que hoy en día se están cosechando. ¿Y cómo triunfó? Empezó motivando y convenciendo al pueblo de tener fe en sí mismo. Luchó por la justicia social y por los menos afortunados, creó el salaria mínimo, institucionalizó el Seguro Social, luchó por la paz y la cooperación internacional diciendo: “Mientras lucho la guerra planeo la paz”.

Por lo tanto los colombianos debemos dejar a un lado los intereses personales y políticos y dedicarnos a velar por el bien y el futuro de nuestra patria. Debemos seguir los ejemplos que nos dejó FDR y la democracia más sólida del mundo. Debemos apoyar a nuestro Presidente Álvaro Uribe Vélez para que termine la alta misión que se ha propuesto y así llegaremos a ser una nación modelo de desarrollo social, económico y democrático no solo en América Latina, sino en el mundo entero. Colombia no está sacrificando su democracia con la reelección de un presidente patriota y capacitado, al contrario, la está fortaleciendo. No debemos tener miedo. Colombia es más grande y fuerte democráticamente de lo que pensamos. Llevamos más de medio siglo siendo modelo de solidez democrática.

Tuve el privilegio de vivir hace casi medio siglo el último intento de asesinar nuestra democracia y triunfamos y triunfaremos por muchos siglos venideros si no tenemos miedo. Colombia, a pesar de haber adelantado tanto en tan corto tiempo, aún le falta mucho para completar la misión que se ha propuesto nuestro Presidente. Sólo la historia dirá la verdad, pero estoy seguro que todos los colombianos de bien estamos dispuestos a apoyarlo. Sólo sé que se necesitan seres extraordinarios para momentos de crisis y Colombia tiene el suyo.

Si bien es cierto que el Libertador Simón Bolívar nos dio la independencia de España, el Presidente Álvaro Uribe nos ha devuelto la libertad perdida, luego, no sólo debemos conservarla, sino fortalecerla. Debemos aprender de las experiencias dejadas por el Presidente Roosevelt. Los 25 años que llevo fuera de mi patria y los muchos años de servicio militar que presté, me ha dado el privilegio de no tener conocimiento ni orientación política colombiana pero a la vez poder ver y sentir el progreso de Colombia desde tres mil quinientos kilómetros de distancia. La distancia nos permite ver las cosas distintas. Todos los colombianos debemos meditar las palabras del Presidente Roosevelt el día que tomó posesión del cargo duró doce años y doce días: “A la único que le debemos tener miedo es al miedo".

Escribo esto porque es tiempo de meditar sobre nuestra patria ya que nuestro presidente nos ha ratificado una vez más que para los colombianos “Nada es Imposible”.

*Jairo Álvarez Botero es un inmigrante y hombre de negocios colombiano que a los setenta años de edad es la prueba viviente de que el Sueño Americano no es un mito. Autor del libro “NADA ES IMPOSIBLE”

sábado, 16 de janeiro de 2010

La Cancillería debe puntualizar acerca del cuento chino de las “bases gringas”

