quarta-feira, 22 de setembro de 2010

La incompetencia profesional de la Corte para escoger el Fiscal podría ser un record Guiness Justicia débil y corrupta en Colombia


Sin duda, la politiquera y poco clara actitud de la Corte Suprema de Justicia frente a la escogencia del Fiscal General de la Nación en propiedad, ya hace parte de los records que se anotan en el libro de Guiness.
En torno a este bochornoso episodio quedan muchas preguntas y muy pocas respuestas Aducen por ejemplo los magistrados, que los inscritos en las diferentes ternas no reunen los requisitos para el efecto. Pero, acaso los doctos magistrados que en este caso específico están jugando con la buena fe de los colombianos en tan inusitada demora, si reúnen los requisistos para ser ejercer sus cargos. Solo ellos lo saben.
En el fondo del asunto, pareciera haber oscuros intereses como poner un fiscal de bolsillo para la Corte y los padrinos políticos de cada magistrado. Al mismo tiempo llama la atención la falta de claridad acerca de cuál pudiera ser la razón para que esos mismos magistrados, ponen mil trabas al nombramiento del fiscal e inclusive hacen debates publicitarios al respecto, en cierta forma se conviertieron en partido de oposición al gobierno de turno, no han sido tan eficaces en juzgar a los senadores implicados en los computadores de Reyes como estafetas de las Farc o miembros del Partido Comunista Clandestino, que en la práctica no es tan clandestino.
Para cualquier lego en asuntos jurídicos, queda la sensación que la Corte Suprema pudiera estar dando un golpe de Estado porque con presumibles marrullas politiqueras y argucias propias de tinterillos, pudieran estar vulnerando la Constitución y dilatando el nombramiento del Fiscal en propiedad, a sabiendas que el actual encargado, ni es el mas idóneo y de pronto, tampoco reune tantos requisitos que exigen al posible titular.
Por eso es improrrogable la reforma a la justicia que plantea el gobierno nacional. Es necesario remover vacas sagradas de todas las instancias judiciales. Quizás la ineptitud funcional de la Corte para escoger un nuevo Fiscal Genreal de la Nación, explique la venalidad de otros magistrados y jueces que a diario prevarican en procesos penales, administrativos o civiles, con impunidad absoluta e indiferencia total.
Será que los señores magistrados no se dan cuenta del pésimo ejemplo que dan con esta actiud siniestra a los estudiantes de derecho, o lo que es mas grave, del turbio mensaje procedimental que están enviado a los futuros abogados, jueces y magistrados de la república.
Una Fiscalia en la que han tenido ineptos como Luis Camilo Osorio, brujos de asesores, algunos Fiscales de bolsillo de los terroristas o los narcotraficantes,Vicefiscales que acosan sexualmente a las funcionarias y transan oscuras negociaciones de relojes Rolex, etc; indican que si es cierto que en esa entidad se necesita barrer adentro con mano dura, pero tambien, infieren que la solución no puede provenir de la politiquería, los compadrazgos, las retaliaciones contra el uribismo, ni la indiferencia rayana frente a la probada complicidad de algunos dirigentes políticos con terrristas de las Farc.
Mientras tanto, la incompetencia profesional de los magistrados de la Corte para escoger el nuevo Fiscal, ya hace parte de un negativo record Guiness aportado por la endeble justicia colombiana. Y de apso afecta en grado sumo a los colombianos que pagamos impuestos para cubri los sueldos de esas eminencias en jurisprudencia.
Lástima que ya no vive Jaime Garzón, para escuchar su sonora carcajada en su habitual segmento "En Quac tambien hay tiempo para el humor", cuando el Presidente del Consejo de Estado dijo que "en Colombia la justicia no esta politizada". Valdría la pena contarle a este ilustre nmagistrado la historia de los dos niños que preguntan a la abuela ¿de dóne vienen los niños?. A la respuesta de la viejecita, que los trae la cigüeña, uno de los pilluelos pregunta al otro: O le contamos la verdad o la dejamos que siga viviendo asi de inocente?
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com
www.conflictocolombiano.com

segunda-feira, 20 de setembro de 2010

Baja de Biojó, otro golpe táctico de connotaciones estratégicas

El ataque aeroterreste de la Fuerza Pública contra la cuadrilla 48 de las Farc, en la que perecieron 22 terroristas incluido Domingo Biojó, es un golpe táctico de connotaciones estratégicas a favor de Colombia contra el narcoterrorismo comunista, y, una rueda en el palo, a la argucia publictaria de las Farc y sus compinches con la farsa del diálogo de paz.
La muerte en combate de Biojó y su círculo inmediato, desbarata la estratagema de la estafeta oficial de las Farc en Europa y Suramérica, deja sin aire a Correa y Chávez, y obstaculiza las patrañas de Lula, encaminadas a legitimar a las Farc, darles estatus de beligerancia, abrirles embajadas en los países con gobiernos proterroristas del hemisferio, y al vez, abre otras posibilidades para incrementar la progresiva desarticulación fariana.
Tras las muertes de Reyes y Edgar Tovar, el Secretariado envió a Biojó al Putumayo no solo a controlar los ingresos derivados del narcotráfico, sino a organizar las relaciones clandestinas con funcionarios oficiales del gobierno de Correa y dirigentes comunistas ecuatorianos vinculados al Movimiento Continental Bolivariano.
Por su estructura académica y concepción política, Biojó encarnaba a un férreo difusor de la línea estratégica de Cano, Márquez y Catatumbo. Típico bandido comunista experto en combinar todas las formas de lucha, mentir hasta al respirar y masacrar sin piedad y sin escrúpulos, a todos los llamados “enemigos de clase”.
De nuevo, la inteligencia militar se anotó un éxito contundente. La ubicación precisa del campamento facilitó que los bombarderos atacaran a tiempo y sin permitir la huida de los delincuentes. Igual que sucedió con Reyes, Acacio, Martín Caballero, Felipe Rincón, Sonia la Pilosa, Danilo, Buendía y otros terroristas.
También quedó demostrado, que mas que negociaciones ingneuas y sin norte, lo primero que se necesita es voluntad política para derrotar a las guerrillas. Lo demás viene por añadidura. Con este golpe, Cano perdió otra batalla estratégica, planteada por el mismo cuando en declaraciones a Al Jazeera propuso hacer la paz, pero, al mismo tiempo ordenó una agresión sistemática contra la Policía Nacional, para sus cálculos político-militares, el eslabón más débil de la cadena de seguridad nacional; al mismo tiempo que sus compinches de colombianos por la paz y los mandatarios comunistas del hemisferio, lanzaban la propuesta de abrir negociaciones de paz encaminadas a legitimar el terrorismo en Colombia.
La Operación Fortaleza II, desbarató otra vez la componenda, tal como sucedió cuando hubo coincidente buena voluntad de monseñor Castrillón en el momento que las Farc secuestraron y degollaron al gobernador del Caquetá; o en la tramposa mediación de Chávez, o en la manipulada Operación Emmanuel; o en la farsa de la liberación de Moncayo y los dirigentes políticos que por orden de Cano aspiraban al Congreso, para sacar adelante el intercambio humanitario profariano.
Desde hace varios la guerra en Colombia se combate con especial énfasis en el plano estratégico y de alta política. Por eso hay tantas presiones internacionales de los gobiernos comunistas del hemisferio. Y por eso, las tropas están obligadas a causar a las Farc mas golpes tácticos de connotaciones estratégicas, con especial énfasis en inteligencia militar especializada para localizar blancos rentables y una alta dosis de estrategia integral de guerra sicológica y acción cívico-militar, para desbaratar los proyectos políticos farianos regionales que construyen a lo largo y ancho del país, terroristas con el perfil de Biojó, o los miembros del Partido Comunista Clandestino que en realidad no son tan clandestinos, pues en su afán de legitima ra la s Farc, algunos de ellos integran organizaciones no gubernamentales abiertamente proterroristas.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com