Es inconcebible la inconsecuencia de los medios de comunicación y el país en general, frente a las persistentes agresiones contra Colombia por parte del Foro de Sao Paulo, el Alba, Unasur, “colombianos por la paz”, y el Movimiento Continental Bolivariano.
Ni los generadores de opinión, ni la dirigencia empresarial, ni la academia, ni el gobierno parecieran tener claridad alrededor de un tema sensible y preocupante para el futuro del país. Mientras los conjurados urden un plan sincronizado, tendiente a dar estatus de beligerancia a las Farc, imponer un gobierno títere a Chávez, Correa, y Lula, incluido el uso de la fuerza si fuere necesario; todavía pululan los despistados que creen que Correa se volvió buena persona, que Lula no tiene nada que ver en el complot y que Chávez es solo un bocón.
En contraste, los hechos demuestran la realidad de los planes de la izquierda pro terrorista orientada desde el Foro de Sao Paulo. Pese a que el gobierno colombiano ha aclarado ante muchos escenarios nacionales e internacionales que no habrá “bases gringas” en Colombia, sino presencia militar norteamericana, de manera coincidente con lo que dicen las Farc en sus comunicados y en su web, los gobiernos de Unasur y los socios de Lula en Latinoamérica, de manera desafiante e irrespetuosa con Colombia, citan a cada rato, el tema y resarcen que las “bases militares gringas” en Colombia son una amenaza para la estabilidad de la región.
Al unísono Lula azuza a Chávez para que utilice la fuerza contra Colombia, porque sabe que el sería el mediador, el pacifista y el ganador del Premio Nobel de Paz, por zanjar las diferencias, pero claro, luego de legitimar a las Farc y de hundir a Colombia en el fango del socialismo del siglo XXI.
Por su parte, las Farc en contubernio con el Movimiento Continental Bolivariano y los mal llamados “Colombianos por la paz”, engañan a los familiares de los secuestrados con falsas promesas de liberación, mientras acomodan cada secuestrado a las conveniencias del Plan Estratégico.
El asunto medular, es que detrás de la desinformación y la verborrea, hay un proyecto estratégico del comunismo cubano sobre el continente, para lo cual cuenta con la complicidad de los gobiernos de Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, El Salvador y Bolivia.
Pero la incredulidad de los miopes es superior a la realidad de la agresión. Sesudos analistas colombianos, ven y escuchan a diario las barbaridades que ejecuta Chávez contra su pueblo y las libertades individuales en Venezuela, paralelas con la innegable y evidente preparación de una gigantesca operación militar contra Colombia diseñada en el Plan Guaicapuro que incluye la legitimación y apoyo a las Farc para su ofensiva final, con el apoyo de Ecuador y Nicaragua.
Sin embargo, presas de una estupidez rayana, estos analistas y comentaristas de opinión política, dudan, especulan y en últimas no creen que Chávez y los demás comunistas, sean capaces de acometer esa empresa contra la institucionalidad colombiana.
A ellos se suman los politiqueros de siempre. Ineptos ex mandatarios como Ernesto Samper, Andrés Pastrana y César Gaviria, están más preocupados por sacar a Uribe de la casa de Nariño para ubicar a uno de sus comodines, que en la gravedad del asunto. Las altas cortes o están permeadas por casos de corrupción o están convertidas en partido de oposición, para cumplir órdenes a uno de esos tres caciques.
La juventud está desorientada. Los gremios de la producción parecieran no tener claridad que lo que está en juego es la continuidad de la libre empresa y del sistema político vigente. Los congresistas ni se dan por entendidos, que dentro de las dos cámaras hay estafetas de las Farc dedicados a socavar la institucionalidad y a preparar el camino de la legitimación de los terroristas.
Los medios de comunicación están inmersos en el mar de desinformación, pero sobre todo fuera de foco. Da la sensación que desconocen el Plan Estratégico de las Farc y las intenciones del Foro de Sao Paulo, por lo tanto, no tienen un panorama claro frente a la compleja y grave agresión que se desarrolla contra Colombia y su futuro integral como nación libre, soberana e independiente.
Entretanto, los mismos mamertos que en Colombia apoyan el terrorismo y multiplican el odio anti yanqui, a menudo, viajan a los Estados Unidos y Canadá a promover que no haya TLC con Colombia y a denunciar supuestas persecuciones contra sindicalistas, pero nunca dicen que en los sindicatos hay varios terroristas de las Farc dedicados a destruir al economía nacional.
Esto indica que utilizan todas las formas de lucha para destruir el odiado capitalismo, e ingenuos, algunos de los demócratas izquierdistas del congreso estadounidense y unos académicos despistados, caen en la red del juego articulado por las Farc y del Foro de Sao Paulo, al escuchar y multiplicar los planteamientos pro farianos de los “opositores” al gobierno Uribe, que como lobos con piel de oveja, asestan puñaladas traicioneras a su “enemigo de clase” en Colombia y en Estados Unidos.
En síntesis, hay un complot en desarrollo mientras que la desinformación, el desconocimiento y la ausencia de claridad, favorecen a los conjurados, que a diario manipulan la información, pretenden legitimar a las Farc y preparan una agresión militar sincronizada en el Plan Guaicapuro.
Por estas razones y muchas más de fondo, es que el indio cocalero boliviano , el canciller brasileño y las Farc insisten en las “bases gringas en Colombia”, Chávez inventa una agresión del “imperio” contra Venezuela, y en apariencia Ortega y Correa guardan silencio y aparente amistad con Colombia, mientras tejen los hilos de la trama para la agresión sincronizada.
Al mismo tiempo el obispo rojo en el Paraguay, Mujica en Uruguay, Funes en El Salvador y la dictadura cubana, articulan el plan propagandístico continental para completar el proyecto, del cual las Farc ahora son una parte y no el eje central.
Esa es la explicación porqué los terroristas y sus cómplices insisten en el tema de las “bases gringas” en Colombia…..
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
www.luisvillamarin.com
Analista de asuntos estratégicos

domingo, 10 de janeiro de 2010

El propósito de "Colombianos por la paz" es lograr estatus de beligerancia para las Farc