terça-feira, 7 de setembro de 2010

¿Conoce Santos a Lula?

Observatorio brasileño hace un análisis de la visita del presidente Juan Manuel Santos a Brasil, y contrario a todo lo que dije la media brasileña y colombiana, Lula no ha declarado las FARC terroristas ni mucho menos se ha comprometido en combatirlas.

Y los motivos de esa afirmación los demuestro más abajo, con pruebas fehacientes, en un artículo que escribí especialmente para el periódico colombiano Talante, del cual tuve el honor de ser invitada por su director Samuel Hoyo a escribir dicho artículo.

Al final hay una entrevista que el filósofo y periodista brasileño, Olavo de Carvalho, ofreció a Fernando Londoño el 3 de septiembre, en su programa radial “La Hora de la Verdad”, y que dice lo mismo que afirmo yo en mi artículo titulado: “¿Conoce Santos a Lula?”.

Espero con eso ayudarlos a comprender lo que pasa en el gobierno brasileño con el alerta de que no se dejen ilusionar por las apariencias, que lamentablemente Lula no es – como nunca ha sido – amigo de Colombia pero sí de las FARC. Ojala el señor Santos sepa lo que hace y que no coma el cuento del “demócrata” presidente brasileño.

Que Dios nos guarde a todos y aguarden en breve una movilización a favor del Coronel Plazas Vega hecha por un grupo de brasileños amigos de la verdad.

Comentarios: G. Salgueiro


¿Conoce Santos a Lula?

Graça Salgueiro

El presidente Juan Manuel Santos escogió hacer su primer visita, ya como mandatario de Colombia, a Brasil, y lo hizo en los primeros días de septiembre. Trajo en su equipaje sendos acuerdos y la esperanza de encontrar un presidente amistoso, democrático y la certeza que tendría en su par homologo a un gran aliado.

De hecho, los acuerdos comerciales y técnico científicos emprendidos por los dos mandatarios han sido muy provechosos para ambos países. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado en relación con la lucha en contra el narcoterrorismo pues Lula, aunque toda la media nacional e internacional haya visto así, no puso el acento donde todos querían.

A la media – y al parecer a Santos también – le pareció que Lula iba, a partir de ese encuentro de dos días, a cooperar en la lucha contra las guerrillas que azotan Colombia hace casi 50 años, basando sus convicciones en lo dicho por Lula. Según Santos, "Todos los países, Brasil y el resto de los países de la región, rechazan el terrorismo, rechazan los métodos violentos para lograr objetivos. Y en eso, le agradezco mucho al presidente Lula y al Brasil esa posición, que ha sido clara y contundente".

En verdad, en ningún momento Lula se ha referido a las FARC o ELN, o cualquier otra banda criminal, como se desprende de lo dicho por él: “Nada justifica el terrorismo como instrumento de lucha política, Brasil es solidario con el pueblo Colombiano en la ruta de la paz contra la violencia”. ¿De donde sacaron que Lula ha afirmado, “clara y contundentemente”, como ha dicho el presidente Santos, que condenaba a las FARC? ¿Eso es apenas el deseo común a todos los que deploran el terrorismo fariano, o un delirio de interpretación o, lo que es peor aún, desinformación conciente?

Además, para Lula – como para todos los miembros del Foro de Sao Paulo – la paz en Colombia se consigue con los dichos “acuerdos humanitarios” que no son más que sainetes donde se magnifica a las FARC y con eso, llevar al proceso de reconocimiento como “fuerzas beligerantes” que deben volverse partidos políticos, pero en particular, que lleguen al poder para integrarlos al socialismo del siglo XXI.

Cuando Lula dije “nada justifica el terrorismo como instrumento de lucha política”, él no se refería a las FARC sino al “terrorismo de Estado”, según ya había sido establecido en el X Encuentro del Foro de Sao Paulo ocurrido en La Habana en 2001, del cual firmaron Lula y guerrilleros de las FARC que en aquél entonces participaban activamente de dicho Foro, conforme se le aquí. Y tanto es así, que el sitio ANNCOL, que a sabiendas es el vocero de las FARC, en una nota de hoy (05.09) dice: “Bogotá esperaba convencer al presidente Lula da Silva, de caracterizar a las FARC como una organización narcoterrorista. Fracasó. Más bien recibió una directa, ‘el terrorismo no pude ser utilizado como arma política’ en elegante alusión al Estado colombiano”. Más claro no canta el gallo…

Por su lado, la candidata oficialista, Dilma Rousseff, ha dicho tras entrevista con el presidente Santos que "Brasil tiene una posición muy clara contra el narcotráfico y Colombia lo sabe". Sí, de hecho Colombia sabe como se comporta Brasil frente al narcoterrorismo, pues aunque el presidente Uribe haya insistentemente solicitado que Lula calificara las FARC de terroristas, esa solicitud nunca fue atendida. Además de eso, Colombia también solicitó la extradición de alias “Cura Camilo” de las FARC y Brasil lo que hizo fue ofrecerle estatus de “refugiado político” y un buen empleo a su pareja en el Ministerio de Pesca, a mando de Dilma Rousseff. Y en el mes de mayo de ese año fue arrestado en Manaos, Brasil, otro terrorista de las FARC de alias “Tatareto” que al igual Colombia solicitó extradición y Brasil desoyó.

Me gustaría muchísimo ver las relaciones entre Brasil y Colombia las mejores, sin embargo, el Presidente Santos necesita poner las barbas de remojo porque a depender del gobierno saliente y más aún se gana los comicios la “ex” terrorista Dilma, las promesas en relación con el combate al terrorismo no van ser más que palabras al viento y nunca van salir del papel. La diplomacia tiene de esas cosas. Se cree en mentiras endulzadas y reina la hipocresía por todos lados a nombre – supuestamente – del bienestar del pueblo.

*Artículo escrito para el periódico “Talante” de Colombia.

Entrevista con Olavo de Carvalho en “La Hora de la Verdad”

De el audio llevar mucho tiempo para tocar, oigan directamente del sitio aquí.

sexta-feira, 20 de agosto de 2010

René Guarín, además de terrorista del M-19 es secuestrador

Hechos nuevos en el caso del Coronel Plazas Vega, cambian el escenario de las denuncias en su contra y Observatorio brasileño, que acompaña el caso con interés y aprehensión, no puede dejar de documentar ese hallado tan grave y tan importante. El tipo René Guarín Cortés, hoy conocido como “defensor de los derechos humanos” (de terroristas), hermano de una presunta desaparecida, tiene desde el juicio del Coronel Plazas conseguido un papel protagónico en la media con tal de “defender su pobre hermanita ‘desaparecida’ en el Palacio de Justicia”.

Pues bien. La periodista de RCN, Claudia Morales, fue informada a través de un correo electrónico que Guarín tiene rabo de paja y que fue uno de los participes del secuestro del hijo de un empresario el 1988. Por su lado, el periodista Ricardo Puentes Melo, al parecer, también fue buscar más detalles de ese hecho y el resultado es lo que sigue abajo.

Claudia Morales intentó entrevistarse con Guarín para que él explicara lo ocurrido y su participación como miembro del M-19, pero él no compareció. El día 18 de ese mes la emisora “La W radio” trajo dicha periodista a sus estudios y, a través de una llamada, pudieron entrevistar Guarín. El fulano intenta desacreditar las acusaciones que hace Claudia pero queda claro que Guarín no contestó las preguntas hechas por ella sino que despistó cuanto pode, diciendo que su pasado “no tiene nada que ver con el Coronel Plazas”. Es un cínico, un farsante facineroso que DEBE ser demandado en el caso. Además, en el articulo abajo queda en claro que la fulana Cristina del Pilar Guarín estaba en el Palacio de Justicia cumpliendo “misión”, pues si no era miembro del M-19 era su informante.

Lean el citado artículo y enseguida escuchen el audio de la entrevista. Hay en esa edición tres archivos para descarga muy importantes, pues son copias de los periódicos noticiando el secuestro perpetrado por M-19 en el que participó René Guarín. Sé que es un sueño casi imposible de mi parte, pero mi gustaría mucho que la Corte Suprema de Justicia analizara esos datos para conocer “quien” de hecho es el criminal y quién es la víctima en esa historia tan morbosa. Que Dios nos bendiga a todos y hasta la próxima!

RENÉ GUARÍN, EN REALIDAD ES UN GUERRILLERO TERRORISTA AMNISTIADO

Por Ricardo Puentes Melo

No le demos más alargues. RENÉ GUARÍN CORTÉS, defensor de Derechos Humanos y principal acusador contra el coronel Alfonso Plazas Vega, por la supuesta desaparición de su hermana Cristina Guarín Cortés, es un secuestrador, miembro amnistiado de la guerrilla del M-19, mismo grupo narcoguerrillero que tomó a sangre y fuego el Palacio de justicia y que asesinó magistrados y civiles en los nefastos hechos de noviembre de 1985.


René Guarín, es en realidad un guerrillero del M-19, hoy amnistiado

René Guarín, el acusador más enconado del coronel Plazas, a quien señala con su dedo ante los medios de comunicación que le han dado espacio a este hombre, cliente del colectivo de abogados Alvear Restrepo, no es más que un secuestrador, un guerrillero amnistiado que, con el silencio cómplice de ONG y de Gustavo Petro, Antonio Navarro, Vera Grabe, Carlos Franco, Otty Patiño y otros guerrilleros amnistiados que fueron sus compañeros de delito, viaja hoy por el mundo como un defensor de los Derechos Humanos fingiendo ser víctima de delitos de Estado.

Enterarnos no fue sencillo. Todo comenzó con un mail que nos llegó donde se nos informaba de que este Guarín habría presuntamente participado en un secuestro de un importante empresario en Bogotá. La fecha que nos dieron estaba errada, pero por fortuna yo conocía al empresario. Lamentablemente había fallecido hacia varios años.

Sin embargo, todavía vivía un amigo mutuo, quien me informó que el secuestrado no había sido el empresario, sino un hijo suyo que tuvo que salir del país por obvias razones. Me comuniqué con él y, aunque me advirtió que no quería dar entrevistas sobre este hecho –que quería olvidar a toda costa- me informó la fecha de su secuestro. Y me dio un dato aún más valioso: Recordaba perfectamente que sus secuestradores eran del M-19, recordaba al conductor del auto en lo que subieron, recordaba que este conductor se llamaba René Guarín Cortés, y estaba seguro de que este pillo había sido amnistiado durante el gobierno de Virgilio Barco.


Detalle del facsimil de prensa donde registra que el guerrillero Guarín es capturado

Solicité información al Consejo Superior de la Judicatura, que todos sabemos que son cercanos a la izquierda, pero ellos no quisieron suministrar ninguna información. Embolataron el Derecho de Petición.