Por coronel Luis Alberto Villamarin Pulido el 10 de Enero 2010 4:42 PM

La manipulación de las Farc para liberar al cabo Moncayo tiene una explicación precisa y hace parte del plan B orquestado para finales de diciembre pasado. El plan A para dejar en libertad al suboficial, se realizaría con la complicidad de los gobiernos de Brasil y Argentina, así como la calculada intervención de Monseñor Castrillón en Roma, mas la simultánea publicación en Suecia del video de los "campesinos farianos".
La trama era perfecta y coincidía con el fin de año, cuando el espíritu navideño relaja un poco las actitudes políticas e induce a conciliar. Algo similar a la pantomima de la fallida liberación del niño Emmanuel hace un par de años.
Mediante esta jugada, las Farc pretendían utilizar el secuestro del gobernador del Caquetá como el medio de presión, para que Europa por intermediación del Vaticano les quitara el rótulo de terroristas, y así Lula, Chávez y el resto del "combo fariano" les concederían estatus de beligerancia, embajadas en sus países y total reconocimiento político.
En forma premeditada, días antes se reunió en Caracas el Movimiento Continental Bolivariano de las Farc, cuyos cabecillas expresaron abierta simpatía por el brazo armado del Partido Comunista Colombiano, con la venia de los gobernantes de los países comprometidos en una asociación para delinquir, que por enésima vez guardaron silencio frente a esta realidad geopolítica y estratégica que atenta contra la integridad institucional colombiana.
Desde luego, Chávez continuó con la amenaza de guerra y la farsa de vender la idea que la víctima es Venezuela, para justificar cualquier agresión posterior surgida de su gobierno, ya que no le funcionó la provocación de guerra contra Colombia, con la destrucción de tres puentes ubicados en pasos fronterizos.
Por esa razón, cuando dijo que las liberaciones demorarían mas de lo previsto, Piedad Córdoba no solo se integró a la reiterada manipulación y al premeditado plan fariano, sino que desautorizó a Monseñor Córdoba, quien por iluso se convirtió en ficha del plan A de las Farc y sus camaradas, cayó en la trampa y puso en entredicho tanto su credibilidad, como su seriedad, no ajena al consuetudinario deseo de figuración de sus antecesores en asuntos de mediación, para tomar algún contacto con el grupo terrorista.
Pero a los conjurados les falló el plan A. El gobernador del Caquetá fue degollado. El mundo entero se les vino encima a las Farc. Sus socios de Venezuela, Brasil, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay, no los cuestionaron en público, pero se quedaron sin aire. El canciller brasileño Amorín que hacía parte de la conjura y coordinaba la filigrana internacional de apoyo a las Farc tanto con Olivo Saldaña en Brasilia como con sus embajadores en Europa, se vio obligado a retirar a un emisario de Bogotá y a guardar silencio discreto.
De inmediato, las Farc y sus socios activaron el Plan B. El partido Comunista Argentino, con el aval del gobierno de Cristina Kirchner, publicó en Buenos Aires la película filmada en Venezuela cerca a uno de los campamentos de Iván Márquez, la que también pretenden presentar en Suecia.
Pero, una vez mas les falló lo planeado, porque la Cancillería colombiana puso el grito en el cielo e instó por primera vez a los embajadores, a que actúen en consecuencia y eviten la audaz propaganda terrorista.
Entonces, Alfonso Cano sacó a relucir sus cartas. Puso al descubierto que los nexos de los comunistas argentinos con las Farc están en pie, y dejó traslucir, que a diferencia de la apatía del cuerpo diplomático colombiano acreditado en Estocolmo, los terroristas de civil que circulan por Europa ya contactaron al gobierno sueco, muy sensible por cierto a los temas humanitarios; los convencieron que son simples campesinos y no narcoterroristas, razón por la cual este país sería el mediador ideal para liberar a Moncayo.
Dicha mediación generaría la "sorpresiva" reacción favorable a las Farc por parte de los gobiernos del socialismo del siglo XXI en el hemisferio, para forzar la falsa negociación de paz, a partir del canje humanitario y el estatus de beligerancia de las Farc.