Pero con los datos suministrados por la víctima, el resto fue relativamente sencillo. El hecho figura con lujo de detalles en la prensa de la época, año 1988. Y también conseguimos el documento donde se listan a varios guerrilleros amnistiados del M-19 y las FARC. Allí figura el guerrillero René Guarín Cortes, con la cédula de ciudadanía No. 79.284.960 (la misma que registran los medios de comunicación con referencia a la identidad del secuestrador capturado). Su nombre aparece junto al de Vera Grabe y el de Carlos Ramón González Merchán (del Partido Verde).

Uno se pregunta qué hay detrás de todo el montaje contra el coronel Alfonso Plazas. Y la respuesta es sencilla: El M-19; la misma alianza entre guerrilla y narcotráfico que se tomó el Palacio de Justicia para asesinar magistrados y destruir procesos contra los narcotraficantes, quiere la cabeza de Plazas Vega.

Hoy tenemos todo mucho más claro. Cristina del Pilar Guarín, la hermana de René Guarín, había ingresado a trabajar en la cafetería del Palacio de Justicia. Y bajo esa máscara de que esta mujer era una humilde empleada, su hermano, con la asesoría del colectivo de abogados Alvear Restrepo, con abogados que desde años antes estaban vinculados con guerrilleros del M-19, montó una obra de tragedia griega para gritar al mundo entero que su pobre hermana, una sencilla y pobre mujer, había sido asesinada y desaparecida por el coronel Plazas Vega. Pero olvidó mencionar este René Guarín, que él mismo es un secuestrador, un guerrillero del M-19 que fue amnistiado por el gobierno de Barco.

Cristina del Pilar Guarín tampoco era una sencilla y humilde mujer. Era una graduada de Derecho de la Universidad Nacional, donde René Guarín también estudiaba Ingeniería de Sistemas. ¿Qué hacía una profesional trabajando como empleada en la cafetería del Palacio de Justicia…? ¿No es un poco extraño que la hermana de un guerrillero del M-19 entre a trabajar en un puesto por debajo de su nivel, de bajo perfil, en un edificio que quince días después de su fecha de ingreso, sería tomado salvajemente por el grupo guerrillero donde militaba su hermano René Guarín..? ¿No es extraño que el abogado defensor de Petro (miembro del M-19), Rafael Barrios Mendivil, miembro del colectivo de abogados Alvear Restrepo, sea hoy quien acusa a Plazas…?

Con este importante dato, es lícito preguntarse si Cristina del Pilar Guarín no fue también una guerrillera que el M-19 colocó en el Palacio de Justicia con el propósito de hacer inteligencia y pasar informes a la guerrilla donde también militaba su hermano.


Detalle del informe donde se relaciona a Guarín como amnistiado.

Por eso es que entendemos que Iván Cepeda y otros pretendidos activistas de Derechos Humanos, brindan tanto apoyo a la lucha de este peligroso personaje al que los medios de comunicación le visten como defensor de los Derechos Humanos, y víctima de un crimen de Estado. Pero ya sabemos que René Guarín no es más que un cínico.

Un cínico que sigue siendo apoyado por sus compinches de la guerrilla. Gustavo Petro, Antonio Navarro, Vera Grabe, Carlos Franco, Carlos Ramón González y Otty Patiño –entre otros- nos deben explicación de habernos ocultado este importante hecho que seguramente habría dado otro giro. También nos debe explicación el otro guerrillero amnistiado León Valencia, otro que hoy da cátedra sobre derechos humanos.

El complot queda mucho más claro a la luz de estos descubrimientos. Y lo repetiremos hasta el cansancio: La narcoguerrilla y sus aliados están empeñados en inculpar falsamente a los militares que han asestado golpes a esta coalición macabra entre la guerrilla y el narcotráfico que ha infiltrado la justicia colombiana.

No de otra manera puede uno explicarse por qué la juez Jara, que condenó al coronel Plazas Vega a una pena de 30 años, haya sido nombrada juez a pesar de que su examen para el cargo la colocó entre las últimas personas. Ya puede uno explicarse por qué es nombrada también para el caso de Plazas Vega. Y por qué es sacada por el país, supuestamente para pagarle estudios en el exterior (algo que es irregular). La protegen de ser acusada de prevaricato. Esta juez luchó hasta lo último para que el coronel Plazas fuera llevado a una cárcel, lugar donde –según información de inteligencia militar- estaba todo previsto para que el coronel fuera asesinado. La juez Jara, que también le negó al coronel el derecho humanitario de asistir al funeral de su padre, tendrá que responder algún día por estas aberraciones. Ojalá nos diga algún día quién o quiénes la tienen en su nómina.

También se explica uno por qué la Fiscal Ángela María Buitrago se valió de testigos falsos, que no existen, para ensañarse contra el hombre que salvó al país de caer en poder total de la narcoguerrilla.

Otro asunto importante: René Guarín y sus compinches, cuando fueron capturados por el secuestro, tenían en su poder armas que ellos habían robado en un asalto a Nemocón, donde asesinaron a un agente. Y otro más: La otra capturada María Antonia Espitia, vivía en Zipaquirá, población donde operaba Gustavo Petro.

En este momento estoy escuchando que la noticia se le está dando al coronel Plazas en RCN radio.

Se le está diciendo al coronel Plazas que quien lo acusa falsamente de secuestro, no es más que un secuestrador…

Se le está diciendo que mientras él sigue recluido, sus acusadores, los mismos que se tomaron el Palacio de Justicia y masacraron a decenas de colombianos, hoy posan como defensores de los derechos, como senadores, gobernadores y hasta candidato presidencial.

Es aberrante todo esto.

Agosto 17 de 2010

Fuente: http://www.periodismosinfronteras.com/rene-guarin-es-en-realidad-un-secuestrador-y-guerrillero.html

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Claudia Morales, periodista de RCN

Comentarios: G. Salgueiro

quinta-feira, 1 de julho de 2010

Caso Coronel Plazas: Guarín en maniobras desesperadas

Observatorio brasileño da seguimiento a la saga del Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, de esa vez con un contundente articulo de Eduardo Mackenzie, periodista colombo francés radicado en Francia, que es un puñetazo a la cara de todos que siguen insistiendo en las mentiras acerca de los “desaparecidos” de los hechos del Palacio de Justicia.

El abogado de las familias de los “desaparecidos”, René Guarín, sigue con su trabajo de sapa, ahora participando en cuantos programas de radio se le ofrezcan para que él siga acusando el Coronel Plazas de estar “desacatando” el fallo de la juez Jara, por haber sido trasladado de la Picota para donde constitucionalmente se quedan todos militares que aguardan encarcelados los juicios en su contra, o sea, en la Escuela de Infantería del Ejército en Bogotá. Todo en conformidad con las leyes.

Y ese articulo ha suscitado tanto alboroto por parte de los que quieren a todo costo condenar a un inocente, que la radio “W” resolvió hacer un “debate” entre Eduardo y Guarín. Oigan lo que dice cada cual y saquen sus conclusiones. A mi me pareció – salvo se me equivoco – que la radio sigue los pasos de los comunistas que quieren a sangre y fuego acabar con el Coronel Plazas, o entonces tiene miedo de ese tinterillo.

Hay aun un articulo-denuncia escrito y enviado por Ricardo Puentes Melo al Procurador General de la Nación, Doctor Alejandro Ordóñez Maldonado, muchísimo bien fundamentado, donde él pide al procurador investigar lo que ha sido hecho de los 36 cadáveres enviados a la Universidad Nacional de Colombia, bajo la responsabilidad de Laboratorio de Antropología Física que han sido victimas de la masacre del Palacio de Justicia. Hoy la ciencia forense cuenta con las pruebas de ADN que pueden identificar los restos de esas persona y eso es muy, pero muy importante para probar la inocencia del Coronel Plazas, si todavía quedar dudas cuanto a su acción en el Palacio. No se pierdan de leerlo aquí. Observatorio brasileño sigue atento a los hechos del Coronel Plazas Vega. Que Dios nos bendiga a todos y hasta la próxima!

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Guarín en maniobras desesperadas

Por Eduardo Mackenzie

30 de junio de 2010

René Guarín desató una nueva campaña de odio contra el Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, pocos días después de que éste recibiera la cuestionada y surrealista condena, en primera instancia, de 30 años de prisión. Furioso porque el Inpec había trasladado al Coronel a la Escuela de Infantería de Bogotá, y no a la cárcel de la Picota, el hermano de Cristina Guarín, una de las personas que perdieron la vida en la tragedia del 6 y 7 de noviembre de 1985, acusó al Coronel de “desacato”. Es el mundo al revés: el traslado a la guarnición militar fue una decisión del Inpec, y de nadie más.

En su carta al Inpec del 18 de junio de 2010, la juez María Stella Jara Gutiérrez ordena trasladar al Coronel Luis Alfonso Plazas Vega “a un sitio de reclusión”. Allí la juez no dice que el Coronel debe ser llevado a una cárcel. Al usar la fórmula “sitio de reclusión” la juez indicó, con precisión, que Plazas debía ir a una guarnición militar pues así lo determina la ley. Una resolución vigente habilita a la Escuela de Infantería para servir como lugar de reclusión de los militares que son objeto de un proceso penal. Allí se encuentran, por ejemplo, el general Uscátegui y el general Arias Cabrales. Allí estuvo, hasta su absolución, el Almirante Arango Bacci.

La juez Jara había intentado, en agosto de 2009, trasladar a la Picota al Coronel Plazas violando su estatuto militar. Fracasó. El coronel regresó al Hospital Militar, pues su estado de salud lo exigía. Pero la violencia y arbitrariedad utilizada en ese traslado reveló el alto contenido emocional que impregna ese proceso y la subjetividad más que culpable sobre la que reposa el fallo del 9 de junio de 2010.

René Guarín conoce perfectamente estas cosas. Sin embargo, él no vaciló un minuto al ir a mentir ante varios periodistas bogotanos. El quería que difundieran, como algunos hicieron, su desorientador punto de vista. Lo hizo de manera consciente y deliberada. Y arrastró a ello a Cecilia Cabrera, otra familiar de un “desaparecido”. Y Guarín agregó: “El fallo es claro al decir que la reclusión debe ser en una cárcel, pero la Escuela de Infantería no es una un sitio de reclusión particular”. Falso. La sentencia del 9 de junio de 2010 no aborda el tema del lugar de reclusión. Guarín lo sabe. Sus abogados lo saben. Lo que busca Guarín es impresionar a los periodistas dóciles y desorientar a la opinión pública.

Guarín agregó otra enormidad: “Vamos a escribirle al Tribunal Superior de Bogotá, para que tenga en cuenta este desacato (sic) por parte del coronel Plazas de la sentencia para que le confirme los 30 años que le dio la juez tercera especializada”. ¿Cuál desacato? En ese traslado nadie desacató a nadie. Incapaz de criticar directamente a la juez Jara Gutiérrez por no haber hecho lo que él quería, Guarín ataca de manera cobarde al coronel Plazas. Lo mismo hizo Cecilia Cabrera, quien estimó que ese traslado “es una burla a la justicia”.

De ese episodio hay que sacar una conclusión: cuando se es capaz de mentir tan descaradamente, y en materia tan grave, es porque se ha mentido antes, y, sobre todo, a lo largo de este proceso.

Acostumbrados a obrar a sus anchas, y a diseminar en diarios y radios informaciones falsas, esos personajes insultan ahora a la misma juez Jara y al Inpec. Creyendo haber ganado la partida, con la sentencia del 6 de junio, quieren ir más lejos. Esa voracidad no conoce límites. ¿Por qué ese interés desmedido en que el Coronel Plazas vaya a dar a la Picota, infestada de matones y narco terroristas, gente que él combatió con determinación? ¿Por qué Guarín está gritando ahora que el Coronel Plazas debe ser llevado a una cárcel muy lejos de Bogotá que el llama “cuatro bolas”?

¿Qué se está tramando con esos alaridos?

La campaña de Guarín, quien se mueve entre Bogotá, Madrid y Bruselas, financiado no se sabe por quién, es la de un desesperado. Es comprensible. Probablemente el juez de segunda instancia rechazará la sentencia de la juez Jara Gutiérrez. Pues estamos ante una paradoja: el mayor argumento a favor de la inocencia del coronel Plazas Vega se encuentra en la sentencia de Jara. Los colombianos deberían leer ese documento. Es verdad, son 302 páginas y la prosa no es bella, ni amena, ni fluida. Se encuentran allí tecnicismos, neologismos, giros jurídicos desuetos y teorías rarísimas como el de la “culpabilidad mediata” (lejana). Pero no importa. Esa sentencia, si se la lee con atención, ofrece una verdad: el coronel Plazas es inocente, y la juez no encontró prueba alguna contra él.