Esa negociación de paz sería falsa, pues el dogmatismo marxista-leninista, indica que para las Farc y sus socios del Foro de Sao Paulo, solo habrá paz en Colombia cuando los terroristas tengan el poder político en Colombia y hayan impuesto una dictadura comunista afín a Chávez, Morales, Lula etc.
Por lo tanto, "Colombianos por la paz" grupo del que hacen parte varios miembros del Partido Comunista Clandestino de las Farc, amparados en las bondades de la democracia que pretenden degollar como hicieron con el gobernador del Caquetá; solo busca la legitimación política de las Farc no la liberación de los secuestrados.
Este grupo del que también hacen parte varios idiotas útiles de las Farc, que ansiosos por sacar a Uribe e impedir su reelección, obran como marionetas de los terroristas; actúa en consonancia con el Foro de Sao Paulo, el Movimiento Continental Bolivariano, los proyectos del Plan Renacer de las Farc y los "coincidentes planteamientos" de los camaradas del semanario Voz, órgano de difusión oficial del Partido Comunista Colombiano.
En ese orden de ideas, la militancia de Alán Jara en Colombianos por la Paz no es gratuita. El, Sigifredo López, Luis Eladio Pérez y Gechem fueron liberados con instrucciones precisas de hacer campaña para el Congreso, conseguir la curul y presionar desde allí el acuerdo humanitario, para lograr el siguiente paso del estatus de beligerancia fariana.
No hay lugar para ser tan ingenuos al pensar que un grupo terrorista que masacra sin compasión a once magistrados y luego miente con total cinismo, que secuestra y degüella a un gobernador, que juega con el dolor de la madre del mayor Guevara, que envenena acueductos municipales, que lanza cilindros contra una capilla llena de feligreses en Bojayá, que incendia automotores con ocupantes adentro, que masacra a 33 campesinos en La Gabarra, que fusila a sus compinches, que trafica coca y que ha mentido tantas veces, hubiera liberado a los dirigentes políticos enunciados, sin haberlos comprometido a nada.
Además, sería muy ingenuo creer que esas liberaciones fueron de buena fe, cuando han manipulado tanto con la liberación del cabo Moncayo y los demás secuestrados.
Un indicio de esta realidad, es que recién liberado Eladio Pérez hablaba incansable que tenía la fórmula secreta para el intercambio humanitario con participación de varios gobiernos, pero pocos días después de su liberación murió Raúl Reyes y en los computadores que le incautaron, quedó demostrado que el audaz plan de paz de Pérez, no era más que la imposición a este mensajero casual, de lo acordado por Chávez e Iván Márquez en el Palacio de Miraflores,
En síntesis, La propuesta de poner a Suecia como mediador obedece a buscar que la Unión Europea con participación incluida del Vaticano, retire el rótulo de terroristas a las Farc, mientras "Colombianos por la paz", sigue inmerso en el objetivo para el cual lo crearon los comisarios políticos de las Farc, es decir, buscar el estatus de beligerancia para los terroristas.
Esto explica las declaraciones de Iván Cepeda cuando dice que con el degüello del Gobernador del Caquetá, las Farc no son terroristas sino que cometieron un crimen de guerra, es decir que desde esa óptica son un ejército.
Tal posición coincide con los expuesto por los terroristas reunidos en Caracas con el nombre de Movimiento Continental Bolivariano, el silencio cómplice de los mandatarios de Unasur vinculados al socialismo del siglo XXI, la continua amenaza de Chávez contra Colombia, y el desespero de las Farc por conseguir estatus político, antes que los aviones Super-tucano terminen de eliminar a sus cabecillas.
De remate, ya las Farc no actúan solas. Su operatividad va en consonancia con un impulso internacional, del cual hacen parte los miembros del Foro de Sao Paulo y todos los comunistas latinoamericanos, pero por desgracia, los afectados tanto en Colombia como en Estados Unidos no quieren ver así.


Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com