El mismo Guarín sabe que lo que cuenta es la venganza. Guarín dijo el 18 de abril de 2010, antes de la sentencia, que ésta tendría poco que ver con la justicia, que sería otra cosa: “Hablar de justicia en un caso como este es muy difícil teniendo en cuenta que es un proceso que comenzó 20 años después de haberse perpetrado el crimen, donde la justicia comienza a actuar tardíamente.” (Ver www.elperiodico.com.co, 18 de abril de 2010).

La juez utilizó, sobre todo, dos testimonios totalmente anómalos: el de Tirso Sáenz y el de Edgar Villamizar. Ambos son falsos de toda falsedad. La juez rechazó el primero (pues éste reveló que había pedido dinero y ventajas procesales a cambio de su falso testimonio), y acogió el segundo, el más ilegítimo y deshonesto. Cualquier otro juez habría anulado ese proceso por la presencia de tales “pruebas”. La Procuraduria General pidió por eso absolver a Plazas. El juez de segunda instancia no tiene más salida que rechazar ese fallo. Guarín y sus amigos lo saben y eso los desestabiliza.

Villamizar es un testigo fantasma. La propia juez nunca lo vio ni lo interrogó. Tampoco la defensa. Su testimonio fue firmado con una firma y una identidad falsas. No se sabe siquiera dónde el fantasma rindió a la fiscal su “testimonio”. Pues en los registros de entrada a la Escuela de Caballería del 1 de agosto de 2007 su nombre no aparece. El fantasma nunca aclaró eso, ni se presentó jamás al juzgado. Su testimonio es un anti-testimonio. ¿Por qué sólo 22 años después de los hechos del Palacio apareció (fugazmente) ese testigo tan sospechoso? ¿Quién mueve los hilos de ese grotesco títere? El fantasma no dice siquiera que vio a Plazas secuestrar ni apresar a nadie. No afirma que fuera testigo de que Plazas diera una orden en ese sentido. La juez no pudo probar que ese fantasma hubiera estado en la refriega del Palacio de Justicia. Esos dos días él los pasó en el batallón Vargas de Granada (Meta). El pretende haber sido transportado el día del incidente en un helicóptero para 14 personas. Las fuerzas militares colombianas no tenían en 1985 ese tipo de helicópteros. Sus helicópteros sólo podían llevar 5 o 6 tripulantes. Ninguno de los combatientes de la fuerza pública vio al fantasma en la refriega. Ese es, sin embargo, el testigo de cargo clave sobre el cual descansan las 302 páginas de la sentencia de la juez Jara Gutiérrez.

La prensa no puedo siquiera preguntarle a la juez por qué falló con un material probatorio tan endeble, pues ella se fue del país sin dejar dirección. Ese proceso es, pues, una montaña de injusticias y de enigmas. Es el escándalo más grande de la historia judicial de Colombia. Ese fallo es una mancha infamante para toda la rama judicial, la cual será lavada por el juez de la segunda instancia.




Comentarios: G. Salgueiro

domingo, 27 de junho de 2010

¡Qué vergüenza de sentencia!

¡Qué vergüenza de sentencia!

La condena del Coronel (r) Alfonso Plazas y su reclusión carcelaria, a nuestro juicio, son violatorias del Derecho Penal Nacional e Internacional, ya que no se logró probar su culpabilidad y además no se le juzgó conforme a la ley vigente cuando comandó la retoma del Palacio de Justicia, cumpliendo, así, con su deber constitucional e ineludible de defender las instituciones.

Esa es la cara de la juez María Stella Jara, la defensora de terroristas, la indigna, la ímpia y que mancilla la Justicia de Colombia con sus fallos criminales. ¡No se olviden de esa cara!

EL COLOMBIANO| Medellín | Publicado el 26 de junio de 2010

No sólo nos parece injusta la condena del Coronel (r) Alfonso Plazas Vega sino su reclusión carcelaria, ya que a nuestro juicio este proceso es violatorio del Derecho Penal Nacional e Internacional, pues no se demostró su culpabilidad por el delito de desaparición forzada de personas, crimen que además no existía en la legislación colombiana al momento de la toma y retoma del Palacio de Justicia, el 6 y 7 de noviembre de 1985.

Esta sentencia puede conducir a una desmotivación de la Fuerza Pública, que ve cómo, 25 años después, se le aplican normas de nuevos Códigos, algo totalmente violatorio de la Convención Americana de Derechos Humanos, que señala: "nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delitos según el derecho aplicable". Y el Código Penal vigente en 1985 no tipificaba el delito de desaparición forzada.

También consideramos contraria a derecho la condena de 30 años de prisión por el delito de desaparición forzada agravada, porque no está probado que fuera Plazas quien diera la orden de desaparecer a algunos de los sobrevivientes o que conociera de alguna orden en tal sentido y que, pudiendo evitarla, no lo hubiera hecho. ¡Qué vergüenza de sentencia!

Esta sentencia fue apelada por la defensa del Coronel (r) Plazas ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, del que esperamos toda la sabiduría para que este Coronel sea juzgado conforme a la ley, y no a intereses ajenos a la verdad.

Los colombianos no queremos una politización de la Justicia sino unos jueces que sepan interpretar las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se dio el Holocausto. Los magistrados tampoco podrán desconocer que la ley penal sólo es retroactiva en los aspectos favorables al acusado.

No debe olvidarse que fue el M-19 el causante de la peor tragedia que haya vivido la Justicia de Colombia en toda su historia. Y a pesar de ello la sociedad fue generosa y le otorgó el indulto al grupo subversivo. ¿Por qué entonces se pretende ahora imponer un trato discriminatorio y enviar a la cárcel a quienes estaban repeliendo los ataques? ¿Por qué no recuerdan también que, gracias a la acción de las Fuerzas Armadas, cientos de personas salvaron sus vidas a pesar del asalto guerrillero?

Hay que recalcar que la motivación del M-19 para la toma del Palacio no fue ninguna causa altruista en bien del pueblo por el que decían luchar. No. Su interés era suspender la extradición. La Comisión de la Verdad creada en 2005 demostró cómo el llamado cartel de Medellín, le pagó dos millones de dólares al grupo guerrillero con el fin de destruir los procesos contra los denominados extraditables, como en efecto sucedió.

Y si bien nunca dejaremos de lamentar la muerte y desaparición de las víctimas inocentes que dejaron estos luctuosos hechos, no estamos de acuerdo con hacer responsables a los servidores de la Patria, que no tenían otra alternativa sino la de defender la institucionalidad de la cruenta embestida de la guerrilla.

¿Dónde queda la responsabilidad del M-19? ¿Serían capaces sus antiguos miembros de renunciar al indulto, a los altos cargos que algunos ejercen desde su reinserción a la vida civil y someterse a procesos judiciales como el que se le sigue al Coronel Plazas?

En esa búsqueda de la verdad sobre lo ocurrido en el Palacio de Justicia, la comunidad debería exigir igualdad en el tratamiento de los procesos y en la aplicación de la ley. Es injusto tener dos raseros divergentes: uno, que posibilita el perdón y el indulto para los guerrilleros; y otro, que condena y lleva a la cárcel a los servidores de la Patria. ¡No hay derecho!

quinta-feira, 24 de junho de 2010

Coronel Plazas, ¡Dios está contigo!

Ayer yo hizo una edición en ese blog dedicada especialmente al Coronel Plazas Vega, y lo hizo por un deber de conciencia y de justicia únicamente. Hoy, al abrir mi buzón estaba allá una carta del propio coronel, agradeciendo mi labor.

Mi Coronel Plazas, es un honor poner mi granito de arena sobre su causa pues jamás conocí nada que pareciera a eso que le hacen. NADA! No mi agradezca, pues si llevo mi vida luchando por la libertad, la Verdad que reposa en Cristo Jesús, no podría acallarme delante de ese crimen en contra de alguien que solo cumplió con su deber de defender a todos ciudadanos, de defender a la patria y que, además, ayudó a salvar 260 vidas humanas en aquél triste episodio.

No hizo nada todavía pero le doy mi palabra que seguiré denunciando hasta que la Justicia haya sido consolidada. Tenga como cierto que Dios no abandona los suyos y un día vamos conmemorar su liberación, y que los verdaderos criminales – incluso la juez Jara – del Palacio de Justicia van ocupar la cárcel que hoy le sirve de hogar. No pierda la esperanza porque la Justicia Divina puede tardar pero no falla!

Lo saludo con un afectuoso abrazo fraternal.

Y siguiendo en esa senda del Coronel Plazas, más abajo les ofrezco la contundente, valerosa pero muy digna carta que la esposa del Coronel Plazas, Doña Thania Vega, hoy mi amiga, le escribió a la juez María Stella Jara. No tiene desperdicio. Miren el coraje de quienes tienen la conciencia limpia y tranquila, al contrario de esa juez malsana. Que Dios nos bendiga a todos y que un día Él envíe Su largo brazo de Justicia sobre Colombia. Hasta la próxima!

Muy apreciada Gracia Salgueiro:

Aunque no tengo el gusto de conocerte, ya tengo un inmenso afecto por ti. Mi señora, Thania, me ha contado sobre tu manera de ser, tu trato humano y considerado con ella, que ha sufrido tanto este crimen del comunismo internacional contra nuestra familia.

Gracias por este magnífico artículo, bien documentado en una página muy reconocida como es"Observatorio Brasileño". He leído en ella varios escritos desde hace mas de un año, cuando la conocí por invitación del Coronel Luis Villamarín, que es uno de sus mas valiosos columnistas.

Latinoamérica está en un gravísimo peligro de convertirse en el reemplazo de la URSS. Eso en resumidas cuentas es el Foro de Sao Paulo, creado cuando se les cayó el telón de acero, y los comunistas se quedaron sin casa. Ahora la quieren organizar en nuestros países, y no podemos permitirlo.

Tu eres una de las titánicas luchadoras de esta causa, y una generosa colaboradora con quienes hemos sido víctimas de esta conjura trasnacional.

Junto con mi inmensa gratitud, te mando un afectuoso saludo.

Alfonso Plazas.

Carta abierta a la juez colombiana

María Stella Jara Gutiérrez,

donde quiera que esté

Bogotá, 23 de junio de 2010

Su señoría,

En medio de la soledad de mis noches, a las que me condenaron hace ya tres años cuando detuvieron a mi esposo, el coronel Luis Alfonso Plazas Vega, reflexiono acerca de lo que está ocurriendo.

Veintitrés años después de los hechos dolorosos del Palacio de Justicia, mi esposo fue detenido, primero para investigarlo y después para juzgarlo. El fue privado de libertad pues un juez decidió que él era “peligroso para la sociedad”. Durante esos años he tenido que aprender a vivir sola, pues mis hijos salieron hace seis años del país por las amenazas que recibieron.

He pasado muchas noches tristes, muchas noches amargas, muchas noches con miedo. La de hoy es una noche especial. Son tantas las ideas y las preguntas que se atropellan en mi mente que he decidido levantarme para escribir y tratar de organizar mis sentimientos.

Hoy me enteré por los medios que usted se fue del país después de dictar la sentencia de cadena perpetua contra el coronel Plazas Vega, porque 30 años de cárcel para un hombre que ayer cumplió 66 años es cadena perpetua.

Eso me hace pensar en la inmensa responsabilidad que significa ser juez. Ser juez significa ser casi Dios. Con razón les dicen a ustedes “su señoría”. En manos de una juez estuvo y está nuestra vida. La mía, la de mi esposo, la de mis hijos. Usted acaba de destruir esa vida, esas vidas, sin razón: la de mi esposo, la mía, la de mis hijos y la de mi nieto y la de los nietos que vendrán, y las vidas de toda nuestra familia. Qué responsabilidad tan grande. Es casi sobrenatural. Manejar y definir la vida de un ser humano y decidir encerrarlo en una celda el resto de su vida, castigarlo de esa manera porque “supuestamente” cometió un delito, es adelantarse en la Tierra a la justicia divina!

Que íntegra, qué centrada, qué vertical, qué honesta, qué ecuánime, qué imparcial, qué preparada, qué equilibrada, qué valiente, debe ser una persona para ser buen juez. ¿Usted reúne esas virtudes? Estoy segura que no. Creo que no reúne ninguna de esas virtudes. Si así fuera, usted jamás hubiera proferido esa sentencia, ni condenado a un hombre inocente, honesto, cristiano, servidor de la Patria, buen colombiano y con una hoja de vida intachable. Contra él usted no reunió una sola prueba. Usted se basó en el testimonio de un testigo fantasma, al cual ni usted ni la defensa vieron, ni pudieron interrogar personalmente, porque nunca se presentó a la audiencia y cuyo testimonio son cuatro hojas llenas de mentiras en las cuales ni siquiera su firma es auténtica. Su Señoría, usted condenó sin pruebas materiales a un acusado. Eso sí que es un delito comprobable y abominable, además de ser un pecado.

Cómo quisiera sentarme con usted, su señoría, frente a frente, para mirar sus ojos y para tratar de ver qué hay dentro de usted.

¿De qué huye señora juez? Dicen los medios que usted huye de las amenazas que le llegaron por este caso. Si tiene dudas le quiero decir una cosa: no ha sido el coronel, ni su familia, quienes la han amenazado.

Mis hijos viven en el exterior, y son hombres bien criados, que nacieron en un hogar cristiano y que son nuestro orgullo por sus valores. El coronel Plazas lleva diez meses sometido a un tratamiento médico en el Hospital Militar de Bogotá por los daños emocionales que usted, con su actitud brutal e intransigente, con su decisión de negarle la posibilidad de acompañar a su padre en el momento de su muerte, le ocasionó. Y después por hacerlo sacar del hospital y llevarlo amarrado de pies y manos, como un delincuente de la peor ralea, a una cárcel que no le correspondía - de acuerdo a la Constitución y a la ley a las que usted no se somete. Usted, durante todo este tiempo, ordenó que él fuera vigilado por guardianes del Grupo de Reacción Inmediata del Inpec, vigilancia extraordinaria que no fue puesta a verdaderos criminales como “alias la pantera” o a “alias Pablito”, ni a ningún sicario, ni a ningún guerrillero.

Yo soy una mujer sola. Yo no sé formular amenazas. Mi formación, mi educación, rechazan esa manera de actuar. Como madre y esposa he sufrido la tortura sicológica que producen las amenazas. Fuimos amenazados durante varios años cuando el coronel Alfonso Plazas se enfrentó al narcotráfico de este país desde la Dirección Nacional de Estupefacientes. Jamás se nos ocurriría a nosotros hacer lo mismo con alguien.

Yo creo que usted sí fue amenazada por otra gente, no por el coronel Plazas. Y ese miedo la presionó a actuar, a sentenciar como lo hizo. Estimo que usted no está huyendo de tales amenazas. Usted huye ante los temores que le genera el hecho de haber cometido un delito grave como es condenar a un inocente. Presumo que eso es lo que ha ocasionado la demora de más de ocho meses en proferir su inicua sentencia condenatoria, mientras organizaba cómo cumplir con un pacto secreto e infame y cómo resguardarse de lo que puede implicar moral y jurídicamente fallar sin pruebas y enviar a la cárcel, de por vida, a un inocente.

Usted está huyendo de su propia conciencia. Huir de eso es muy difícil. Puede usted ir al lugar más apartado del planeta pero siempre la sombra de su culpa la seguirá.

La verdad es que nosotros estamos sufriendo inmensamente, y que usted ha acabado con nuestras esperanzas, pero tenemos paz interior. Tenemos fe en que cuando este caso llegue a las manos de un juez probo, sereno, con las virtudes que mencioné, la justicia se abrirá paso.

No sé en qué país del mundo está usted ahora. Lo que sí sé es que usted no puede estar tranquila. Su irresponsabilidad y su crueldad han sido inmensas, y por eso sé que no encontrará paz ni sosiego en ninguna parte.

Le recomiendo que sea valiente y que descargue su conciencia contando quien la amenazó a tal punto de que no pudo obrar como una verdadera juez de la República de Colombia. No soy persona de odios ni de resentimientos. Pido a Dios que me libre de esos sentimientos. Soy sincera al decir que siento por usted cierto pesar y cierta conmiseración por el enorme peso que ha decidido usted misma cargar sobre su conciencia.

En una entrevista que dio a El Espectador, usted dijo que ha tenido que pedir ayuda siquiátrica y tomar gotas. Yo sé porqué el Coronel Plazas tuvo problemas emocionales. Ya lo expliqué. Quisiera saber qué es lo que a usted la atormenta tanto.

Durante el juicio oré por usted, para que Dios entrara en su alma y la ayudara a obrar en Derecho y en Justicia y a no dejarse vencer por los intereses malvados que la acechan. Veo, sin embargo, que en este caso, hasta ahora, el Mal venció al Bien. Empero, nunca es tarde señora juez. Alivie su conciencia para volver a tener paz interior. Hágalo por temor de Dios. Siempre me pregunté por qué, en las audiencias a las que asistí, nunca pude encontrar su mirada. Usted nunca me miró a los ojos. Ahora entiendo. Usted ya estaba comprometida, y su lucha interna no le permitía mirarme a los ojos.

Hoy usted está posiblemente en Alemania, apoyada por algunas ONGs y por organizaciones de izquierda. Mientras tanto, el coronel Plazas quedó aquí privado de la libertad, luchando con su equipo de defensa, para demostrar su inocencia, porque en la justicia de Colombia, a pesar de lo que dicen la Constitución, las leyes y la jurisprudencia, a los militares no se les tiene que demostrar su culpabilidad sino que ellos tienen que demostrar su inocencia.

Pero el coronel Plazas también está apoyado por cientos de miles de ciudadanos, de diferentes niveles, por gente del común, por colombianos de bien. E incluso por personas de otros países que nos han manifestado su apoyo y su solidaridad.

Tengo la absoluta certeza de que usted no está bien interiormente. No lo estará nunca mientras su víctima, el Coronel Plazas Vega, esté privado de libertad. Creo señora juez que usted malogró su propia vida. Usted podrá huir de Colombia, pero no podrá huir de su propio remordimiento.

Aquí, aunque no tenemos libertad, tenemos paz interior, a pesar de la infamia de que somos víctimas. Dios está con nosotros.

Atentamente,

THANIA VEGA

Bogotá, 23 de junio de 2010

Comentarios: G. Salgueiro